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Políticamente... conservador

Nacho Uriarte "es España" y lidera una juventud diferente

Nacho Uriarte "es España" y lidera una juventud diferente

El presidente de Nuevas Generaciones, Nacho Uriarte, presentó este lunes 1 de octubre la campaña "Somos España" con la que los jóvenes del PP quieren celebrar la Fiesta Nacional el día 12 de octubre, precisamente cuando la unidad de España y sus símbolos son más agredidos por los radicales, pero también cuando más habitual es ver jóvenes con la bandera bicolor. Sin complejos, sin sectarismo, sin nostalgias. Los de Uriarte plantean "la fiesta que nos representa a todos y nos hace sentir orgullosos de España" y quieren llevarla, en tono festivo, abierto a todos y unidos todos bajo la bandera, a los pueblos y ciudades de las cuarenta y nueve provincias en las que existe NNGG. Es una vía de acción juvenil desenfadada, alegre, participativa y flexible, no institucional y sin complejos: un movimiento destinado a tener éxito y a marcar una generación, que además lo necesita.

 

Casi al mismo tiempo, Juventudes Navarras, a través de su presidente, mi amigo el parlamentario Sergio Sayas, se ha comprometido a no usar a los jóvenes como propaganda electoral ni como decorado de los mítines, y creo que esto sería un acierto. Es un estilo marcadamente distinto del de Uriarte, pero no por ello menos novedoso. Vamos a ver iniciativas sin duda atrevidas y originales, como la de no re-cavar los votos de los jóvenes (Diario de Navarra del 29 de septiembre, corregido después), quizás gracias a un Instituto de Juventud que, cómo no, supondrá un freno definitivo a la deriva y el abandono de este sector de la sociedad. Acción desde las instituciones y desde el presupuesto más que desde las plazas y en torno a la bandera. Otra vía de acción, que no tiene por qué ser peor; sólo foralmente distinta.

 

Activistas más heterodoxos que el blog de Pepiño

 

Quizás los de Uriarte no estén tan solos ni su activismo redescubierto sea tan raro, tan malo ni tan peligroso. Y anuncian su "desembarco" el día 12 en Navarra, como en las otras Comunidades donde la bandera no ondea, y eso forzará los cambios o las comparaciones. Me parece muy bien, porque la juventud española, como toda la europea, es más patriótica, militante y generosa, si se sabe llegar a ella, que lo que se suele pensar desde los despachos. Sobran ejemplos.

 

Se acaba de presentar en Italia el resultado de una encuesta a la que contestaron los participantes en una reunión anual de las juventudes de la derecha de aquel país, el Campo Base 2007 que tuvo lugar en agosto en Prata D´Ansidonia. Salvatore Santangelo (de la Ejecutiva de la asociación juvenil de Alianza Nacional, Azione Giovani) y Alfonso Magliocco (de la Ejecutiva estudiantil, en Azione Universitaria), conocidos por su campaña sarkozyana contra el 68, han hecho público un retrato sorprendente de la juventud italiana; sorprendente para quien insista en los tópicos y los lugares comunes del difunto siglo XX. Para Santangelo y Magliocco, el militante de la derecha joven no le gusta dejarse etiquetar, y esto se ve claramente en la encuesta. La juventud "de derechas" sorprende, deja las cosas claras y habla el idioma de quien vive en el tercer milenio. Bastante de lo que sigue puede aplicarse al camino que emprenden y a los jóvenes que van a poder movilizar las Nuevas Generaciones de Nacho Uriarte.

 

Más militantes que la izquierda abertzale

 

Dedicando como media más de treinta horas semanales a la militancia política (gratis, ni que decir tiene), los jóvenes de la derecha social italiana tienen ideas muy claras sobre el antipoliticismo: la mayoría cree que la campaña mediática de deslegitimación de la política es "una maniobra de algunos grupos de presión para debilitar la política y favorecer salidas tecnocráticas". Frente a esta tendencia, para los militantes de AG la política tiene que darse cuenta del amplio descontento y actuar rápidamente una reforma en profundidad, evitando derroches y privilegios. La reforma más urgente para promover el cambio de generaciones parece ser para ellos no sólo el voto a los 16 años sino sobre todo la promoción de asambleas juveniles y de consejos de la juventud municipales. Y desde luego no parece que los jóvenes quieran en Italia cuotas, ni femeninas, ni juveniles. Quieren oportunidades de defender principios, no huecos en las listas.

 

Salvatore Santangelo cree que lo más notable son las ganas de participar. La juventud "de derechas" quiere ser protagonista del futuro, y cree que los principales problemas del país son ahora mismo el coste de la vida, la vivienda, los contratos basura y la inmigración ilegal. Azione Giovani no se ha opuesto a la flexibilización del mercado de trabajo, pero ha exigido a su partido-matriz que se establezcan compensaciones sociales. Sobre la inmigración, el 60% es contrario a que los inmigrantes tengan derecho al voto, y un 30% creen en cambio que pueden tenerlo pero "después de un amplio número de años y sólo si respetan las reglas, trabajan, pagan los impuestos y conocen el idioma". Suma y sigue.

 

Más variopintos que todo el barrio de Chueca

 

Así que la juventud de derechas es de opiniones variadas y flexibles. ¿Una sorpresa? Según para quién. Desde luego estos matices se pierden si uno se apoltrona; por ejemplo, hay allí una juventud no hostil al Islam, "una realidad que hay que tener en cuenta sin rendirse". Y en política exterior, contrarios a la entrada de Turquía en la UE pero a la vez escépticos sobre el uso que Estados Unidos hace de su fuerza imperial; China es "el país que une lo peor del capitalismo con lo peor del comunismo" pero Rusia es "dura porque está obligada a defenderse de las provocaciones americanas". Y sobre las grandes cuestiones, Afganistán, Irak, un gran lamento por la ausencia de Europa. ¿Están locos estos jóvenes?

 

Si se les pregunta por sus líderes preferidos admiran con pasión a Sarkozy, Aznar, Arafat y Kirchner: y si es una sorpresa la presencia del líder palestino, más aún lo es la del argentino, quizás una muestra de simpatía a la que allí justamente y aquí neciamente se llama América Latina. Más bien odiados Fidel Castro, G.W. Bush, Sharon y Margareth Thatcher, y en cambio sus personajes de referencia cultural, poetas identitarios, artistas militantes, van desde Juan Pablo II a Bobby Sands: decididamente están locos.

 

Quizás son, sencillamente, gentes de su siglo y militantes de unas ideas. Para esta derecha joven el enemigo principal es la hegemonía cultural de la izquierda, seguida del pasotismo y sólo en tercer lugar el comunismo, que es un peligro relevante sólo para el 20% de los afiliados. Para ellos, pasadas ya las luchas del siglo XX, hay que hacer política prescindiendo de las viejas barreras y de los viejos frentes, manteniendo sin complejos los principios pero sin miedo a las nuevas formas, a las nuevas alianzas sociales. Rejuveneciendo el liderazgo, eso sí.

 

A Uriarte, si va por ahí, le irá bien

 

Quizás por eso tienen, además de su propia música "alternativa" gustos musicales muy poco previsibles: llevan el ipod lleno de Pink Floyd, Vasco Rossi, rock (con mucha carga de metal: esto puede gustar en especial a Uriarte) y mucha música italiana, sin desdeñar el tecno; los militantes de derecha ven menos televisión que la media, y dentro de eso prefieren las transmisiones deportivas, porque además juegan al fútbol (cada vez menos) y al rugby (cada vez más: pero en serio), el boxeo y la esgrima. Odian las transmisiones de telebasura y les gusta el cine, en especial pas películas épicas y de ación. ¿Verdad que está locos? Sin embargo un público así es el que invoca y convoca Uriarte con su "Somos España". Le irá bien.

 

La juventud europea de centroderecha, de derecha social, es si se quiere ecléctica o quizás alocada, pero en todo caso coherente consigo misma y con sus valores de referencia. No es poco, y no en todas partes triunfa lo mismo. La modernidad, la frescura, la aventura, la tradición, la transgresión y la identidad: todo eso define una juventud militante frente a una juventud institucionalizada. Y no es un juego: lo que Uriarte puede movilizar ahora con sus "desembarcos" son ya las ideas de referencia del movimiento juvenil más grande de Italia (no sólo de la derecha) y de una de las grandes bazas de Berlusconi para vencer las próximas elecciones a través de la movilización social. Nuevas Generaciones tiene a su alcance gentes igualmente capaces.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 1 de octubre de 2007

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