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Crónicas de actualidad

Cristianos y musulmanes defienden juntos el matrimonio hombre-mujer en las calles de Oslo

Cristianos y musulmanes defienden juntos el matrimonio hombre-mujer en las calles de Oslo

Dos ministras del Partido de Centro, en la coalición de gobierno, niegan su apoyo al matrimonio homosexual que incluirá adopción.

 

Unas cinco mil personas se manifestaron por las calles de Oslo el pasado fin de semana en contra del matrimonio gay y pidiendo que se mantenga el matrimonio como una unión exclusiva de un hombre y una mujer. La manifestación, según la versión en inglés del diario Aftenposten.no, acabó en la plaza Youngstorget donde diversos oradores defendieron el matrimonio y criticaron la propuesta del gobierno laborista de legalizar el matrimonio gay con adopción.

 

Aunque 5.000 manifestantes no son muy impresionantes para el lector español (acostumbrado a las concentraciones multitudinarias por la familia en España o al Family Day en Italia), representan casi uno de cada cien habitantes de Oslo, que tiene 548.000 habitantes (datos de 2007) y con un clima que no invita a salir a la calle. Entre los manifestantes había gran cantidad de emigrantes y comunidades religiosas, con una presencia importante de musulmanes y evangélicos y con representantes católicos. La Iglesia luterana oficial del Estado, sin embargo, es de doctrina liberal y, salvo excepciones, no se opone al matrimonio homosexual.

 

Los manifestantes, que llevaban globos de muchos colores y banderas noruegas, se encontraron con una contra-manifestación de unas doscientas personas. Los militantes del homosexualismo político (sus globos monocolor: todo rosa) llegaron a mostrarse groseros con las familias presentes.

 

 

La contramanifestación homosexualista

se mostró grosera con los manifestantes pro-familia

 

Ya en junio de 2005 las comunidades religiosas del país publicaron una declaración conjunta en defensa del matrimonio. Firmaron tres comunidades musulmanas, un obispo luterano, un líder evangélico, el pastor de la Iglesia de Filadelfia (pentecostales) y representantes católicos. "Tanto los cristianos como los musulmanes creen que Dios creó al hombre y a la mujer para vivir juntos en matrimonio; tanto la Biblia como el Corán enseñan esto", decía Jann Gossner de la iglesia libre (evangélica, no estatal) de Kristiansand.

 

Los católicos pueden aportar sobre todo un apoyo simbólico: hay sólo unos 50.000 en todo el país, el 70% nacidos en el extranjero, con comunidades de hispanos, croatas, polacos, tamiles, vietnamitas y filipinos que hacen misa en su propia lengua. El país tiene sólo 1 obispado y 2 prelaturas.

 

Noruega, que ya tenía una ley de "parejas domésticas" que incluía a los homosexuales, está a punto de aprobar una ley que permita el matrimonio de personas del mismo sexo, con todas las características del matrimonio, incluyendo la posibilidad de adoptar niños. Más aún, ofrece apoyo económico para ayudar a las parejas gays a concebir niños mediante fecundación in vitro. Esta ley está impulsada por el Partido Laborista y la nueva ministra Anniken Huitfeld.

 

Los laboristas (Arbeiderpartiet) gobiernan en Noruega en coalición con el Partido Socialista de Izquierdas y el Partido de Centro (Senterpartiet). Éste último se considera el elemento "verde" dentro de la coalición roji-verde. Partido agro-ecologista, descentralizador y euroescéptico, aporta cuatro ministros al gobierno, entre los cuales hay dos ministras que han anunciado su oposición al "matrimonio gay".

 

 

La ministra de Transporte, Liv Signe Navarsete,

no apoya el matrimonio gay

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Las ministras que han expresado su oposición son Liv Signe Navarsete, ministra de Transporte y Comunicaciones y posible líder del Senterpartiet en las elecciones de 2009, y Magnhild Meltveit Kleppa, ministra de Desarrollo Local y Regional. También mostraron su oposición a otras leyes sobre biotecnologías.

 

La ideología homosexualista ha ido calando en la sociedad noruega durante años. En los años 60, una encuesta de Gallup revelaba que el 72% de los hombres y el 81% de las mujeres pedían a los homosexuales que hiciesen todo lo que pudieran por combatir sus inclinaciones sexuales. En el 2004, una encuesta de la casa Visendi para el diario Dagsavisen publicaba que un 43,8% estaban a favor del matrimonio y adopción gay, frente a un 43,5% en contra.

 

Forum Libertas, 17 de abril de 2008

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"No hay voluntad política clara de intentar derrotar al terrorismo", dice María San Gil

"No hay voluntad política clara de intentar derrotar al terrorismo", dice María San Gil

 

"El terrorismo de ETA sigue existiendo y no hay voluntad política clara de intentar derrotarlo. Querer derrotar no debe responder al programa de una sigla política. Es esencia democrática y todos deberíamos aplicarnos en esa derrota", dijo ayer en Pamplona la presidenta del PP vasco, María San Gil.

 

Su intervención se enmarcó en las II Jornadas sobre Terrorismo y Democracia organizadas por el Colegio Mayor Larraona. El salón, con capacidad para unas 300 personas, se llenó completamente y entre los asistentes (mayoritariamente jóvenes) se encontraban el diputado en el Congreso Carlos Salvador, la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, los concejales José Iribas, Teresa Purroy, Paz Prieto, Ana Pineda, Cristina Sanz y Javier Lorente, y el parlamentario foral Eradio Ezpeleta.

 

María San Gil comenzó afirmando que "el terrorismo no cabe en democracia; son como el agua y el aceite" y que sólo se puede entender que la lacra del terrorismo lleve ya cuarenta años porque "a veces no se han aplicado políticas adecuadas y porque no se le ha querido derrotar".

 

Señaló que el asesinato por ETA del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco supuso "la mayor conmoción que se ha registrado nunca en el País vasco y en España" y que provocó una sensación enorme de vértigo en los ámbitos nacionalistas", pero "se cometió el error de dar un balón de oxígeno a ETA con el pacto de Estella", que tuvo como frutos una tregua trampa y el plan Ibarretxe.

 

Aludió a éxitos del Gobierno de José María Aznar como la Ley de Partidos, el Pacto por las libertades y contra el terrorismo, el impedir la presencia en las instituciones de quienes apoyaban al terrorismo, el bloqueo de las cuentas de la banda, la reforma del Código Penal, etc. "En la legislatura 2000-2004 sentimos, por fin, que la democracia era más fuerte que el terrorismo. El mito de la imbatibilidad de ETA era un mito y Aznar demostró que con ETA se podía acabar". Acusó también al PNV, y en concreto al lehendakari Ibarretxe, de que "nunca ha hecho nada para intentar derrotar el terrorismo".

 

Criticó a Rodríguez Zapatero por el giro que dio al llegar al Gobierno y negociar con los terroristas, con lo que logró una tregua que sólo sirvió para que ETA "se rearmase y se relegitimase". Manifestó que, ante la segunda legislatura de Zapatero "no soy nada optimista porque no está haciendo una política antiterrorista".

 

Al término de la conferencia, a una pregunta del público sobre un posible diálogo con ETA, dijo que era un mito. "No conozco a nadie que diga que hay que hablar con un violador o un pederasta. Lo que hay que hacer es aplicar la ley y punto. No es verdad que haya que negociar para acabar con el terrorismo. Hay que aplicar el Estado de Derecho".

 

Preguntado por el mayor acierto y el peor error del nuevo Gobierno, afirmó que "el error es Zapatero y el acierto es la nueva ministra de Innovación, que va a hacer un trabajo muy bueno".

 

G.I. . PAMPLONA

Diario de Navarra, 15 de abril de 2008

«Basta ya» echa el cierre

«Basta ya» echa el cierre

 

La reciente desaparición del diario digital de «Basta Ya» no ha suscitado grandes debates públicos, pero es reveladora de la progresiva descomposición del movimiento cívico vasco, que ha pasado de una salud robusta a una lenta agonía provocada por la ruptura «de facto», a partir de 2004, del pacto antiterrorista. La rebelión ciudadana que acuñó algunas de las páginas más memorables de capacidad de respuesta social frente al terrorismo y al «nacionalismo obligatorio» está hoy casi desactivada, después de una legislatura de progresivo debilitamiento alentado por José Luis Rodríguez Zapatero, que necesitaba allanar el camino para su negociación con ETA.

Pero tampoco el fracaso del «proceso» y la reaparición del coche bomba y el tiro en la nuca han dado lugar a intento alguno de reparar el daño infligido al movimiento cívico desde el ámbito político. La expresión más cruda de esta realidad se vivió cuando ETA asesinó al concejal del PSE Isaías Carrasco y la contestación en las calles de Mondragón se limitó a la reunión de los cargos públicos de turno y a la presencia testimonial de un reducido puñado de vecinos. Algunos militantes socialistas llegaron a increpar a los dirigentes del PP que se acercaron a las honras fúnebres y escenificaron reproches impensables cuatro años antes, cuando se tenía muy claro quién era el enemigo.

En su adiós en la red, el diario digital de «Basta Ya», que en sus momentos de auge recibía 14.000 visitas diarias, aduce razones de penuria económica para una despedida que no se anuncia como definitiva (la página www.bastaya.org se mantiene estática, sin actualizaciones) pero que tiene el aroma de lo irreversible.

Muy lejos quedan ya las jornadas históricas de las grandes manifestaciones contra un «régimen» enquistado y apuntalado en el País Vasco por la amenaza terrorista. En octubre de 2002 más de cien mil personas salieron a la calle en San Sebastián bajo el paraguas de un lema inequívoco: «Constitución y Estatuto sí, nacionalismo obligatorio, no». En diciembre de 2003, «Basta Ya» convocó otra gran movilización en la capital guipuzcoana, esta vez para rechazar el «Plan Ibarretxe». Entonces el movimiento ciudadano aunaba a personas de muy distinto perfil ideológico que se reconocían en un denominador común: la exigencia de dignidad democrática.

La sociedad iba por delante

Como recuerda a menudo el filósofo Fernando Savater, con «Basta Ya» la sociedad se adelantó a los gobernantes cuando desde la plataforma ciudadana se exigió echar a Batasuna de las instituciones. Gracias a la existencia de ese clamor articulado nació la Ley de Partidos. Pero la comunicación PP-PSOE, bien engrasada durante la etapa en la que Nicolás Redondo fue secretario general de los socialistas y Jaime Mayor Oreja líder del PP vasco, se deterioró después de forma irreparable.

Diferencias ante el «proceso»

Tras la derrota de la entente constitucionalista en las elecciones autonómicas de 2001, los socialistas volvieron, de la mano de Patxi López, a la convicción de que no es posible gestionar el futuro del País Vasco sin los nacionalistas. Un mito que, precisamente, casi había logrado desmontar por completo «Basta Ya».

El movimiento cívico se resintió tanto por la ruptura PP-PSE como por las diferencias de criterio que se plantearon en su seno cuando Zapatero puso en marcha su «proceso». Algunas voces rechazaron los mimbres de la negociación desde un primer momento (caso de Mikel Azurmendi, Edurne Uriarte, Carlos Martínez Gorriarán o la propia Rosa Díez), mientras otras otorgaron a Zapatero un margen de confianza que el presidente del Gobierno les pidió personalmente: ese fue el caso de Fernando Savater, quien, sin embargo, se desmarcó muy pronto, en cuanto vio que los tratos con la banda incluían cesiones políticas.

Al tiempo, algunos socialistas de «Basta Ya», colocados «de refilón» y a la expectativa tras la ruptura entre constitucionalistas, regresaron pronto a la ortodoxia de partido, como sucedió con el alcalde de Ermua, Carlos Totorica.

Savater reitera que «Basta Ya» ha sido siempre un movimiento político que, a diferencia de otras iniciativas cívicas (como «Gesto por la Paz»), no se limitaba a protestar en la calle cada vez que ETA asesinaba, sino que se movilizaba para reivindicar el Estatuto de Guernica y la Constitución. Cuestiones que no sólo colisionan con la actividad criminal de ETA, sino también con las imposiciones nacionalistas desde el entramado clientelar del Gobierno autonómico.

Del movimiento cívico a UPyD

Por eso el engranaje funcionó mientras fue efectivo como correa de transmisión a los partidos constitucionalistas de las inquietudes de una sociedad acosada y hastiada. Cuando eso se quebró porque el PSOE empezó a coquetear con el nacionalismo, la estrategia perdió buena parte de su sentido y no pocos miembros de la plataforma se acercaron al PP, mientras otros creyeron llegado el momento de fundar un nuevo partido político. El propio Savater y Carlos Martínez Gorriarán pusieron los cimientos ideológicos y Rosa Díez tomó el estandarte. Después se sumó un Mikel Buesa desencantado por lo que percibió como un excesivo acercamiento del Foro de Ermua al PP.

Esa nueva fuerza, UPyD, ya respira tras haber conseguido Díez su escaño, pero algunos reprochan al joven partido haber fagocitado a «Basta Ya». Martínez Gorriarán, que ha desmenuzado estos acontecimientos en su libro «Movimientos cívicos», no lo cree, y piensa que queda hueco para la plataforma ciudadana como necesaria reserva moral. Permanece, en todo caso, su ejemplo.

 

BLANCA TORQUEMADA

ABC, 14 de abril de 2008

¿Será Aznar la solución "centrista" para este desorden?

¿Será Aznar la solución "centrista" para este desorden?

Miguel Sanz ha estado en Madrid, una vez más con Mariano Rajoy. En plena sesión de investidura de Zapatero el presidente navarro viajó a Madrid, donde Navarra ha sido noticia durante toda la anterior legislatura por la amenaza derivada de las negociaciones de Zapatero. Y también, recordémoslo, por la firmeza de Sanz, de UPN y de los navarros en la resistencia contra las pretensiones abertzales y contra las tentaciones socialistas. Hoy, parece que ha pasado un siglo, Navarra y Sanz non noticia por otras razones.

 

Mi presidente cree que Rajoy debería haberse abstenido en la investidura de Zapatero. Zapatero, el hombre que negoció con ETA con Navarra sobre la mesa, no era de fiar hace un año. ¿Por qué debemos creer que ahora sí lo es?

 

Que el PSOE y el Gobierno negociaron con ETA y Batasuna, con alcahuetas nacionales e internacionales, es un dato. Que ETA y los nacionalistas quieren una Euskalherria con Navarra es otro. No nos hacen falta actas, revelaciones ni hallazgos periodísticos para saberlo: siempre que ETA y Batasuna pidan algo Navarra va a encabezar la lista; y siempre que alguien esté dispuesto a hacer concesiones a los criminales Navarra está en la lista.

 

Zapatero ha abandonado los tratos públicos con la banda exclusivamente por sus intereses electorales. Sus convicciones, demostrado está, no se los impedían. Antes o después, como y cuando él calcule que le conviene, volverá por donde solía. Si hemos de juzgarlo por sus obras, no cabe otro juicio. Si espera ser medido por la bondad de sus intenciones tendrá que demostrarlas. Mientras tanto, abstenerse es firmarle un cheque en blanco: un cheque que pagaríamos los navarros, y que Rajoy no ha querido firmar.

 

Vamos a dejar para otro momento consideraciones ideológicas, porque en esto son lo de menos, ya que es débil la formación de muchos de los actores del sainete, y más débiles aún sus convicciones patrióticas. Está de moda decir que el PP tiene que hacerse de centro. Bien pero ¿no lo es ya? ¿Y si no lo es qué ha estado haciendo estos últimos treinta años? Porque en Navarra, no lo olvidemos, el máximo de votos de UPN y PP lo consiguió José María Aznar en las generales 2000, con Jaime Ignacio Del Burgo de cabeza de lista. ¿Sólo con votos de centro? ¿Era eso el centro, ya que vencía? ¿Habrá que recuperar a Aznar, sea para España sea sólo para Navarra?

 

Lo digo casi al azar pero no soy el primero. En medio de la zozobra, Manuel Martín Ferrand ha pedido en ABC que el ex presidente "debiera sentir el impulso de usar su autoridad, que no la ha dilapidado toda, y poner orden entre sus herederos". Herederos y socios, digo yo, ¿no?

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 10 de abril de 2008

Derechos humanos y libertad religiosa: China a examen

Derechos humanos y libertad religiosa: China a examen Al acercarse las olimpiadas, la atención se concentra en Pekín

ROMA, domingo, 23 marzo 2008 (ZENIT.org).- Durante estos meses previos a las olimpiadas de verano, la situación de los derechos humanos en China está siendo sometida a un análisis a fondo. Esta atención no les gusta a las autoridades de Pekín y hace unas semanas el ministro de asuntos exteriores, Yang Jiechi, pedía a los críticos que se callaran, informaba el 12 de marzo Reuters.

 

Justo el día antes de las declaraciones de Yang, el departamento de estado de Estados Unidos publicaba su «Informes por países de las Prácticas de Derechos Humanos en el 2007». Ha sido un alivio para China, puesto que se ha quitado al país de la lista de aquellos con las peores prácticas.

 

No obstante, el informe contenía una dura reprobación por la situación de derechos humanos en China. La sección dedicaba a esta país afirmaba que el expediente del gobierno chino «sigue siendo pobre» en el 2007, y se han estrechado los controles en temas como la libertad de religión en el Tíbet.

 

El departamento de estado también acusaba a las autoridades de aumentar las restricciones a la libertad de expresión y de empresa, y de incrementar sus esfuerzos por controlar el uso de Internet. Entre muchos otros puntos mencionados, el informe también acusaba al gobierno de seguir con su política represiva de limitación de nacimientos, que en algunos casos lleva al aborto y a la esterilización forzados.

 

Como suele ocurrir, China reaccionó con hostilidad a las críticas del departamento de estado, informaba Associated Press el 13 de marzo. El gobierno chino publicó su propio informe, documentando lo que considera son violaciones de los derechos humanos en Estados Unidos.

 

Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos hubieran querido una crítica más contundente y han mostrado su descontento por el hecho de que Estados Unidos haya quitado a China de la listas de los peores violadores de derechos humanos, informaba el 13 de marzo el Washington Post.

 

Preocupación olímpica

 

«Nosotros y otros hemos documentado un marcado incremento en las violaciones de derechos humanos relacionado directamente con la preparación para las Olimpiadas», decía al Washington Post, Phelim Kine, investigadora para Asia de Human Rights Watch, con sede en Nueva York.

 

El artículo también citaba a la organización, con sede en París, Reporteros sin Fronteras, que declaraba que hubieran preferido que Estados Unidos obtuviese algunas acciones positivas de China en el área de derechos humanos antes de quitar al país de la lista de peores países en derechos humanos.

 

En cuanto al Tibet, el periódico británico Guardian publicaba un artículo el miércoles 12 de marzo informando de las protestas de cientos de monjes en las calles de Lhasa, en lo que han sido las mayores protestas de casi dos décadas. La marcha tuvo lugar en el aniversario del fallido levantamiento contra los chinos de 1959, comentaba el Guardian. El artículo también afirmaba que habían sido detenidos entre 50 y 60 monjes.

 

Las protestas han continuado los días siguientes en lo que se consideran los peores disturbios desde 1989. Los medios de comunicación del estado chino informaron que 10 personas habían muerto durantes las protestas, aunque los grupos opositores afirmaban que eran 30, informaba el 15 de marzo la BBC.

 

En cuanto a la situación pre olímpica, las organizaciones de derechos humanos han protestado por el aumento reciente de arrestos de disidentes. Acusan a las autoridades de intentar acallar cualquier oposición antes del comienzo de los juegos, informaba el New York Times el 30 de enero.

 

El artículo observaba que en los últimos meses China ha encarcelado a 51 disidentes que han llevado adelante sus protestas vía Internet. También citaba a la organización Reporteros sin Fronteras, que afirma que el año pasado las autoridades chinas bloquearon más de 2.500 páginas webs.

 

El 6 de febrero, la organización Human Rights Watch acusaba a las autoridades chinas de «medidas enérgicas sistemáticas contra los disidentes».

 

«Pekín no ha dado signos de que intente cumplir las promesas hechas a la comunidad internacional a cambio de acoger los Juegos», afirmaba en un comunicado de prensa Sophie Richardson, directora para Asia de Human Rights Watch.

 

Florecimiento de la fe

 

La libertad religiosa es otro tema de conflicto. Algunos acontecimientos recientes apuntan a un resurgimiento de la fe en China. El 8 de diciembre el periódico Times de Londres informaba de que se ha elevado la demanda de ejemplares de la Biblia. El único editor de la Biblia autorizado en China es Amity Printing, que, según el artículo, ha alcanzado la suma de 50 millones de ejemplares impresos.

 

Según un reportaje publicado en el Washington Post el 20 de enero, los líderes chinos se están abriendo a la religión, pero todavía quieren contenerla dentro de las directrices oficiales. Un signo de la aceptación oficial h asido la reciente publicación de una foto en la portada del periódico del partido, el Diario del Pueblo, de Hu Jintao, jefe del Partido Comunista Chino, dando un apretón de manos a Liu Bainian, secretario general de la Asociación China Católico Patriota, con motivo de la fiesta del té del Año Nuevo.

 

«Debemos sacar plena ventaja del papel positivo que las figuras religiosas y los creyentes pueden jugar entre las masas en la promoción del desarrollo económico y social», declaraba el 12 de marzo Jia Qinglin, miembro del Comité Permanente del Politburó, en un mitin ante funcionarios del gobierno relacionados con la religión, según el Washington Post.

 

La apertura a la religión, comentaba el artículo, se limita a que pueda ser de ayuda en la promoción de las prioridades determinadas por el gobierno.

 

Este punto de vista lo confirmaban los datos de China Aid Association. El 6 de febrero la organización, que se dedicaba a dar cauce a las quejas de los creyentes perseguidos, publicaba su informe anual 2007.

 

Según el documento, la persecución aumentó el año pasado, con un incremento en el número de arrestos con respecto al 2006. El informe se centraba en la situación de las así llamadas iglesias hogar, pequeños grupos especialmente de creyentes protestantes que se reúnen en viviendas privadas y no siguen las directrices del gobierno en práctica religiosa.

 

El informe observaba que ha habido un incremento en los arrestos de líderes de estos pequeños grupos. Asimismo, han sido arrestados y expulsados de China cierto número de misioneros cristianos extranjeros. Según China Aid, el año 2007 supuso el esfuerzo mayor desde hace años en contra de los misioneros cristianos extranjeros.

 

Relaciones con el Vaticano

 

También siguen siendo problemáticas las relaciones entre China y el Vaticano, especialmente sobre el tema del nombramiento de obispos. Sin embargo, parece que hay esfuerzos por explorar la forma de mejorar la situación, aunque es difícil tener una idea clara de lo que está ocurriendo.

 

El 20 de febrero, Reuters publicaba un artículo informando que, según un funcionario anónimo del Vaticano, una visita de Benedicto XVI a China sería «impensable» dada la falta de libertad religiosa.

 

Al mismo tiempo, Reuters observaba que el funcionario también confirmaba que se está mejorando la comunicación por ambas partes. De hecho, al día siguiente Reuters publicaba otro artículo, afirmando que China había hecho una «rara admisión pública» de que había tenido conversaciones con el Vaticano.

 

«La parte china han tenido contacto con el Vaticano», afirmaba el portavoz del ministerio de exteriores, Liu Jianchao, durante una conferencia de prensa. No se dieron más detalles.

 

El interés de la prensa en el tema continuó con un reportaje el 2 de marzo en el South China Morning Post. El artículo afirmaba que una comisión vaticano-china podría reunirse en breve para discutir algunos temas, incluyendo el posible restablecimiento de relaciones diplomáticas.

 

El periódico comentaba que sería el primer reajuste importante de la política vaticana, tras la publicación el pasado mayo de una carta del Papa a los obispos, sacerdotes y files de China. Como informó ZENIT el 10 de marzo, el encuentro tuvo lugar del 10 al 12 de marzo.

 

El cardenal Joseph Zen, de Hong-Kong, quien estuvo de visita a Roma para el encuentro vaticano, fue entrevistado por la televisión italiana RAI durante su estancia. Declaró que las Olimpiadas de agosto ofrecen a China una oportunidad para mejorar la situación de los derechos humanos, según un reportaje de Associated Press el 12 de marzo.

 

Aunque no entró en detalles, el cardenal Zen afirmó, durante la entrevista, que espera que la Santa Sede y China pronto entren en una «nueva era» en sus relaciones por medio de alguna clase de acuerdo que mejore la situación de los católicos en el país asiático.

 

Está por verse si China aprovechará la oportunidad para abrirse un poco más, o seguirá reprimiendo los derechos humanos y la libertad religiosa.

 

Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado

 

 

 

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Algunos pierden las elecciones tres años antes de convocarse

Algunos pierden las elecciones tres años antes de convocarse

La claridad compensa, y curiosamente el PP es la mejor prueba. Porque el centroderecha ha sido derrotado allí donde se ha avergonzado de ser lo que realmente es –una derecha social y plural en una España unida y moderna- y ha arrasado donde ha mostrado sin complejos su rostro. Valgan como ejemplos geográficos de lo uno y de lo otro Cataluña y Madrid.

 

Esto tiene mucho que ver con dos cosas íntimamente relacionadas, la selección y formación de la clase política y las relaciones con el adversario político. Pasadas ya las elecciones de 2008 nuestra próxima gran cita va a ser en 2011, en unas autonómicas (y forales) en las que el centroderecha se juega mucho y Navarra todo. Ahora que queda tiempo, veamos qué problemas tenemos.

 

¿Se pueden eludir los principios?

 

Una práctica cazurra limita la exposición de los principios y valores de un partido al odioso "ya sabemos por qué estamos aquí", y prefiere dedicar el tiempo de formación a versiones adocenadas de técnicas de comunicación política con un par de décadas de retraso. El orden eficaz a largo plazo –demostradamente- es el inverso al que se sigue: debería ser anterior la definición de principios irrenunciables, después la selección del personal, a continuación su formación doctrinal mínima, y por último la formación práctica. Al menos, ésta no puede ser la única: cuando se presta nula atención a las convicciones son seguras las derrotas estructurales futuras.

 

Salvo que se quiera el poder a corto plazo, y se subordine todo a ese anhelo. El centroderecha español ha recibido muchas críticas por la selección de algunos candidatos, y sin duda más de una estaba justificada. Pero se ha callado en cambio la enorme responsabilidad de los encargados de formación que han promovido hacia arriba a un par de generaciones en las que el deseable pragmatismo se ha convertido en un agnosticismo estéril. Si se quiere algo más que un sillón la lealtad a unos principios es inexcusable; esa firmeza en las propias convicciones permite, además de ser creíble, relacionarse con el adversario sin caer en ningún extremismo. Porque tan indeseable es el fanatismo histérico de quien no sabe qué cree como la volubilidad de quien no cree nada.

 

Cómo tratar al adversario

 

En Navarra, el número de votos obtenido por Zapatero el 9-M es el mayor de la historia, 115.837. Son más votos que en la victoria de 1982 y que en el repunte de 2004. A un año de su desgarro interno el PSOE se ha recuperado entre nosotros de una manera espectacular. Tales son los frutos electorales del pacto UPN-PSOE, cuyo único beneficiado es el partido de la rosa. Se ha evitado, con mucho miedo primero, mucho cariño después y un abrazo del oso a la inversa al final, un hundimiento más que posible hace poco tiempo. ¿Buenas noticias? ¿Por qué y para quién?

 

Si el PSOE fuese totalmente de fiar –es decir, si compartiese con UPN los principios esenciales- podrían ser buenas noticias. Pero si algo demuestra la primera legislatura de Zapatero es que el PSOE es marxista, de Groucho, y que está dispuesto a casi todo con tal de conseguir el poder y de imponer su agenda progre. Esa agenda no es ni puede ser la del centroderecha navarro. Tendría triste gracia aplicarla primero desde el poder para evitar que la izquierda gobierne, alimentar a ésta mientras tanto y al finar ser igualmente desalojados, eso sí habiendo renunciado a elementos esenciales del propio ideario. La manera de conseguir un PSOE fiable no es extender un cheque en blanco a su actual dirección, sino en todo caso favorecer el diálogo con esa amplia parte de la izquierda que es antes honrada y española que antiderechista. Favorecer al adversario, si éste sabe dónde va, sólo hace que al día siguiente uno se encuentre con un rival más vigoroso.

 

A día de hoy los votos contrarios a la Navarra foral y española –los de quienes se negaron a estar el 17 de marzo de 2007 en el paseo de Valencia- pesan más que en mayo de 2007. A mi juicio las causas locales han de buscarse en el trinomio valores-selección-formación y en una idea errónea de cómo se trata a un adversario político. La falta de claridad no compensa, y para 2011 no falta tanto. 

 

Pascual Tamburri

Elsemanaldigital.com, 12 de marzo de 2008

Kosovo: aviso a navegantes (esto se pone muy feo)

Kosovo: aviso a navegantes (esto se pone muy feo)

La declaración de independencia por parte de Kosovo y su aceptación por los defensores habituales de la legalidad internacional tiene al menos la virtud de exponer en su cruda realidad la constante eterna de las relaciones internacionales: que éstas se rigen por los intereses de sus actores, y por su capacidad para imponerlos por la fuerza. Que una obviedad semejante merezca ser subrayada, es sólo una muestra indicativa del grado de intoxicación mental al que la opinión pública se ve sometida por el discurso sedante de la “legalidad internacional”, y por el espejismo inducido según el cual pronto los Estados tendrán como supremo norte de sus decisiones la anuencia de las Naciones Unidas, y las bendiciones de los catedráticos de derecho internacional.

 

La independencia de Kosovo constituye una violación flagrante del principio básico de derecho internacional: la integridad territorial de los Estados. Una violación admitida, entre otros, por el defensor más inmaculado y prístino de la mencionada legalidad internacional: la Unión Europea. La independencia de Kosovo es ante todo una aberración jurídica, por los siguientes motivos:

 

Viola la Resolución 1.244 que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó en 1999 tras la intervención de la OTAN en Serbia. Esa resolución reafirmaba el principio de soberanía e integridad territorial de Serbia, y establecía que, en cualquier caso, la solución al problema de Kosovo debería alcanzarse por acuerdo entre las partes, y no de forma unilateral.

 

Viola también el principio de soberanía e integridad de los Estados recogido en la Carta de las Naciones Unidas, así como en el Acta Final de Helsinki, en la Carta de París para la Nueva Europa y en la Carta para la Seguridad Europea, instrumentos que recogen los principios y valores por los que se rige la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

 

Y viola además el propio ordenamiento jurídico serbio, que afirma la soberanía e integridad territorial del Estado. Cabe señalar que, a diferencia de las demás repúblicas separadas de la antigua Yugoslavia —que según la Constitución yugoslava de 1971 tenían derecho a la autodeterminación—, Kosovo nunca fue una República, sino una provincia de Serbia.

 

El sinsentido se amplía si analizamos el caso desde los puntos de vista político y humanitario.

 

El caso de Kosovo supone la creación de un Estado en base a razones puramente étnicas: la mayoría albanesa residente en el enclave. Esto es la solución exactamente contraria a la acordada en 1995 en Dayton para Bosnia-Herzegovina: la creación de un Estado multiétnico y multiconfesional, en base a los famosos principios occidentales de tolerancia y respeto. Una inconsecuencia política y moral, y un peligroso precedente.

 

¿Identidad étnica?

 

Y ello porque ese mismo principio —identidad étnica— podría ser ahora invocado por la mayoría serbia del enclave de Mitrovica para separarse del nuevo Estado kosovar, o por los serbios de la República Srpska que forma parte integrante de Bosnia-Herzegovina.

 

Y más allá de los Balcanes, también sería aplicable a las poblaciones rusas en Abjasia y Osetia del Sur (Georgia), en Transnistria (Moldavia), o en Crimea (Ucrania). Dentro de la propia Rusia, a los casos de Daguestán, Ingushetia o Chechenia entre otros. Y a los armenios de Nagorno-Karabaj. Y a los turcos del Norte de Chipre. Y a Taiwan y a Tibet. Y a la India. Y en definitiva, a casi todos los Estados surgidos del proceso de descolonización. Un principio de incalculable potencial desestabilizador.

 

La intervención de la OTAN en 1999 se justificó en base a motivos humanitarios: impedir que los serbios perpetraran una limpieza étnica sobre los albaneses. Lo cierto es que ese presunto genocidio no fue más que una campaña de manipulación orquestada, entre otros, por el actual líder de Kosovo, Hasim Thaci. Pero la intervención occidental sí provocó una limpieza étnica en sentido contrario: el éxodo de más de doscientos mil serbios, proceso completado en el año 2004 tras otra explosión de violencia sospechosamente oportuna para los nuevos dueños de Kosovo.

 

Durante el proceso de negociaciones para el futuro de Kosovo, los serbios ofrecieron un estatuto de autonomía que implicaba la práctica desaparición del Estado en dicho territorio: exención de impuestos, moneda y sistemas judicial y educativo propios, representaciones en el extranjero y erradicación de la presencia militar en el territorio. Nada de esto fue suficiente. Los líderes de Kosovo, salidos del movimiento terrorista KLA, impusieron unilateralmente el derecho a la autodeterminación, y lo asociaron de forma fraudulenta a la independencia.

 

Vocación parasitaria del Kosovo

 

Por último, cabe añadir que la viabilidad de Kosovo como Estado es una quimera. Se trata de una de las zonas más corruptas y pobres del mundo, con una vocación eminentemente parasitaria: la de eterno subsidiado de la Unión Europea. Eso sí, con una “perspectiva europea”, lo que en el lenguaje corriente significa que este enclave de narcotraficantes algún día podrá sentarse al lado de Francia, Alemania o España, con voz y voto en el seno de la Unión Europea.  

 

Los EE. UU y la UE han pretendido exorcizar todos estos inconvenientes por la vía declarativa, acuñando una fórmula según la cual Kosovo es “un caso único” que “no crea precedente”. Afirmación que habrá que admitir como un artículo de fe por venir de quien viene, aunque ello suponga negar la evidencia y contradecir toda lógica política y jurídica.

 

Lo cierto es que la creación del Estado de Kosovo no obedece a motivos humanitarios, ni a ese criterio político-jurídico de respeto a la “libre determinación de los pueblos”. En último término, reposa sobre la fuerza —la superioridad militar de la OTAN y los EE. UU— y sobre intereses geoestratégicos bien concretos.

 

Recién concluida la intervención de la OTAN, los EE. UU comenzaron a preparar lo que hoy es la mayor base militar norteamericana construida en el extranjero desde la guerra de Vietnam. En Kosovo, Camp Bondsteel cuenta con una extensión de 1.000 acres de tierra, más de 25 kilómetros de carreteras y 300 edificios, con una capacidad para albergar cerca de 7.000 soldados. Un elemento esencial en el despliegue militar norteamericano en el Este de Europa, con proyección a los enclaves militares de EE. UU en las Republicas ex soviéticas y en Afganistán.

 

Estratégicamente, uno de los principales objetivos es proteger los “corredores de la energía”: el transporte del petróleo del Mar Caspio a los mercados europeos y americanos, a través del gasoducto transbalcánico AMBO (Albanian Macedonian Bulgarian Oil Corp). Y con ello proteger las inversiones de las compañías estadounidenses y sus filiales en la explotación de los recursos petrolíferos de esta zona. Estos recursos permitirán diversificar la dependencia energética occidental de Oriente Medio, y competir con los gasoductos rusos alrededor del mar Negro. Y ello mediante la relación privilegiada de EE. UU con los musulmanes turcos, albaneses y kosovares. Para todo ello, nada mejor que un gigantesco portaaviones en el sur de Europa.

 

El caso de Kosovo es sintomático del funcionamiento del nuevo orden internacional dentro de un sistema unipolar. Y nos aporta varias conclusiones de cara al futuro:

 

El recurso a la legalidad internacional, mediante su empleo alternativo, funciona de hecho como coartada ideológica para legitimar las políticas intervencionistas de las potencias. Al igual que la doctrina de los Derechos Humanos, el principio de legalidad internacional es piadosamente invocado u olvidado, según los casos, cuando así convenga a los gestores del nuevo orden internacional.

 

La Unión Europea confirma que es poco más que un Mercado, sin peso político específico en la escena internacional. La irrelevancia de los países europeos se ha puesto de manifiesto en su división y en su política seguidista de los EE.UU. La solución impuesta a Kosovo por el directorio dirigido por los EE.UU socava los fundamentos de la legitimidad de la mayoría de los Estados Europeos, y favorece una Europa fraccionada, despolitizada y pintoresca, conforme a los intereses de Washington. Introduce en la familia europea a un Estado de mayoría musulmana, dirigido por una mafia, vasallo de una potencia extraeuropea y pagado por los propios europeos. En cuanto a Rusia, la cuestión de Kosovo le ha permitido presentarse como defensora de la legalidad internacional, e incrementar su peso como líder de la causa eslava en los Balcanes. Todos ganan, menos Europa.

 

Aviso a los navegantes: un movimiento terrorista con una adecuada campaña de relaciones públicas y con poderosos valedores internacionales está en condiciones de destruir la integridad territorial de un Estado soberano. Y que no se aleguen razones históricas en contra: Kosovo es la cuna de Serbia, el santuario de su memoria histórica, parte integrante de la misma desde los albores de la Edad Media. Pero en el nuevo orden internacional está visto que la inmigración y los cambios demográficos sobrevenidos pueden invalidar cualquier argumento histórico o jurídico.

 

En esta tesitura, la diplomacia española ha hecho probablemente lo poco que se podía hacer: declarar discretamente que no reconocerá (de momento) a Kosovo. Pero se ve impotente para impedir que, en determinadas instancias internacionales, ya se hable —con una frecuencia creciente— del problema de las “minorías” en España. Un lenguaje a años luz de la realidad española, pero no por ello menos inquietante.

 

Todo ello nos lleva a concluir que, para gestionar este tipo de situaciones, se requiere algo más que confianza en la “legalidad internacional” y un deseo infinito de paz. Se requiere, ante todo, un país vertebrado, con una Política Exterior, con aliados internacionales, y con un Estado seguro de la fuerza de sus razones y de las razones de su fuerza. Pero esa es otra historia, claro.  

 

MIGUEL SARMIENTO

elmanifiesto.com, 6 de marzo de 2008

 

 

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“Lo importante a partir del 9 M: un nuevo entramado social”. Mayor Oreja en la presentación del manifiesto de la CdO sobre las elecciones

“Lo importante a partir del 9 M: un nuevo entramado social”. Mayor Oreja en la presentación del manifiesto de la CdO sobre las elecciones

“Si Zapatero vuelve a se presidente del Gobierno, habrá una segunda parte de la negociación, pero esta vez con dimensión internacional”. Jaime Mayor Oreja vaticina una segunda parte de las ofensivas nacionalista y laicista radical que han caracterizado el proyecto de Zapatero durante esta legislatura, “más preocupado por destruir que por gobernar, pues la primera verdad es que su proyecto ha sido el de hacer a España irreconocible”.

 

“Todas las campañas tienen un efecto narcotizante, pero nunca antes ha habido un debate tan claro entre los que cuentan lo que ha pasado y los que tratan de falsear lo que ha pasado. Es una batalla entre la mentira, que flota como un corcho en el agua, que se queda en la superficie de las cosas; y la verdad, que pesa, que hay que empeñarse para hacerla emerger”. Una mentira que se resume en los eslóganes “extrema Iglesia” y “extrema derecha”. Dos eslóganes cuya falsedad demuestra mirando hacia lo que realmente han sido estos cuatro años: “Respecto a lo primero, la ofensiva laicista radical del Gobierno Zapatero ha sido mucho más agresiva y protagonista en este tiempo que la Iglesia. Respecto a lo segundo, ETA ha sido mucho más protagonista que el PP”.

 

Y su vaticinio (y Mayor Oreja en sus predicciones sobre terrorismo suele acertar, desgraciadamente) apunta a que este protagonismo de ETA continuará más allá de nuestras fronteras si Zapatero vuelve a ser presidente del Gobierno. “ETA y el nacionalismo han visto que España ha reaccionado, se ha movilizado, y le ha obligado a cambiar de estrategia. Zapatero ha tenido que engañar, ETA lo sabe y entiende por eso que la autodeterminación necesita un impulso desde el exterior. Y ya tiene un referente en Serbia”.

 

La ofensiva laicista, la más difícil

 

Mayor Oreja participó ayer en la presentación del manifiesto que la Compañía de las Obras ha publicado de cara a las elecciones generales del próximo domingo, un acto en el que reflexionó sobre los dos grandes desafíos que ha planteado esta legislatura. “Ha habido dos grandes ofensivas, distintas pero simultáneas: la ofensiva nacionalista, protagonizada por ETA; y la ofensiva laicista radical, protagonizada por el Gobierno. Ambas son complementarias porque a las dos les sobra lo mismo: España. Lo que las diferencia es que mientras que la ofensiva nacionalista tiene un proyecto sustitutivo, la laicista sólo busca la destrucción de lo que hay, de los valores comunes, que no son sólo los de nuestra tradición, sino que también afecta a los valores constitucionales”.

 

Una ofensiva que nadie diagnostica, salvo la Iglesia. Una ofensiva que hace que el adversario siempre esté presente, “sea cual sea el resultado de las elecciones del 9 de marzo, porque esta ofensiva es más difícil de combatir que cualquier otra cosa. Hay un miedo reverencial a hacer frente a esta mentalidad, un miedo que es más difícil de superar que el miedo físico a que te peguen un tiro”. Una ofensiva que con la victoria de Zapatero también tendría una segunda parte garantizada en el ámbito internacional. “Los europeos saben que el modelo económico-social ha sido sustituido en España por este proyecto laicista radical en el ámbito de los valores. Aquí Zapatero no es que haya entrado como elefante en cacharrería; es que no tiene límites. En la ofensiva nacionalista se cuida más, pero aquí no. Todo lo transforma en ampliación de derechos”.

 

Mayor Oreja subrayó anoche la importancia de generar un entramado social comprometido, protagonista de la vida pública, que sea el interlocutor de los partidos políticos. “Lo importante es que a partir del 9-M sepamos interpretar un nuevo papel en la sociedad española”.

 

Yolanda Menéndez

Páginas Digital, 29 de febrero de 2008

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