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Crónicas de actualidad

A un 61,5% de los españoles le gustaría que se modificara la Constitución para evitar la dependencia nacionalista del Gobierno de la nación.

A un 61,5% de los españoles le gustaría que se modificara la Constitución para evitar la dependencia nacionalista del Gobierno de la nación. La misma proporción se muestra favorable a que PP y PSOE llegaran a un acuerdo de gobierno si ninguno consiguiera la mayoría absoluta. Además, casi la totalidad cree que se tener poder escolarizar a los hijos en lengua española en toda España.

Estas son las principales resultados a los que llega la encuesta solicitada por la Fundación para la Defensa de la Nación Española, y realizado por Sigma Dos.

"Más de la mitad de la población española, en concreto el 53.5%, se muestra a favor de que la gobernabilidad de España no dependa de minorías nacionalistas, frente al 24.9% que es contrario a esta opinión".

"A su vez, cuando se plantea la posibilidad de modificar la Constitución para evitar la dependencia nacionalista, el porcentaje a favor aumenta hasta el 61.5%, frente al 24.3% que está en contra y el 14.3% que no sabe o no contesta".

 

"Prácticamente la totalidad de la población española (94.0%) opina que se debe tener garantizado el derecho a escolarizar a sus hijos en lengua española en cualquier parte del territorio nacional".

 

"Al 68.6% de los españoles, le gustaría que el Estado recuperase la competencia en materia de educación, que actualmente está en manos de cada Comunidad Autónoma".

 

"Cerca de las tres cuartas partes de la población española (72.1%), opina que los recursos del Estado deben repartirse entre todas las autonomías, beneficiando a las más desfavorecidas, frente al 21.0%, que por el contrario, considera que cada Comunidad Autónoma debería gestionar sus propios recursos sin tener en cuenta la solidaridad entre autonomías".

 

"A su vez, un 73.6% de los españoles, estaría a favor de una reforma de la Constitución para modificar todos los temas mencionados anteriormente (que la gobernabilidad de España no dependa de minorías, derecho a escolarizar a los hijos en lengua española, etc.) mientras que un 18.4% estaría en contra".

 

"Por último, y de nuevo en relación al tema de la gobernabilidad de España sin el control nacionalista, vemos como el 61.4% de los españoles, sería partidario, en el caso de que ningún partido obtuviera la mayoría suficiente tras las próximas elecciones generales, de un gran acuerdo entre el PP y el PSOE para garantizar la no dependencia nacionalista."

 

Periodista Digital, 6 de diciembre de 2007

ANTES QUE LA UNIDAD "HAY QUE RECUPERAR LA VERDAD". Mayor Oreja critica el "tacticismo y relativismo" que está "contagiando España".

ANTES QUE LA UNIDAD "HAY QUE RECUPERAR LA VERDAD". Mayor Oreja critica el "tacticismo y relativismo" que está "contagiando España". Jaime Mayor Oreja fue galardonado este martes con el VII Premio a la Convivencia Cívica entregado por el Foro de Ermua. Tras el último atentado de ETA, el eurodiputado pronunció un discurso sin concesiones que él mismo calificó de "difícil". Criticó el "tacticismo y relativismo" que está "contagiando España" y advirtió que para recuperar la unidad, primero "hay que saber recuperar la verdad del momento político de España". En el mismo acto, Vidal Quadras recordó que el Gobierno "ha alimentado a la fiera durante cuatro años" y dijo sentir "nauseas" por el proceso de negociación. 

Durante su discurso tras recoger el VII Premio a la Convivencia Cívica entregado por el Foro de Ermua –que compartió con el fallecido Gabriel Cisneros–, Mayor Oreja trasladó un mensaje de "recuerdo, proximidad y cariño" para los guardias civiles víctimas del atentado perpetrado por ETA el pasado sábado en Capbreton (Francia) y recordó que "gracias al esfuerzo" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "hoy tenemos libertad, democracia y Constitución".

Precisamente el Foro de Ermua, al igual que a la AVT, ha decidido no acudir a la manifestación "unitaria" convocada para este martes en Madrid, a la que sí asistirá el PP. Llamamientos de "unidad" que Mayor Oreja dijo que le gustan pero consideró que primero "hay que saber recuperar la verdad del momento político de España". "Atreverse a decirlo es difícil", reconoció. El ex ministro del Interior, en esta línea, criticó el "tacticismo y relativismo" que está "contagiando España".

 

El eurodiputado del PP criticó que el proyecto del Ejecutivo "tiene que ser muy perverso" para que "hombres que ayer eran ejemplares hoy sean presentados como villanos" y defendió que personas como él mantienen "los mismos valores de siempre". "Lo que ha cambiado es el ambiente, el proyecto político del Gobierno", aseveró en un acto que comenzó con un minuto de silencio por el guardia civil Raúl Centeno y concluyó con el himno de España. "Por eso es importante que los que a veces somos políticamente incorrectos y que colocamos las convicciones en la vanguardia nos abracemos a las víctimas del terrorismo más que nunca", subrayó Mayor Oreja ante un auditorio entre el que se encontraba el funcionario de prisiones secuestrado por ETA Ortega Lara, la hermana de Miguel Ángel Blanco o la viuda del teniente coronel Blanco, entre otros. "No vamos a aceptar que las víctimas se queden solas siendo víctimas y mudas", advirtió.

 

Además, recordó que, mientras la organización terrorista estaba atentando, los partidos nacionalistas vascos y catalanes "defendían los mismos objetivos de autodeterminación". "Atreverse a decir una vez la verdad es fácil, decirla muchas veces es agotador, pero decirlo siempre es un calvario", insistió.

 

Mayor Oreja recibió junto a la viuda del "padre" de la Constitución Gabriel Cisneros el Premio a la Convivencia Cívica del Foro de Ermua como ejemplos "del espíritu de la Transición y el espíritu de Ermua" en un emotivo acto en el que estuvieron presentes numerosas víctimas del terrorismo y dirigentes del PP como la líder en el País Vasco, María San Gil, o el secretario de Seguridad y Justicia, Ignacio Astarloa. El presidente del Foro, Iñaki Ezkerra, defendió que las culturas de la transición y del espíritu de Ermua representan "las dos grandes culturas de la convivencia" que se oponen "al odio y la desmemoria" y manifestó su esperanza porque "la era Zapatero" termine "pronto". A su juicio, esta legislatura ha sido un periodo de "destrucción de los valores morales".

 

En el acto también intervino el eurodiputado del PP Alejo Vidal Quadras, quien aseguró que el Gobierno "ha alimentado a la fiera durante cuatro años", "ha dado alas a sus delirios" y le ha permitido "volver a disponer de financiación". Para él, este proceso provoca "nauseas", según subrayó tras alertar de que se está produciendo "un ataque a la nación sin precedentes".

 

Además, María del Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco; José Antonio Ortega Lara; y Conchita Martín, viuda del teniente coronel Blanco; manifestaron su admiración hacia la labor política y personal de Mayor Oreja y Gabriel Cisneros. Ambos fueron definidos como "hombres buenos" con "un gran sentido de Estado".

 

Libertad Digital, 3 de diciembre de 2007

Necesaria corrección

Necesaria corrección A menos de cuatro meses para las generales de marzo, los partidos políticos han comenzado a sentar las bases de sus discursos electorales. Después de una legislatura inestable y desgraciada se comienzan a vislumbrar los caminos escogidos por Rajoy y Zapatero para residir en La Moncloa, aunque aún da la sensación de que ni mucho menos han mostrado todas sus cartas.

Para conocerlas habremos de ser pacientes y esperar, que aunque el 9 de marzo parezca estar a la vuelta de la esquina todavía deberán librarse batallas decisivas en esta carrera. En este sentido, y de momento, ninguna de las dos grandes formaciones nacionales ha querido trasladar a la sociedad un mensaje excesivamente ruidoso, exceptuando quizá el deslavazado y flojo video sobre el PP y el 11-M perpetrado desde Ferraz.

La estrategia de los populares ha tenido un hito de cierta relevancia este pasado fin de semana con motivo de su Conferencia Política, que si bien transcurrió de manera anodina durante el transcurso del sábado, vivió su momento más relevante el domingo con el esperado discurso de Mariano Rajoy. El líder popular esbozó un proyecto de reforma fiscal que pretende ser ambicioso y que habrá que ver si no cae en aspectos más efectistas que efectivos. Prometió un compromiso por la mejora de la riqueza y el bienestar de los españoles así como una búsqueda real del consenso y una reforma constitucional para “corregir los defectos del sistema”. La política exterior, la unidad de España, el empleo y la vivienda fueron también ejes de un discurso que dejó una correcta impresión en un servidor pero que se me antoja algo cojo si echamos una ojeada a la cocina de la propuesta.

 

Más allá de que el PP haya decidido centrar la venta de su mensaje, como demuestra la asignación de Juan Costa como coordinador de la cosa, llama la atención la marginación de dos elementos que no pueden sino hacer crecer la propuesta del centro-derecha español en aras de concretar una visión política más certera, oportuna y necesaria.

 

Repasando la legislatura que se nos va, la negociación con ETA y las deficiencias de nuestra Carta Magna han sido dos de los principales pilares en los que se han basado el Partido Socialista y el resto de formaciones afines para poner literalmente patas arriba el país. Y quienes han continuado dando mejor la batalla en ambos asuntos no han sido otros que Jaime Mayor Oreja y Alejo Vidal-Quadras, muy a pesar de que se dedican, sobre todo, a esa periférica y minusvalorada política, la europea.

 

Si desde Génova tuvieran un poco de vista y, mayormente, fueran capaces de reconocer quiénes pueden dotar de sentido y experiencia al discurso electoral de un partido que necesita de todos los recursos posibles para dar la vuelta a la tortilla, deberían rectificar y poner las cosas en su sitio. Resulta difícil de comprender que el discurso de la posición ante ETA y el nacionalismo no lo articule Mayor Oreja, viendo cómo le avalan sus atinadas predicciones desde el 96. Parece insólito que el trabajo emprendido por Vidal-Quadras acerca de la reforma de la Constitución haya pasado de mano en mano en las filas populares como si quemara, prefiriendo proclamar un arreglo del texto del 78 menos ambicioso.

 

Aunque por encima de toda consideración, de un mensaje más batallador o de uno más tendente a limar aristas, lo que no tiene un pase es que tanto el vasco como el catalán vean cómo caen las hojas del calendario sin que el Partido Popular les llame, no ya para ofrecerles un papel protagonista, ni siquiera para pedirles un consejo con el que poder ser más fuertes de cara al 9 de marzo.

 

Lartaun de Azumendi

Páginas Digital, 27 de noviembre de 2007

 

Progresista Pedro José

Progresista Pedro José Siempre solícito a la hora de desasnar a la derecha española, el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, ha marcado la pauta a la Convención Política del PP, que se clausuró el domingo en Madrid. El solícito don Pedro ha recordado a los díscolos peperos que “El cometido del PP no es la defensa de una supuesta e inaprensible la Ley Natural, sino la protección de los derechos de todos los españoles ante las concesiones arrancadas por los nacionalistas a un Zapatero voluble y oportunista”.

Es decir, que lo que importa, por si no habían caído en la cuenta, es la unidad de España, de la que Pedro José siempre ha sido muy devoto, al menos desde hace 3 años, de la cuestión territorial. Y por si no había quedado claro el asunto de la ley natural, Ramírez especifica que el PP tampoco debería haber dado la lata (¿La dio?) contra el gaymonio “en términos propios de quien combate un pecado, tampoco debería oponerse a la investigación con embriones o a cualquier otro avance razonable de la biociencia y tampoco debería ser beligerante contra Educación para la Ciudadanía”.

 

O sea: vida, familia y educación, de un solo tajo. El comentarista de la COPE (¿Irá este martes Pedro J. al programa de Federico Jiménez? Podría jurar que sí), siempre coherente, responde al primer y principal mandamiento progre. “Abajo los curas y arriba las faldas”. La verdad es que el PP lleva más de una década mirando para otro lado cuando le hablan de vida y de familia. Y también desvía la mirada cuando alguien pone sobre la mesa el asunto de la libertad de enseñanza y acaba por lanzar una soflama en pro de los derechos de los empresarios de la educación.

 

Es igual. El director de El Mundo tiene claro que lo que debe vender el PP es unidad de España frente a las cesiones zapateriles ante los nacionalistas. Ahora bien, la unidad de España no tiene, ni de lejos, capacidad para generar un debate político en el siglo XXI, donde ya no hay izquierda ni derecha, sino hombres que creen en algo y personas que no creen en anda: creyentes y relativistas. O sea, gente que cree en la denostada Ley Natural y otros que no creen. Tampoco la política económica, porque con ser muy importante, también en el capítulo de derechos humanos, no es definitiva. No nos engañemos: la política económica puede cambiar la economía real… lo justito. Los gobiernos incluyen en la economía pero la economía no depende del Gobierno sino en un porcentaje ínfimo. Depende de los ingresos y gastos de las familias.

 

Es más, un Gobierno puede influir más en la ley natural que en la economía o en la unidad de España. Al menos, en el sentido de que los gobiernos pueden hacer poco por promocionar la ley natural pero sí pueden hacer mucho por fastidiarla. Como Pedro José.

 

Eulogio López  

Hispanidad, 19 de noviembre de 2007

El riesgo electoral de entregar a la izquierda la memoria histórica

El riesgo electoral de entregar a la izquierda la memoria histórica  

El pasado 31 de octubre, el Congreso de los Diputados aprobó la ley de memoria histórica, conforme a la cual se declara la ilegitimidad de las normas del Estado nacido de la última contienda civil. Como enseñaba Gómez Dávila, "la falsificación del pasado es la manera como la izquierda ha pretendido elaborar el futuro". De ahí que sorprenda la pasividad con la que el Partido Popular ha recibido esta iniciativa del Gobierno. Ya que no por defender el rigor histórico y la concordia frente a quienes quieren reabrir viejas heridas, al menos debería haber reaccionado contundentemente por conveniencia electoral: cuanto más acepta el centro acomplejado la reconstrucción de la historia, más crece entre los jóvenes la idea de que lo ilegítimo no es el franquismo, sino el propio Partido Popular.

No es de extrañar, entonces, lo que señala una de las últimas encuestas sobre intención de voto: si en marzo de 2008 votaran únicamente quienes podían hacerlo en 2004, Mariano Rajoy sería con toda seguridad el próximo Presidente del Gobierno. Pero la masa de nuevos votantes, aquellos que han cumplido 18 años con posterioridad a marzo de 2004, inclinan la balanza a favor del PSOE. Curiosamente, coincide con una de las conclusiones de la encuesta que sobre el franquismo realizó el diario El Mundo hace un par de años: con carácter general, los jóvenes que lo desconocieron tienen una imagen más negativa del Régimen de Franco que quienes por haberlo vivido aún guardan recuerdos de cómo fue realmente. Con estos datos, renunciar a la batalla de la verdad histórica pasa de la cobardía intelectual al suicidio político.

 

Volvamos a Gómez Dávila: "Los tontos se indignan tan sólo contra las consecuencias". Y, cuando a la estulticia le acompaña la ambición política, la acción ni siquiera va dirigida a paliar las consecuencias, más bien a acomodarse a ellas.

 

Olvidan los populares que "el estado moderno es pedagogo que no licencia nunca a sus alumnos", especialmente cuando está en manos de la izquierda, por lo que esta cesión al adoctrinamiento progresista no hará sino alimentar los deseos de los aprendices de brujo que juegan a construir una nueva sociedad, desligada de cualquier referente con el ser histórico y social de España. Nación, libertad responsable, orden, deberes, trabajo… ideas inaceptables para sujetos modelados por la ideología. No combatir la hegemonía cultural de la izquierda lleva a la oposición permanente, pues aún cuando abdicaran de sus principios, seguirían necesitando de esos carnets de legitimidad que reparte la intelligentsia progresista.

 

Por tanto, para volver al gobierno, nada le hace falta al Partido Popular como recuperar un discurso sólido y coherente, y defenderlo con gallardía. La derecha social ya ha demostrado, en esta legislatura, que con esos principios se puede ganar la calle.

Pablo Nuevo 

Fundación Burke, 2 de noviembre de 2007. 

   

Una reforma constitucional para un muerto con buena salud.

Una reforma constitucional para un muerto con buena salud.

Ayer se presentó públicamente una propuesta de reforma constitucional elaborada por la plataforma Por la concordia nacional y la reforma constitucional; entidad integrada por Convivencia Cívica Catalana, Foro Ermua, Fundación Concordia, Fundación para la Defensa de la Nación Española y Fundación Papeles de Ermua.

 

Sin duda, aunque ya anunciada, es una magnífica noticia. Y lo es por varios motivos.

 

Ante todo, se demuestra que la sociedad civil española no goza de tan mala salud como se temía; pues esta propuesta, independientemente de su destino, se ha gestado en su seno, y, aunque algunos conocidos políticos del Partido Popular se encuentran entre sus promotores, para nada puede afirmarse que se trate de una iniciativa partidaria. De hecho, cuando Mariano Rajoy ha sido interrogado el mismo día al respecto, en La Mañana de COPE, ha afirmado que planteará su propia reforma en unas próximas jornadas de su partido. Chico prudente.

 

Con todo, no estamos acostumbrados a este tipo de iniciativas. Es más, en España estamos habituados a que de la política se ocupen los políticos. Y más cuando el actual régimen parece excluir las fórmulas de participación que no pasen por los partidos políticos; unas estructuras más bien endogámicas, alejadas de la sociedad, y casi reducidas a unas coyunturales oficinas electorales.

 

Por otra parte, aunque bien recibida –y muy esperada- entre los sectores más comprometidos y activistas del entorno del Partido Popular, la propuesta tiene pretensiones transversales; pues bien puede ser compartida por simpatizantes de otras formaciones: Ciudadanos, UDP… incluso por algún que otro socialista.

 

El Partido Popular tendrá que definirse al respecto. Acaso termine elaborando una propia, tal y como ha anunciado su presidente, aunque no sea en los mismos términos. Pero, haga lo que haga, habrá que recordárselo.

 

Éste es uno de los defectos del sistema actual. Si no participan de la dinámica partidaria, las iniciativas nacidas en la sociedad civil encuentran dificultades añadidas; ante todo, una falta de interlocución política. ¿Falta cultura participativa? Algo de eso hay. Pero, para subsanarlo, los partidos han hecho más bien poco: están más interesados, generalmente, en escucharse a sí mismos, y a cuantas voces dóciles les acompañan, que en mantener diálogos constructivos con las diversas identidades sociales. Quien sabe. Acaso, esta iniciativa que comentamos señale un cambio en la tendencia…

 

Por supuesto que los partidos políticos son necesarios; pero únicamente cumplirán su verdadera función si saben establecer un flujo y reflujo de iniciativas, diálogos y reflexiones, con las entidades y personalidades más comprometidas de la sociedad a la que dicen servir. Pura higiene democrática.

 

Y seguimos pensando en que es una buena noticia, pues no se trata de un hecho aislado.

 

La sociedad española, aletargada y ninguneada, campo de experimentos utópicos, viene generando, en los últimos años, algunos movimientos sociales muy interesantes.

 

El más conocido y determinante, tal vez, ha sido el impulsado por las mismísimas víctimas del terrorismo. Especialmente, y a partir del trabajo de la AVT y del Foro Ermua, se ha ido generando una opinión pública simpatizante y responsable que se ha movilizado reiteradamente, asumiendo actuaciones que tal vez hubiera correspondido desarrollarlas a los políticos.

 

Pero existe otro fenómeno, acaso menos perceptible mediáticamente, que hay que constatar. Nos referimos a un cierto movimiento identitario español. Desde Foro Ermua, de alguna manera, y, explícitamente, desde la Fundación para la Defensa de la Nación Española, aunque con el concurso de diversas entidades regionales y locales, se viene consolidando un estado de opinión convergente en la necesidad imperiosa de una restauración de la nación española en sus diversas expresiones: estatal, cultural, social, territorial, humana… Despacio y con prudencia. Pero ahí está. Y que siga avanzando.

 

Otro fenómeno social, de notable impacto mediático y que ha nacido desde la precariedad más hiriente, es el movimiento de objeción de conciencia a la Educación para la Ciudadanía. Madres, padres y alumnos, con el concurso de algunas organizaciones, pero, dotándose de sus propias entidades, se han movilizado valerosamente en defensa de las libertades, en suma. No obstante, si bien hemos de destacar el extraordinario valor que han hecho gala al dar un paso nada cómodo al frente, la indiferencia e incomprensión que han encontrado muestran los niveles extremos de atomización alcanzados por la sociedad española. Pero estos ciudadanos han puesto el dedo en llaga: su interés por la educación marca el futuro. Una sociedad que declina en su responsabilidad educativa, será golpeada por todo tipo de modas y patologías individuales y colectivas.

 

Y no acaba ahí la cosa. Recordemos las iniciativas que desde el veterano movimiento pro-vida se han consolidado recientemente, caso del Programa Red Madre, y la revitalización de Jóvenes Pro-Vida. Una auténtica referencia moral colectiva.

 

Culturalmente, también asistimos a todo un arco de iniciativas: desde la implantación de nuevos colegios, pasando la edición de revistas “políticamente incorrectas”, el lanzamiento de nuevos títulos por editoriales de espíritu militante… sin olvidar el activismo desbordante desplegado en la blogosfera.

 

Y que me perdonen los protagonistas de otras realidades no aludidas.

 

Sin triunfalismos, pero con realismo, y ante generalizados pesimismos y derrotismos, hay que constatar la existencia de estas realidades esperanzadoras para el futuro de la sociedad española.

 

Que sepan los Ibarretxes, Carod-Roviras, Zapateros y Cebrianes, que el muerto que quieren enterrar, pese a los golpes recibidos, sigue gozando de buena salud. Y dará mucha guerra.

 

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

 

 

P.D.: Una pregunta impertinente. El pasado 12 de octubre, ¿dónde estaban las decenas de miles de militantes de Nuevas Generaciones? ¿No se iban a manifestar por toda España, especialmente en las localidades y territorios más difíciles? ¿O, acaso, abarrotaban sus sedes? La política real no se reduce a campañas mediática, cartelitos y consignas por internet. Ni a moverse por un puesto “seguro” en una lista electoral. Así no se ganan voluntades. ¡Qué contraste con esas manifestaciones de la sociedad civil!

 

 

Diario Liberal, 26 de octubre de 2007

 

Montan un lobby para reformar la Constitución: España "es objeto de todo tipo de vandalismo"

Montan un lobby para reformar la Constitución: España "es objeto de todo tipo de vandalismo" Alejo Vidal Quadras. (Efe). Un grupo de entidades cívicas se han constituido en lobby para conseguir una reforma de la Constitución al considerar que ésta “ha sido liquidada” por José Luis Rodríguez Zapatero y su agenda territorial, en especial con el nuevo Estatuto de Cataluña. La propuesta “pone orden a la casa, una casa que ha sido objeto de todo tipo de vandalismo”, explica a El Confidencial Alejo Vidal Quadras, europarlamentario popular, quien ha formado todo un eje de acero para elaborar el documento junto a Iñaki Ezkerra, del Foro de Emua, y expertos en derecho público que desean permanecer en el anonimato.

Los impulsores pretenden que la reforma de la Constitución forme parte del debate público durante las próximas elecciones generales. Para ello han constituido una plataforma de asociaciones cívicas – llamada Por la concordia nacional y la reforma constitucional- en la que se han integrado Convivencia Cívica Catalana, Foro Ermua, Fundación Concordia, Fundación para la Defensa de la Nación Española y Fundación Papeles de Ermua.

 

Proponen reformar la Carta Magna para cerrar “las vías de agua abiertas” en el edificio construido en 1978. A juicio de sus promotores, la situación actual pone en peligro la propia supervivencia de España a causa de los “abusos y desmanes” cometidos. Simultáneamente, asisten con preocupación a la ofensiva de los partidos nacionalistas: “todos, desde ERC a los que se definen moderados, como CiU o PNV, quieren referendos de autodeterminación”, sentencia Vidal Cuadras, que los tilda de “fuerzas secesionistas-separatistas”.

 

En su intento por demostrar que la reforma es posible, han elaborado un documento de cien páginas donde proponen una modificación de casi cuarenta artículos de la Constitución y que presentarán a la sociedad el próximo jueves, 25 de octubre, en el casino de Madrid. Les guía una convicción: regresar al espíritu de 1978 y que el Estado garantice la unidad nacional y la igualdad ante la ley de los ciudadanos en todo el territorio español, así como la cohesión y la solidaridad por encima del lugar de residencia.

 

La reforma que buscan requiere necesariamente del acuerdo entre socialistas y populares, pero parten de una llamativa premisa: creen necesario que, primero, el PSOE sea derrotado en las elecciones de marzo y este partido sustituya a su actual secretario general “por una persona dotada de sentido de Estado y del bagaje conceptual y moral apropiado para dirigir un gran partido nacional”, proclama uno de sus documentos.

 

Desde su paradigma, ven imposible hacer nada si Zapatero continúa al frente del PSOE. Y construyen el siguiente escenario político: que el presidente del PP, Mariano Rajoy, asuma sus postulados en el programa electoral de marzo de 2008; que éste gane las elecciones y que los socialistas se libren de un Zapatero fracasado y un nuevo PSOE se alíe con el ganador para reformar la Constitución. Tal alianza sería en forma de pacto de Estado o bien por medio de un gobierno de coalición, la famosa Grossen Koalitionen alemana.

 

Impulsados por Vidal Quadras -vicepresidente del Parlamento Europeo, ex presidente del PP catalán y catedrático de física-, en el documento han trabajado un grupo de expertos durante casi dos años. Entre ellos se encuentran catedráticos de derecho constitucional, abogados del Estado y juristas que han pedido que no se revele su identidad. “La gente está inquieta, ve que Zapatero ha puesto en peligro el sistema y quieren una reacción”, diagnostica el político catalán. Esgrime como prueba que en la reciente recepción del Día de la Hispanidad se le acercaron una decena de personas “para pedir que se haga algo, que esto no puede ser”. Reconoce que eran invitados “de las fuerzas armadas y la sociedad civil en general”.

 

Alfonso Guerra conoce la propuesta

 

El lobby ya está en marcha. Los impulsores se han reunido con Rajoy para explicarle el documento, con la esperanza de que lo incluya en su programa electoral, pero aún no tienen respuesta. También ha sido detallado a dirigentes socialistas críticos, incluido Alfonso Guerra, ex vicepresidente del Gobierno, inspirador de la Carta Magna y presidente, precisamente, de la Comisión Constitucional del Congreso.

 

El consenso entre PSOE y PP es necesario porque los artículos a alterar tienen las máximas garantías de blindaje de la Constitución. Cualquier cambio de texto exige del procedimiento más grave y sereno de los dos existentes. Es lo que técnicamente se denomina reforma agravada (artículo 168): modificación aprobada por mayoría cualificada de dos tercios de las Cortes, disolución inmediata de las Cámaras y convocatoria de elecciones legislativas, que son las que elaborarían la reforma, y referéndum posterior.

 

 

El documento defiende devolver al Estado aquellas competencias que le son propias, delimitarlas claramente y suprimir el artículo (150.2) que permite transferir las competencias del primero. También pretende garantizar la igualdad de los españoles, incluida la educación, y el uso del castellano como lengua común y oficial del Estado, sin perjuicio de las restantes lenguas españolas.

 

Respecto a Navarra, recomienda acabar con su interinidad suprimiendo la disposición adicional que deja la puerta abierta a su anexión al País Vasco. Además, pide la supresión de la distinción entre “nacionalidades” y “regiones” (artículo 2) y, en su lugar, explicar en el Preámbulo cómo surgió la unidad nacional: a través de las antiguas Coronas de Castilla y León y de Aragón, con las posteriores incorporaciones a la primera de los territorios históricos vascos y del Reino de Navarra.

 

@Julia Pérez

El Confidencial, 23/10/2007

 

¿Homenajeará UPN a la bandera española?

¿Homenajeará UPN a la bandera española?

(RD/Ana Abaurre).- Algunos habrán sentido terror al leer semejante titular, pero es lo que se comenta en los corrillos de los afiliados a UPN. Sus socios del PP les han puesto contra las cuerdas sin tan siquiera imaginarlo. Nuevas Generaciones ha anunciado que celebrará el 12 de octubre, Día de la Hispanidad, movilizaciones de desagravio a dos de los símbolos de nuestra democracia: la bandera española y el Jefe de Estado.

 

Y las miradas se vuelven hacia Príncipe de Viana 4. ¿Qué hará UPN y sus juventudes? ¿Asumirán como propios los homenajes o evitarán a la prensa durante una semana para evitar la temida pregunta? Lean, lean, que la iniciativa de los populares tiene jugo:

 

"Nuestra casa, nuestra nación, nuestra gente. Somos España. Acude a celebrar la fiesta de todos". Este es el título, pero lo más llamativo es que en el PP han dejado los complejos a un lado para mostrar sin pudor y a lo grande la bandera "rojigualda".

 

Este año va a ser de lo más divertido el Día de la Hispanidad. En Madrid, como siempre, mandará el desfile de las Fuerzas Armadas. Nada nuevo. Pero en Pamplona puede vivirse un día histórico. Los populares han pedido ayuda a los alcaldes, en este caso a la alcaldesa Yolanda Barcina, para unir a todos en torno a los símbolos democráticos. ¿Cuál será su respuesta?

 

Lo que está claro es que en el PP se han cansado de las medias tintas. Con la decisión de UPN se probará si los regionalistas están derivando en un nacionalismo navarro o mantienen la línea de su presidente Miguel Sanz: la de la Navarra foral y española.

 

Reportero Digital Navarra, 2 de octubre de 2007