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Políticamente... conservador

"Hay que exigir a ETA que pida perdón"

"Hay que exigir a ETA que pida perdón"

FERNANDO J. VAQUERO AUTOR DEL LIBRO "LA RUTA DEL ODIO. 100 RESPUESTAS CLAVES SOBRE EL TERRORISMO"

 

 

Por MARCOS SÁNCHEZ. PAMPLONA

  • "Casi todas las mujeres que se han implicado en el terrorismo lo han hecho por seguir a sus parejas"

¿Los terroristas son locos o psicópatas? ¿Es cierto que los terroristas manejan grandes cantidades de dinero? ¿Es legítimo negociar con ETA? A estas cuatro cuestiones y a otras 97 más responde el libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo, obra de Fernando José Vaquero Oroquieta (Pamplona, 1961). Funcionario de la Administración Central del Estado, licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, Vaquero ha estudiado Criminología en la Universidad del País Vasco. El pamplonés, coautor de La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas, afirma que su nueva obra es el resultado de un esfuerzo de síntesis "muy importante" porque "son muchas más de 100 las preguntas posibles".

¿Qué pasa por la cabeza de un terrorista?

Se produce una transformación antropológica. En un terrorista, todos sus valores y afectos se condicionan por una ideología de tipo totalitario. Esa ideología le va a regular todos los aspectos de su vida, la organización del tiempo, el ocio, las relaciones afectivas, quiénes son sus amigos, el límite con éstos y sus familiares, su estilo de vida, sus justificaciones... Casi todas las mujeres que se han implicado en el mundo del terrorismo lo han hecho por seguir a sus parejas.

¿Los hijos siguen a sus padres?

Hay muchos casos en los que sí. En ETA se han conocido segundas y terceras generaciones familiares de terroristas.

Hay una pregunta en su libro: ¿los terroristas son locos o psicópatas? ¿Lo son?

No. Sí que ha habido casos conocidos de quienes han acabado sufriendo enfermedades. Es comprensible porque la vida en clandestinidad es dura. Matar a personas como tú, por mucha ideología con la que te cargues, seguramente genera conflictos existenciales muy serios. Pero un loco o un psicópata, al ser imprevisibles, no encaja en una organización terrorista, que es un ejército que debe funcionar como la maquinaria de un reloj.

¿Disfruta matando un terrorista?

Creo que no. Que haya personas con patologías que puedan llegar a disfrutar es posible. Lo que sí sucede es que sus correligionarios, estén encarcelados o vivan en el entorno de ese mundo, lo disfrutan porque lo consideran un avance y lo celebran como tal.

Si el terrorista no disfruta y los que le rodean sí, el primero parece un títere al servicio de los segundos.

Es un reparto de papeles. Ser terrorista hace tener en el entorno una consideración extraordinaria, pero implica una servidumbre. Hay una distancia entre jalear a un terrorista que acaba de asesinar y ser tú mismo quien asesine.

¿La de atreverse a matar o no?

Claro. Desde fuera, cuando no ves al enemigo cara a cara desangrándose, es mucho más fácil hacer juicios de valor.

¿Cabe el arrepentimiento en un asesino?

Sí. En el libro cuento casos. Empiezan a tomar conciencia en prisión, generalmente. Muchos terroristas no se quieren arrepentir porque sería reconocer que la mayor parte de su vida no sólo han estado equivocados, sino que esa equivocación les ha llevado a cometer crímenes. En ETA ha habido arrepentidos, como Txelis, por su conversión religiosa, y personas que se arrepienten pero no puede decirlo porque en su pueblo, si lo dicen, pasan de ser unos gudaris a ser unos traidores o sospechosos.

¿Es iluso pensar que ETA puede pedir perdón?

Pero es a lo que deben tender el Estado y la sociedad. No se puede renunciar a que ETA pida perdón. Ese perdón debe ser presupuesto para que, un día, se puedan establecer unas bases serias para la paz. Si hay un sujeto que no reconoce sus propios errores, gravísimos, ¿sobre qué bases se va a construir la convivencia? ¿Qué seguridad vas a tener de que esta gente no se va a volver a echar al monte? No sólo podemos esperar a que ETA pida perdón, sino que hay que exigírselo.

¿Y cómo se puede materializar ese perdón?

En las actuales circunstancias sería necesaria una cuarentena democrática. Ya hemos conocido muchas supuestas treguas y muchas negociaciones. Necesitamos hechos. Si ETA no mata durante cinco o diez años, si además pide perdón, si además resarce a sus víctimas o facilita que se les pueda resarcir por parte de la gente que ha sido condenada, se establecerían las bases no voy a decir para una reconciliación, pero sí para aprender a convivir.

¿La ETA actual es la más débil de la historia, su fin está cerca?

Muy pocas personas en este país tienen información suficiente para poder hacer un juicio competente sobre este tema. En el caso del IRA, Gerry Adams y Martin McGuinness lideraron el proceso de pasar del terrorismo a la acción política resucitando una carcasa sin vida como el Sinn Fein. Eran los máximos dirigentes del IRA.

El problema es que la dirección etarra no da el mismo paso.

No lo sabemos. ¿Todas las direcciones que están cayendo últimamente son el núcleo directivo que lidera el MLNV? No lo sabemos. ¿Qué pasa con Iosu Ternera? No lo sabemos. A lo largo de su historia, ETA ha controlado todo el conjunto del MLNV. Las escisiones que ha habido han sido mínimas, como las de Aralar, que se han convertidos en unos apestados, o la de Yoyes, que fue ejecutada. Ahora no sabemos lo que está pasando. Se habla mucho de la lucha entre los amigos de las pistolas y los de la política. ¿Eso qué quiere decir, que ya no existe una dirección unificada de ETA? Nos faltan elementos de juicio.

Otra pregunta de su libro: ¿es legítimo negociar con ETA? ¿Lo es?

¿Negociar con ETA? No. ¿Explorar la situación del entorno de ETA? Sí. ¿Hablar directa o indirectamente con ETA? Por supuesto, no hay que desaprovechar ninguna oportunidad, pero con cautelas. Por eso hablaba de una cuarentena democrática. Si ETA dice que renuncia a la lucha armada, se podrá hablar con ellos para ver en qué tiempo entregan las armas, qué hacer con los exiliados y los presos, en qué plazos se les puede excarcelar, siempre con las condiciones previas que establezca el Estado. Pero ETA no puede marcar las condiciones, tendrá que ser el Estado quien las marque, por respeto a las víctimas y porque es el único sujeto en este juego con plenitud de derechos y deberes.

¿Cuándo se podrá decir que ETA ha desaparecido? ¿Cómo se está seguro de algo así? Se habla de "verificación"...

En muchos casos, la total desarticulación policial ha certificado la muerte de una organización terrorista. En otros, la transformación radical de la organización. En el caso irlandés, hubo una comisión de verificación del desarme, que aseguró que el IRA había desmantelado los arsenales y ya no cuenta con una estructura operativa autónoma. En España podremos saber que ETA ha desaparecido el día que sepamos que orgánicamente no existe, que no dispone de activistas ni de estructuras capaces de desarrollar una ofensiva terrorista, y cuando todos sus arsenales hayan sido destruidos o entregados. No me gusta que lo verifique un sujeto internacional, porque tenemos un Estado con todas las competencias para ello y, si no lo hace, quedaría relegado.

¿De qué estamos más cerca: de que la propia ETA decrete su final o sea el Estado el que lo decrete?

Mientras exista una base potencial de 200.000 electores; una dinámica de comunicaciones permanente; una comunidad de 2.000 terroristas exiliados; 700 presos en las cárceles; miles de familiares que se movilizan cada fin de semana; y movimientos sociales capilarizados en el mundo estudiantil, el feminismo, el asociacionismo y recreativo, siempre habrá un grupo de muchos o pocos que, mientras no se tome la decisión por quien la tiene que tomar, podrán retomar la antorcha de ETA. El Grapo pasó de matar a 50 personas al año a hacer atracos cada cinco o seis porque no tenía una base social de apoyo, y ETA sí la tiene. El Estado puede usar todos los medios a su alcance para reducir a ETA a su mínima expresión, pero no a su movimiento social de apoyo. En definitiva, la última palabra la tiene ETA.

LA RUTA DEL ODIO. 100 RESPUESTAS CLAVES SOBRE EL TERRORISMO

Autor: Fernando José Vaquero Oroquieta.
Editorial: Sepha.
Ejemplares editados: 1.200.
Precio: 22 euros.

http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/mas_navarra/hay_que_exigir_eta_que_pida_perdon.html

 

Diario de Navarra, 10 de abril de 2011, página 24

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