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Cerebros de izquierdas y de derechas. La ciencia muestra la actividad neuronal de liberales y conservadores

Cerebros de izquierdas y de derechas. La ciencia muestra la actividad neuronal de liberales y conservadores

Un estudio de la Universidad de Nueva York presentado esta semana en la revista científica Nature Neuroscience ha demostrado que el cerebro de las personas de izquierdas funciona de manera distinta del de las que son de derechas. La idea ya ha sido repetida en varias ocasiones, incluso el director de cine Woody Allen apuntó en su musical Todos dicen I Love you que la razón por la que uno puede volverse republicano después de haber vivido toda la vida entre demócratas podía estar en un pequeño tumor que le impide a uno razonar adecuadamente.

 

Los liberales muestran mayor actividad neuronal ante situaciones conflictivas

 

Pero los científicos del estudio han ido más allá. Han llegado a la conclusión de que las diferencias se dan a la hora de improvisar en situaciones inesperadas y no siempre ante cuestiones políticas. El estudio asegura que aquellos que se definen como liberales muestran mayor actividad neuronal en el córtex cingulado anterior, una zona del cerebro que se activa siempre en situaciones en las que se impone solucionar un conflicto. Este tipo de personas, según los científicos, son expertas en inhibir sus reacciones.

 

Los conservadores, con un perfil más estructurado y permanente, suelen mostrarse menos flexibles en las situaciones en las que se requiere cambiar un hábito, incluso si han recibido instrucciones de hacerlo.

 

El estudio basa todo su hallazgo en el descubrimiento de un mecanismo del cerebro humano que denominan "control de conflictos". Aún así, aseguran que ninguna de las dos formas de pensar que ambos tipos de personas desarrollan en esas situaciones es mejor que la otra.

 

Frank J. Sulloway, uno de los investigadores del Instituto de Personalidad e Investigación Social de Berkeley que no ha valorado las conclusiones de sus colegas y ha señalado que han servido para proporcionar "una elegante demostración de que las diferencias individuales entre conservadores y liberales están fuertemente relacionadas con la actividad del cerebro".

 

Sulloway explicó que el estudio servía además para explicar por qué mientras el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, no se bajaba del burro en la guerra de Irak, su contrincante, el senador John F. Kerry (demócrata) cambiaba de opinión a menudo.

 

La investigación ha sido realizada mediante una serie de pruebas a varios estudiantes que se sometían a un electroencefalograma mientras respondían a las señales de un ordenador. A los estudiantes se les acostumbraba a responder siempre lo mismo ante una determinada señal pero luego eran sorprendidos con otras que los obligaban a inhibir o modificar su comportamiento. El encefalograma medía las reacciones neuronales de los cobayas en el momento en que entraban en conflicto con el hábito que habían adquirido.

 

De todas formas, el director del estudio, David Amodio, matizó en Los Angeles Times: "El voto no está determinado sólo por la actividad neuronal. Influyen mucho los factores educacionales, culturales y ambientales".

 

EL PAÍS - Madrid - 17/09/2007

El pensamiento conservador pasa a la ofensiva

El pensamiento conservador pasa a la ofensiva

En Estados Unidos republicanos y demócratas saben que para ganar elecciones hay que tener en cuenta ideas e intereses cuyo empuje político está cruzando el Atlántico.

 

Europa se ha frotado los ojos cuando un candidato (Nicolas Sarkozy) se ha presentado a unas elecciones sintetizando su programa en "acabar con mayo del 68"... y ha ganado por goleada. En Estados Unidos no les resulta tan extraño, porque la revolución reaganiana, de la que George Bush hijo (no así George Bush padre) es heredero, ya había acostumbrado a demóscopos y sociómetras a que para ganar elecciones hay que plagar el programa de guiños conservadores.

 

De hecho, se ha hablado mucho de la barrida demócrata del pasado noviembre, que permitió al partido de Hillary Clinton recuperar la mayoría en las dos cámaras del Congreso. Pero se ha mencionado menos que los candidatos que lograron escaño no fueron, en líneas generales, del ala radical del Partido Demócrata, sino aquellos que supieron robar algunas banderas conservadoras a sus rivales del Partido Republicano, donde -en Estados Unidos las distinciones no son tan claras como en Europa- también hay quien abraza banderas de las denominadas "progresistas".

 

Un análisis muy completo

 

¿Por qué la derecha crece en Estados Unidos y por qué los europeos (salvo los polacos) no lo entienden, aunque Sarkozy o Angela Merkel estén viendo incrementada su popularidad tanto más cuanto menos concesiones hacen a lo políticamente correcto? Es la pregunta/subtítulo a la que responde José María Marco en un libro que está dando mucho que hablar: La nueva revolución americana. En él se analiza la trayectoria de la política norteamericana en los últimos setenta años: el giro ideológico que, tras el New Deal, sembró Barry Goldwater, malbarató Richard Nixon (pese a que le había aupado a la presidencia la mayoría natural conservadora en pleno despotismo universitario y mediático de la izquierda) y llevó a su cima Ronald Reagan.

 

La conclusión a la que llega Marco, tras 414 páginas apasionantes que son ya referencia obligada para entender lo que está pasando en Estados Unidos y puede acabar pasando en Europa, es que los principios originarios de "libertad y tradición" que caracterizan la filosofía del norteamericano medio carecían de expresión en el país oficial, el cual no ha tenido más remedio que sumarse al país real en cuanto éste se ha puesto en marcha para defenderlos contra la dictadura de los ideólogos. En resumidas cuentas, allí se le ha perdido el miedo a la prepotencia cultural de la izquierda.

 

La ola llega a España

 

En España la Fundación Burke a través de sus boletines Vínculos de Libertad, y la editorial Ciudadela con una colección ad hoc, han asumido en los últimos tres años buena parte del peso de una labor similar.

 

El nombre de Edmund Burke (1729-1797) que da nombre a la Fundación, no es muy conocido en nuestro país, aunque fue el primero en sentar las bases de la reacción conservadora contra el jacobinismo de la Revolución Francesa. De ahí la importancia de la biografía, también publicada por Ciudadela, que sobre este político dublinés escribió Russell Kirk, uno de los grandes pensadores conservadores anglosajones del siglo XX. No sólo es un modelo literario del género biográfico, sino del arte de transmitir, a través de la vida de un personaje antiguo, ideas que se están demostrando modernas.

 

La indudable ofensiva intelectual que llevan a cabo estos medios editoriales se plasma en otros dos títulos de los aquí seleccionados como muestra.

 

Samuel Gregg realiza un intento notable de fundamentar, con raíces reconocibles para un pensador católico como es el autor, el liberalismo que un Friedrich von Hayek o un John Rawls son incapaces de rescatar del utilitarismo y del escepticismo. Se trata de La libertad en la encrucijada, un breve pero sustancioso ensayo y, sobre todo, original y novedoso. Y, consiga o no su objeto (filósofos tienen las escuelas que lo determinarán), al menos no cae en las contradicciones conceptuales de otros intentos semejantes.

 

Por su parte, Donald de Marco y Benjamin D. Wiker pasan revista de manera crítica, en Arquitectos de la cultura de la muerte, al pensamiento de quienes han marcado la ideología dominante del siglo XX, esos que la revolución conservadora americana, y el atrevimiento de Sarkozy, pueden llevar al baúl de los recuerdos: desde el nihilismo de un Jean Paul Sartre a la obsesión pansexual de un Wilhelm Reich, o -más atrás en el tiempo- el endiosamiento de la voluntad de un Friedrich Nietzsche o (para escándalo de la ortodoxia liberal) una Ayn Rand tan atinada en algunas críticas al totalitarismo como encaramada a la pura y simple soberbia de la vida.

 

En conclusión...

 

El conservadurismo tradicional está trasplantando pues su fuerza y sus métodos de Estados Unidos a Europa. No puede afirmarse aún que vaya a lograr sus objetivos allí, y todavía menos a este lado del Atlántico. Y tampoco fenómenos como el triunfo de Sarkozy responden sólo a impulsos similares a los norteamericanos.

 

Pero, como movimiento de ideas, resulta muy sugerente y ha dado lugar, por ahora y entre otros frutos, a los cuatro libros aquí comentados, muy interesantes sea cual sea su capacidad de influir en el dibujo del futuro político de la derecha en España. 

 

Carmelo López-Arias 

El Semanal Digital, 1 de julio de 2007

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* Russell Kirk. Edmund Burke. Redescubriendo a un genio. Ciudadela. Madrid, 2007. 270 pp. 22 €

 

 

* José María Marco. La nueva revolución americana. Por qué la derecha crece en Estados Unidos y por qué los europeos no lo entienden. Ciudadela. Madrid, 2007. 414 pp. 23 €

 

 

* En La libertad en la encrucijada. El dilema moral de las sociedades libres (Ciudadela, Madrid 2007, 215 pp., 17,50 €), Samuel Gregg define propone una idea de libertad basada en la naturaleza que sea compatible con el utilitarismo de algunos pensadores liberales clásicos.    

  

  

* Toda propuesta doctrinal tiene su contrapunto. Donald de Marco y Benjamin D. Wiker analizan en Arquitectos de la cultura de la muerte (Ciudadela, Madrid 2007, 341 pp., 21 €) las ideas de veinte pensadores contemporáneos que han definido el armazón ideológico contra el que se levanta la actual revolución conservadora.   

 

¿Por qué Chesterton? Relato de los principios de esta revista

¿Por qué Chesterton? Relato de los principios de esta revista

La pregunta que titula estas páginas es la que ha pronunciado en los últimos meses el 99 por ciento de las personas a las que hemos dado cuenta de la fundación de esta revista. “¿Por qué Chesterton?” Esta reiteración, en ningún modo molesta, es la que nos obliga a escribir estas líneas a modo de presentación de la publicación mensual que tiene entre las manos. Sabemos, porque es una verdad estadística, (si es que verdad y estadística pueden ir en la misma oración) que usted también se pregunta por qué Chesterton. Aclaremos sus dudas, por tanto.

 

“Chesterton, la revista” nace como homenaje al gran escritor inglés Gilbert K. Chesterton (1874-1936), conocido como “el apóstol del sentido común”, reconocido por sus siglas GKC y admirado como uno de los más grandes articulistas de toda la Historia del Periodismo. Su escritura poética, la originalidad de sus planteamientos, su agudeza crítica y una cultura profundísima conforman la esencia de un genio de la narrativa. Pero no es su inmenso poder literario, o no sólo, lo que encumbra la figura corpulenta de Chesterton y lo que nos “obliga” a bautizar esta revista en su honor. Por encima de cualquier otro aspecto está su visión cristiana del mundo. Como asegura uno de sus biógrafos, Dale Ahlquist, presidente de la American Chesterton Society, “nunca se ha recalcado lo suficiente que Chesterton fue un pensador completo. Por eso, este autor supone un reto para el mundo moderno. Hemos llegado a preferir el pensamiento incompleto y las cosas fragmentadas. De esa manera, no tenemos que pensar en nuestras contradicciones; por esto, no nos preocupa que nuestro trabajo contradiga nuestros ideales o que nuestras ideas políticas contradigan nuestra fe, porque mantenemos cada una de ellas en compartimentos estancos. Pero Chesterton fue verdaderamente consecuente. Fue consecuente porque su fe tocó todo. Escribió sobre todos los temas y todo lo que escribió estaba imbuido de su fe”.

 

En esa definición se encierra el fin primero y último de la fundación de esta revista: dar a los lectores los mecanismos de análisis, pensamiento e información suficientes y honrados para que nada pueda contradecir su fe. Por si queda alguna duda, no tenemos, ni debemos tener, ningún pudor en definir a Chesterton como una revista cristiana, española, constitucionalista y libre.

 

Sólo esos cuatro principios son inamovibles en esta publicación. El resto, todos los ideales o ideologías que no ataquen con obstinación nuestros principios tienen cabida en sus páginas. No somos conservadores en exclusiva, ni tampoco liberales, democristianos, centrorreformistas (?), o distributistas. Somos todo eso. Ortodoxos en lo religioso, respetuosos con la Doctrina Social de la Iglesia y eclécticos –dentro de lo que es el abanico doctrinal de lo que se conoce como “derecha”– en política y economía. Chesterton es independiente de cualquier poder temporal, asociación o grupo de interés. Su trabajo es el de tratar de influir en nosotros. El nuestro es el de rechazar cualquier imposición. Somos libres incluso del propio pensamiento de Gilbert K. Chesterton. En él buscamos aliento e inspiración, pero no es, ni debe ser, la única fuente de la que bebamos.

 

Podrá resultarle extraño a cualquier lector avezado que la revista Chesterton se defina con tanta claridad y no masculle el rumiado discurso de la corrección timorata con el fin de atraer a lectores sin importar su procedencia ideológica. Podría resultarle curioso, insistimos, a la luz de la situación de la Prensa en España, país en el que innumerables medios sin ideología se han adueñado de la calle con un notabilísimo éxito comercial.

 

Pero esta revista no quiere la calle. Ansía el salón de su casa, su butacón favorito de lectura, la tumbona en la terraza, el sosiego de la sobremesa dominical, el vagón del tren de largo recorrido, el asiento de ventanilla en un vuelo a Roma o a Nueva York... Nuestro trabajo, en la mejor definición de Periodismo que hemos conocido, es el de conseguir que se le quede fría la taza de café.

 

TRINCHERA DE LA LIBERTAD

 

A todos los que aquí escriben les hemos ofrecido un proyecto de libertad que parte de la premisa de que no todas las páginas de papel deben acabar “envolviendo el pescado”. Si eso fue lo que les atrajo de la revista cuando afirmaron que estarían con nosotros, no lo sabemos. Lo que sí conocemos es que sólo una persona, un gran periodista, muy chestertoniano por cierto, rechazó la decentísima proposición de incorporarse a nuestra nómina de colaboradores. Ese éxito de convocatoria nos conduce a creer que compartimos con ellos la certidumbre de que en España se echan de menos más medios de comunicación que confronten el sentido común con ciertas ideologías que parten de sustratos irreales, sentimentales o descaradamente demagógicos, cuando no falsarios.

 

Vivimos tiempos de eslogan, en los que millones de personas se sienten acorralados por consignas y lemas facilones contra los que no se puede contraponer nada más que la convicción de que lo que dicen no es cierto. Pero también vivimos tiempos de corrección política y de escasa formación del pensamiento por los cuales no resulta fácil hacerse respetar. Esperamos que nuestra revista no sirva sólo como lectura distraída, sino que ofrezca las claves que permitan a los lectores tener los argumentos precisos con los que entablar combate (verbal) con cualquier adversario. En este punto, además, queremos presentar una de las grandes apuestas de la revista: muchos de los reportajes y análisis que se publicarán bajo nuestra cabecera ofrecerán “argumentarios” que sirvan como complemento al texto principal. En esta misma página tienen un ejemplo concreto del efecto que buscamos: clarificar conceptos básicos o responder en forma a los eslóganes del contrario siempre con la máxima de la concisión.

 

Otra de las principales propuestas de la revista gira en torno a lo que hemos dado en llamar, hasta que encontremos un nombre mejor, como “reportaje-ficción”. Nuestra primera entrega tiene por título “Don Mendo en La Moncloa”, al que seguirá, en el mes de marzo, “Sherlock Holmes y el caso del 11-M”. Aunque, como dice el viejo dicho “no te justifiques o acabarás dando ruedas de prensa”, el lector encontrará una larga explicación del director de Chesterton sobre la teoría y práctica de esta apuesta en las páginas 10 y 11 de este número.

 

La revista se asienta, y aquí ya sin posibilidad de fallo, sobre las grandes firmas de nuestros colaboradores. César Vidal, Dios mediante, ofrecerá cada mes un capítulo de “Semblanzas de la Historia de España” con sus inevitables y esperadísimos paralelismos. Pío Moa contará la Transición democrática española para que no caigamos en la tentación de olvidar. Aleix Vidal-Quadras responderá, desde la reflexión y su profundo conocimiento, a los tópicos nacionalistas. Ana Samboal nos ilustrará sobre Economía, en todas sus vertientes. Luis del Pino ha excavado una trinchera de libertad en la revista desde la que discurrirá sobre los movimientos civiles de la derecha. David Gistau, uno de los mejores articulistas, redescubrirá Argentina y el Cono Sur para los españoles; mientras Alicia Álvarez Baratas hará lo mismo, pero con ese gran desconocido que es EE UU. Álex Rosal, presidente de esta Casa, revelará “Historias ocultadas”. Don Pedro Trevijano, sacerdote y experto en bioética, será nuestra voz autorizada dentro de la Iglesia. José Ángel Agejas, profesor de Ética en la Universidad Francisco de Vitoria, diseccionará a los nuevos ídolos mediáticos: los protagonistas de las series de televisión. Carmen Thous ilustrará a los lectores sobre protocolo empresarial y, a veces, personal. Vicky Vilches disfrutará de “Libertad incondicional” para hablar de las tendencias de la sociedad. Javier Badía, uno de los mejores periodistas españoles, pondrá los puntos sobre las íes en “La buena educación”. Joaquín Vila inaugurará, “Por libre”, nuestro suplemento cultural, “Donmiguel”, que cerrará la escritora Angelina Lamelas con el sabor literario del “Mar del Norte”.

 

En “La Gallina Ilustrada”, suplemento de humor de la revista, nuestros articulistas son tres descubrimientos: Emilio Campmany, Javier Quero y Pedro Fernández-Barbadillo.

 

A todos ellos, y a una partida de jóvenes valores como Ignacio Peyró, Kiko Méndez-Monasterio, José Barros, Ángel Villarino, Sara Dago y José Antonio Méndez, nuestro máximo afecto. Que Dios nos ayude. Mil gracias.

 

 

Lea el resto del artículo en la revista Chesterton; a la venta en los mejores quioscos de toda España al precio de 3 €.

 

Fuente: http://chesterton.es

 

Maricomplejines tiene la cara de Díaz de Mera

Maricomplejines tiene la cara de Díaz de Mera

Tanto debate sobre Maricomplejines, el personaje que Federico Jiménez Losantos creó para fustigar los que considera vicios del centroderecha, y resulta que lo teníamos al alcance de la mano. Ni Rajoy ni Gallardón, señores: la primera cara de Maricomplejines es la del eurodiputado del PP Agustín Díaz de Mera. Eso sí, todo tiene su explicación, y no es sólo él quien debería darla.

 

Díaz de Mera era director general de la Policía el 11 de marzo de 2004. Afirma saber, a partir de un informe policial, que hubo una relación entre los atentados de Atocha, los islamistas y ETA. Pero se ha negado a revelar al juez Gómez Bermúdez la identidad de su informante. Maricomplejines tiene miedo.

 

Que hablen ahora o callen para siempre

 

Yo no creo que Díaz de Mera, Ángel Acebes, entonces ministro del Interior, Santiago López Valdivielso, director general de la Guardia Civil, y Jorge Dezcallar de Mazarredo, jefe del espionaje, sean responsables de los atentados del 11-M. Los únicos responsables fueron sus autores, independientemente de su origen y móviles, que algún día tal vez sepamos mejor que hoy. Pero los responsables de la seguridad de los españoles, entonces, y distinguidos representantes del centro derecha ahora, algunos de ellos al menos, tienen algunas otras cosas que explicar.

 

Díaz de Mera siente miedo y prefiere ser condenado por no decir lo que sabe; y eso significa que en 2004, después de ocho años de gobierno "popular", las fuerzas y servicios de seguridad no eran plenamente seguras, y que no lo son ahora. Si los resultados de una investigación pueden dar lugar a represalias –y es la única conclusión que puede sacarse de la actitud de Díaz de Mera y asociados- algo se hizo mal cuando se pudo y se debió hacer bien.

 

Maricomplejines espera que las cosas se solucionen solas. A partir de 1996 confió en que los servicios del Estado se autopurgasen por generación espontánea, y se mantuvo y se promocionó a destacados felipistas. Maricomplejines tuvo en 2004 el justo pago de tanta generosidad. Y espera ahora que el informe de Díaz de Mera aparezca solo, sin dar la cara.

 

Hay que jubilar a Maricomplejines

 

Respeto personalmente tanto a Díaz de Mera como a sus compañeros. Pero España merece más de su derecha política, en esta situación extrema. Un PP situado en el centro de la sociedad española, una derecha social como la que ayer reivindicaba (laus Deo!) ABC en su suplemento, una potencia plural y firme como la descrita allí mismo por Germán Yanke, no puede andarse por las ramas. Ignacio Camacho cree que es autolesionismo; y probablemente sea el mismo canguelo que les lleva a explicar mal lo que hacen bien y a hacer mal lo que saben hacer bien.

 

Díaz de Mera es sólo un representante –no el peor- de una derecha timorata y acomplejadita. Los hijos del franquismo están convencidos, inconscientemente y hasta el tuétano, de la superioridad moral, intelectual y cultural de la izquierda; y aspiran a gobernar, pero poco, y a que no les llamen cosas feas por la calle. Gramsci ganó su corazón. Son los mismos que te miran de arriba abajo si les dices que vas a ver 300, porque creen que el cine europrogre en general y las mamarrachadas de Almodóvar en particular son preferibles, aunque el ilustre pensador manchego los trate como a perros. Son los mismos que presumen de su afición al arte feo –al que insisten en llamar moderno-, desdeñan las artes figurativas contemporáneas y ponen cara de orgasmo en las exposiciones de hierros retorcidos que pagan caras para no parecer fuera de lugar. Sin darse cuenta de que es así como confirman su condición de derecha. Derecha con complejo de inferioridad, claro.

 

Mariano Rajoy tiene en su mano jubilar a Maricomplejines. Es el momento. Este espectáculo no debe repetirse.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 2 de abril de 2007

Condenan a cadena perpetua al dictador etíope Mengistu Haile por genocidio

Condenan a cadena perpetua al dictador etíope Mengistu Haile por genocidio

 El dictador etíope Mengitsu Haile Mariam ha sido sentenciado a cadena perpetua por el Alto Tribunal Federal de Adis Abeba que le encontró responsable de genocidio, homicidio, encarcelamiento ilegal, confiscación ilegal de propiedad privada y otros crímenes cometidos durante su régimen militar-marxista (1977-1991), conocido como el "Terror rojo". Once de los miembros del organismo ejecutivo de la dictadura como "Dergue" también fueron encontrados culpables en diciembre pasado por el Tribunal Federal Superior de Etiopía. El proceso judicial ha durado doce años desde que se inició el trece de diciembre de 1994. Mengistu, que vive exiliado en Zimbabue, fue juzgado en ausencia junto con 73 inculpados de los que sólo 34 estaban presentes en la sala.

 

 LD (EFE) Mengistu Haile Mariam, el antiguo dictador etíope, ha sido condenado en ausencia a cadena perpetua por el Alto Tribunal Federal de Adis Abeba por genocidio, homicidio, encarcelamiento ilegal y confiscación ilegal de propiedad privada cometidos durante su régimen militar-marxista (1977-1991), conocido como el "Terror Rojo".

 

El doce de diciembre pasado, el Tribunal Federal Superior de Etiopía Mengistu y otros once encausados miembros del organismo ejecutivo de la dictadura conocida "Dergue", fueron hallados culpables de los delitos. Mengistu ha sido juzgado en ausencia junto a 73 inculpados, de los cuales catorce han muerto desde que comenzó el juicio y sólo 34 estaban presentes en la sala. Todos los inculpados han recibido la misma pena excepto cuatro, dos que han sido sentenciados a veinticinco años de cárcel y otros dos a veintitrés años.

 

Mengistu, de 69 años y que vive exiliado en Zimbabue, era uno de los cabecillas de la asonada militar que destronó en septiembre de 1974 al emperador Haile Selassie y en febrero de 1977 ocupó personalmente la jefatura del Estado tras eliminar a sus ex colegas y rivales en el Consejo Administrativo Provisional Militar o "Dergue".

 

Durante la sangrienta purga lanzada por Mengistu en las filas del Ejército, y también entre los miembros de la oposición política civil, se calcula que fueron asesinadas unas dos mil personas, doscientos de las cuales desaparecieron y nunca fueron encontradas.

 

Durante el "Terror Rojo", cuyo período más brutal fue entre 1977 y 1978, miles de personas fueron torturadas y los cadáveres de cientos de otras, fusiladas o estranguladas, aparecieron tirados en las calles de Adis Abeba y otras ciudades etíopes.

 

A él y a sus 11 aliados también se les acusa del asesinato de Haile Selassie, quien fue estrangulado en su propio lecho y su cadáver enterrado bajo los mosaicos de un baño en el palacio real. Sesenta funcionarios, ministros y miembros de la familia real etíope fueron, a su vez, fusilados públicamente.

 

Mengistu se mantuvo en el poder gracias al apoyo económico y militar de la Unión Soviética, pero en 1991, tras la caída del régimen marxista del Kremlin y ante el avance de grupos rebeldes liderados por el hoy primer ministro etíope, Meles Zenawi, huyó a Zimbabue, donde el Gobierno de Robert Mugabe le concedió asilo político.

 

Libertad Digital, 12 de enero de 2007

Hollywood se calla ante el antisemitismo progre

Hollywood se calla ante el antisemitismo progre Admitamos, a efectos de argumento, que la diatriba antisemita de un Mel Gibson borracho perdido lo convierte en una persona con impenitentes prejuicios no correspondidos hacia los judíos.

Barbara Walters, co-presentadora del programa "The View", machacó a Gibson. La mujer que una vez llamó sexy al brutal dictador Fidel Castro anunció que no vería ninguna otra película de Mel Gibson. Un poderoso y famoso agente de Hollywood animaba a Hollywood a "ignorar" a Gibson. Un importante productor, en un anuncio anti-Gibson pagado en la prensa, decía: "Cuando yo hacía películas, había algo llamado cláusula 'moral' en los contratos de los actores. ¿Ya no existe eso?" Un rabino me decía que la perorata de Gibson –que "los judíos causan todas las guerras"– parece haber sido "planeada a fondo". ¿Planeada a fondo?

¿Los críticos de Gibson piensan realmente que un Gibson sobrio se cree que "los judíos provocan todas las guerras"? ¿Todas ellas? Recuerde, Gibson protagonizó y dirigió Braveheart, una película ganadora de varios Oscar acerca de una guerra entre escoceses y británicos. ¿Un Gibson sobrio cree realmente que los judíos provocaron esa? ¿Qué hay de la Revolución americana? ¿O de la Guerra Civil de Inglaterra, o la Guerra Civil de América, o las Guerras del Peloponeso o de tantas y tantas otras guerras?

La Liga Anti-Difamación (ADL) denunciaba al ex senador Fritz Hollings, D-S.C., que se oponía a la guerra de Irak. Hollings culpaba de la guerra a Israel, afirmando: "No siendo Irak una amenaza, ¿por qué invadir un país soberano? La respuesta: la política del presidente Bush de proteger Israel... Extender la democracia en Oriente Medio para proteger a Israel arrebataría a los demócratas el voto judío". Abraham Foxman, de la ADL, afirmó entonces: "Esto recuerda los discursos antisemitas de hace siglos acerca de una conspiración judía para controlar y manipular el gobierno".

Díme, Hollywood, ¿por qué tiene licencia el "documentalista" Michael Moore? Moore, dirigiéndose a una audiencia en Liverpool, Inglaterra, criticó la guerra de Irak, argumentando que Estados Unidos entró en ella gracias a "las compañías petroleras, Israel y Halliburton". ¿No exponían el ex senador Hollings y Moore la misma idea, que Israel ejerce una influencia insalvable en los políticos estadounidenses, forzando al país a entrar en guerra por la seguridad nacional de Israel en lugar de hacerlo por la nuestra? Cuando Hollings lo dijo, la ADL lo denunció como una infamia. Pero cuando Moore –representado por un poderoso agente judío– dijo lo mismo, no pasó nada.

¿Y qué hay de la aceptación por parte de la industria del ocio de los reverendos Jesse Jackson y Al Sharpton, a pesar de sus declaraciones antisemitas? Jackson, estando perfectamente sobrio, llamó a los judíos hymies (un término despectivo, tipo "negro de mierda") y a Nueva York Hymietown. Al principio incluso negó haber proferido esos insultos. El amigo de Jackson, el antisemita Louis Farrakhan, amenazó la vida del periodista que informó sobre los insultos antisemitas de Jackson, y advirtió públicamente a los judíos de no perjudicar a Jackson. A pesar de las peticiones, hasta la fecha Jackson ha rechazado condenar a Farrakhan, un hombre que hace tiempo llamaba al judaísmo "la religión de las alcantarillas". La CNN concedió más tarde a Jackson un programa de televisión llamado "Both Sides with Jesse Jackson". No está mal.

Sharpton se refería a los judíos como "comerciantes de diamantes" durante una revuelta en la zona neoyorquina de Crown Heights, y decía, "Si los judíos quieren sumarse, dígales que se metan sus kippas donde les quepan y que vengan a mi casa". William Morris, una de las agencias más poderosas de Hollywood, empezó a representar a Sharpton en el 2004 y casi inmediatamente le puso delante un contrato de presentador para un reality show de una cadena de televisión por cable llamado "I Hate My Job". TV One emite ahora el programa de Sharpton "Sharp Talk", y algunos de los tabloides de Hollywood informaban recientemente de los planes de Sharpton de interpretarse a sí mismo en una comedia de la CBS llamada "Al in the Family".

El padre de Gibson merece se denunciado como un revisionista del Holocausto. Pero, ¿qué pasa con aquellos que trivializan el Holocausto?

El actor David Clennon, estrella de "The Agency", de la CBS, al condenar al presidente Bush y su administración, decía: "no estoy comparando a Bush con Adolf Hitler porque George Bush, por una parte, no es tan inteligente como Adolf Hitler y, por otra, George Bush tiene mucho más poder del que tuvo nunca Adolf Hitler". De modo que Clennon compara a Bush con un hombre que masacró a 6 millones de judíos y otros 5 millones de personas y provocó una guerra en la que murieron unos 50 millones. Ninguna condena.

¿Y qué pasa con la dieta anticristiana y anticatólica de Hollywood? Brent Bozell, de Media Research Center, recuerda a Ian McKellen, actor en "El Código Da Vinci", que acusó a la Iglesia Católica de "engañarnos todo el tiempo". McKellen también decía que "la Biblia debería tener una cláusula en la portada diciendo que es ficción". Citando muchos ejemplos, Bozell se pregunta por el especial "Felices Jodidas Navidades" de Comedy Central en el que la historia de las Navidades era una chorrada. O por el personaje de "Rescue Me" que tienen visiones de Jesús con María Magdalena, incluyendo una en la que él mismo tiene relaciones con María Magdalena cuando Jesús les sorprende e intenta matarlo con una escopeta. Bozell muestra que a las mismas personas que atacan a Gibson se les traga la tierra cuando Hollywood ridiculiza a los cristianos. "Los ejemplos de fanatismo anticristiano y anticatólico en Hollywood no parecen tener fin", escribe Bozell. "Cada uno de ellos es más desagradable y más sórdido que nada que Mel Gibson haya dicho nunca".

¿Moraleja de la historia? Hollywood odia el antisemitismo siempre y cuando provenga de un blanco, varón, cristiano y conservador. Pero en lo que respecta al antisemitismo de los negros y a los insultos contra los cristianos, da su aprobación.

Larry Elder

Libertad Digital, 17 de agosto de 2006

Maragall: "Cataluña es el territorio europeo sin Estado que más se parece a uno"

Maragall: "Cataluña es el territorio europeo sin Estado que más se parece a uno"

 

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, ha asegurado esta mañana, con motivo de la entrada en vigor del nuevo estatuto de autonomía, que Cataluña "es, de todos los territorios de Europa que no son Estados, el que más se parece a un Estado porque en este momento puede hacer lo que quiera".

Maragall ha celebrado la entrada en vigor del nuevo texto en el pueblo más pequeño de Cataluña, Sant Jaume de Frotanyá, mientras que el PP ha asegurado que hoy "es un día muy triste para España".

En opinión de Maragall, el nuevo estatuto "es una ley potente" que aporta a Cataluña "una gran capacidad de actuación en todos los terrenos".

"Tenemos una España amiga", ha dicho Maragall, "que nos entiende, que nos ha aprobado un Estatuto fuerte, valiente, importante, que nos permite hacer prácticamente el 80% del gasto público desde la Generalitat y los ayuntamientos. El Estado queda prácticamente residual".

"Un día muy triste para la Constitución de 1978"

El Partido Popular, por su parte, ha calificado la entrada en vigor del nuevo estatuto, ratificado en referéndum el pasado 18 de junio, como el inicio del "camino del Estado anoréxico, la nación troceada y de la inviabilidad como proyecto común".

En rueda de prensa, Ignacio Astarloa, responsable de Seguridad, Interior y Libertades del partido, ha asegurado que "hoy es un día muy triste para España y para la Constitución de 1978", una jornada que "abre un escenario de inestabilidad e incertidumbre".

Por todo ello, Astarloa ha vuelto a pedir hoy al Tribunal Constitucional que resuelva lo antes posible el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP y ha criticado que la norma empiece a producir efectos antes de que el alto tribunal se pronuncie.

 

Periodista Digital, 9 de agosto de 2006

Información sobre Cuba y Venezuela.

Información sobre Cuba y Venezuela.

Dado que el dictador cubano anda mal de salud y que los medios de comunicación no dejarán de tocar el tema, quizás quieras también tener acceso directo a páginas web de cubanos que luchan por los derechos humanos y la democracia en la isla. Aquí van algunas:

http://cubademocraciaya.org/

http://www.cubaentransicion.com/

http://www.solidaridadconcuba.com/

http://www.hispanocubana.org/

Artículos de Carlos Alberto Montaner sobre Cuba en http://www.firmaspress.com/ (es el vicepresidente de la Internacional Liberal y escribe además artículos muy clarividentes sobre la economía de mercado, el intervencionismo estatal y el desarrollo del tercer mundo).

Como las desgracias nunca vienen solas, incluyo una página Web redactada por demócratas venezolanos que residen en España.

http://www.plataformademocratica.es/

Fuente: Espacios de Libertad.