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Crónicas de actualidad

Maragall: "Cataluña es el territorio europeo sin Estado que más se parece a uno"

Maragall: "Cataluña es el territorio europeo sin Estado que más se parece a uno" El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, ha asegurado esta mañana, con motivo de la entrada en vigor del nuevo estatuto de autonomía, que Cataluña "es, de todos los territorios de Europa que no son Estados, el que más se parece a un Estado porque en este momento puede hacer lo que quiera".

Maragall ha celebrado la entrada en vigor del nuevo texto en el pueblo más pequeño de Cataluña, Sant Jaume de Frotanyá, mientras que el PP ha asegurado que hoy "es un día muy triste para España".

En opinión de Maragall, el nuevo estatuto "es una ley potente" que aporta a Cataluña "una gran capacidad de actuación en todos los terrenos".

"Tenemos una España amiga", ha dicho Maragall, "que nos entiende, que nos ha aprobado un Estatuto fuerte, valiente, importante, que nos permite hacer prácticamente el 80% del gasto público desde la Generalitat y los ayuntamientos. El Estado queda prácticamente residual".

"Un día muy triste para la Constitución de 1978"

El Partido Popular, por su parte, ha calificado la entrada en vigor del nuevo estatuto, ratificado en referéndum el pasado 18 de junio, como el inicio del "camino del Estado anoréxico, la nación troceada y de la inviabilidad como proyecto común".

En rueda de prensa, Ignacio Astarloa, responsable de Seguridad, Interior y Libertades del partido, ha asegurado que "hoy es un día muy triste para España y para la Constitución de 1978", una jornada que "abre un escenario de inestabilidad e incertidumbre".

Por todo ello, Astarloa ha vuelto a pedir hoy al Tribunal Constitucional que resuelva lo antes posible el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP y ha criticado que la norma empiece a producir efectos antes de que el alto tribunal se pronuncie.

 

Periodista Digital, 9 de agosto de 2006

A nadie le preocupan los graves problemas. El desgobierno de España

España se está italianizando a marchas forzadas. Da la sensación de que, este mes, la están gobernando los subsecretarios pero a nadie le preocupa. Zapatero se relaja entre camareros y pelotas en Lanzarote, los ministros están desaparecidos y la Vicepresidenta en ruta, siempre en ruta, por Latinoamérica. Mientras, la crisis del aeropuerto de El Prat sigue tomándole el pelo a los pasajeros, Moratinos continúa perdiendo el poco prestigio que nos queda en la crisis de Oriente Próximo, los tedax sublevándose contra su inepto jefe, la policía intentando echarle la culpa del chivatazo a ETA a la policía vasca, el terrorismo callejero haciéndose cargo de las fiestas vascas y ETA-Batasuna queriendo que la legalicen por su cara bonita, amenazando con la vuelta a la violencia y asegurando que Navarra también está en juego. Es el ferragosto español.

Dice la Vicepresidenta en ruta, que cada día se parece más al Ama de llaves de Rebeca y que es la única que parece que trabaja, que no pasa nada, que todo es normal. Y, como quien no quiere la cosa, nos suelta que el Gobierno ya ha comenzado a negociar con ETA pero que “hasta ahí puede decir”. Que hay que mantener la discreción porque esta negociación hay que llevarla en secreto. Que ya se informará de ella en septiembre.

Pero nadie se inmuta. Estremece pensar que la ciudadanía española, en general, pasa olímpicamente de todo. Que le da igual quien gobierne y como gobierne. Que le da lo mismo que en España estén pasando las cosas que están pasando. Que pasa de todo.

Ya estamos negociando con ETA pero hace mucho calor.

La huelga salvaje e ilegal de El Prat da resultado pero yo sí me he podido ir de vacaciones.

El prestigio de la policía española anda por los suelos pero ya hablaremos en septiembre.

Somos el hazmerreír del mundo en política exterior por nuestra toma de posición respecto a la crisis de Oriente Próximo y Cuba pero qué más da si estamos en Agosto.

El Estatuto catalán entra en vigor pero da igual, pásame el botijo.

España como Italia. La política por un lado y el pueblo por el otro.

Sólo parece preocuparle la subida de los tipos de interés que encarecerá sus hipotecas. Pero para ello aún faltan un par de meses.

Editorial de Diario Liberal, 7 de agosto de 2006

Israel tiene una guerra que ganar

Israel tiene una guerra que ganar Un importante filósofo israelí aludía algunos años atrás a sus paisanos como "un pueblo cansado, confuso y sin dirección". Antes de convertirse en primer ministro, Ehud Olmert pronunciaba públicamente estas extraordinarias palabras: "estamos cansados de luchar, estamos cansados de ser valientes, estamos cansados de ganar, estamos cansados de derrotar a nuestros enemigos". En ese desmoralizado espíritu, el estado de Israel se retiró dos veces en cinco años bajo fuego, procedente del Líbano y procedente de Gaza - y hoy, como consecuencia, está librando guerras en esos mismos lugares.

Miembros individuales del congreso han destacado este problema; sugiero que la rama ejecutiva tome a Olmert al pie de la letra y anime a este fatigado pero excepcionalmente cercano aliado. Incluso si Israel puede defenderse muy capazmente (como han confirmado los sucesos recientes), carece de voluntad para hacer los esfuerzos prolongados para derrotar a sus enemigos. Y los enemigos de Israel - Hamas, Hezbolá, Irán - son también los enemigos de América.

Sobre esta premisa, sugiero que la administración haga las siguientes peticiones a Jerusalén, con el fin de proteger los intereses americanos. Específicamente:

· No involucrarse en intercambios con grupos terroristas, como el intercambio en el 2004 de un civil israelí con antecedentes y los restos de tres soldados a cambio de 429 terroristas y criminales vivos. Esto devuelve a los terroristas al campo de batalla al tiempo que anima secuestros adicionales.

· No permitir a Hezbolá la adquisición de miles de misiles katyusha procedentes de Irán y su despliegue en el sur del Líbano. El presente arsenal, estimado en casi 12.000 katyushas, no sólo amenaza todo el norte de Israel, como han demostrado los últimos días, proporciona a Irán una amenaza estratégica con implicaciones para toda la región.

· No permitir que las armas alcancen a los terroristas de la organización Fatah, como sucedía recientemente según el Jerusalem Post, cuando alrededor de 3000 rifles americanos y millones de repuestos de munición eran entregados con la desencaminada ambición de ayudar a una facción palestina a derrotar a la otra por puntos.

· No entregar el West Bank a los terroristas de Hamas. Esto pone en peligro los intereses norteamericanos en muchos modos, sobre todo porque amenaza al gobierno hachemita de Jordania.

Israel tiene un papel significativo en la guerra contra el terror liderada por Estados Unidos. Puede defenderse mejor y ayudar a su aliado norteamericano no aspirando a acuerdos con enemigos intratables, sino convenciéndoles de que Israel es permanente e imbatible. Este objetivo no exige violencia periódica, sino esfuerzos sistemáticos y constantes para cambiar la mentalidad regional. Por tanto, los legisladores norteamericanos deberían sugerir a Olmert que no vea la presente lucha como excepción momentánea a la diplomacia, sino como conflicto a largo plazo.

Con el ascenso de un Irán agresivo y quizá armado nuclearmente pronto, el mapa estratégico de Oriente Medio se encuentra al borde del cambio fundamental. Esta amenaza por excelencia debería proporcionar el contexto a toda decisión israelí en adelante -- ya sea retomar territorio en Gaza, en qué poner las miras en el Líbano o si lanzar acciones militares contra Siria.

Paradójicamente, los sucesos de las últimas semanas traen buenas noticias: muchos habitantes de Oriente Medio temen las ambiciones iraníes, no solamente los israelíes. Los temores con respecto a Irán animaron al reino Saudí a coger el testigo de la condena a los ataques por parte de Hamas y Hezbolá contra Israel como "aventuras apresuradas". Como ha documentado Jaled Abú Tomaeh, del Jerusalem Post, los contraataques de Israel han provocado "una coalición anti-Hezbolá". Parece que las políticas israelíes influenciaron enormemente la evolución de esta fuerza en ciernes.

Mientras los árabes se preocupan más de los islamistas iraníes que de los sionistas israelíes, se presenta el momento de la oportunidad. La coordinación cercana entre Washington y Jerusalén es necesaria, incluyendo recordatorios puntuales a los israelíes de que tienen una guerra que ganar.

Daniel Pipes

Colaboraciones nº 1126 | 2 de Agosto de 2006

Grupo de Estudios Estratégicos (GEES).

http://www.gees.org/

EL 'ABC' PUEDE PERDER EL SUPLEMENTO RELIGIOSO 'ALFA Y OMEGA'

La Conferencia Episcopal podría trasladar el suplemento ‘Alfa y Omega’, que hasta ahora se distribuye con el diario ‘ABC’, a ‘La Gaceta de los Negocios’ en cuanto éste pase a ser un diario general, con lo que el diario vasco-madrileño menguaría de atractivo para miles de lectores católicos.

¿Existe el lector católico? Muchos gestores de prensa sostienen que no, de la misma manera que otros tantos dirigentes políticos sostienen que tampoco existe el votante católico. Sin embargo hay que recordar que España fue el primer país que dispuso de una amplia prensa católica, que existió hasta los años 80. Salvo el ‘Ya’, el resto de los diarios da grandes beneficios a sus actuales propietarios, los vascos de Vocento: ‘Ideal’ de Granada, ‘Hoy’ de Badajoz y ‘La Verdad’ de Murcia. Por si acaso, y por muy snobs y acomplejados que sean los directores y propietarios de prensa de derechas, siguen manteniendo la sección de Religión, aunque se la entreguen a los progres.

El ‘Alfa y Omega’, suplemento de información religiosa elaborado por la archidiócesis de Madrid, se distribuye todas las semanas con el ‘ABC’. Al diario de Vocento le sale gratis y le aporta unos miles de lectores de los que tan necesitado está. El cardenal Rouco, por su parte, puede presumir ante los demás obispos españoles y europeos de tener un medio de comunicación.

El acuerdo entre la COPE y ‘La Gaceta’, por el que la emisora comprará el 24,9% del periódico y éste, por 18 millones de euros, el 10% de la radio, junto con la conversión del diario de economía en otro de información general, puede traer como consecuencia que el ‘Alfa y Omega’ cambie de cabecera. Por supuesto, la medida no será inmediata, pues la Conferencia Episcopal querrá ver cómo evoluciona el enésimo experimento de ‘La Gaceta’.

Es cierto que algunos obispos, los mismos a los que por sus ideas separatistas o por su amor a la tranquilidad les molestan los programas de la COPE, preferirían que ‘Alfa y Omega’ siguiese en ‘ABC’, pero también lo es que quien pone los medios y el capital es el arzobispado de Madrid. Al final, monseñor Rouco y monseñor Cañizares serán quienes tomen la decisión.

Para Vocento la marcha del suplemento constituiría una enorme pérdida, aunque quizás sus ejecutivos lo vean como una manera de desprenderse de los lectores ‘carcas’. Sin Alfonso Ussía, sin Jaime Campmany y sin el ‘Alfa y Omega’, ¿en qué se distinguiría el nuevo ‘ABC’ de ‘El País’?, ¿en las loas a la Monarquía y el ‘ingenioso’ chiste del octogenario Mingote?, ¿cuánto tiempo más aguantaría la caída de lectores y las arremetidas de Jiménez Losantos antes de entrar en pérdidas?

Minuto Digital, 26 de julio de 2006

No todo va tan mal

Francamente, lo que me preocupa son las dificultades con que aparentemente tropieza el Ejército israelí para destruir las bases terroristas de Hebzolá. Si se compara con otras guerras (como, sin ir más lejos, la de los Seis Días, en la que Israel tuvo que enfrentarse con los ejércitos de Egipto, Siria, Jordania, y prácticamente todo el mundo arabomusulmán, y venció rotunda y rápidamente; y en la que, por cierto, el general Ariel Sharon demostró su audacia e inteligencia militares), las operaciones actuales parecen torpes y lentas.

Soy perfectamente consciente de que no es el mismo tipo de guerra, y de que no puede tener, por lo tanto, el mismo ritmo. Hace años que las organizaciones terroristas palestinas utilizan cínicamente a los niños y a la población civil como escudos, para entorpecer los ataques del Ejército israelí, porque éste siempre intenta evitar al máximo las víctimas civiles.

Esta táctica islámica de guerra total, en la que hasta los niños se convierten en combatientes y bombas humanas, si tiene su eficacia en el terreno, dicha eficacia se multiplica con creces, desde el punto de vista político y propagandístico, con la complicidad casi unánime de los medios occidentales, que han sentado como dogma la falacia según la cual el Ejército israelí se dedica exclusivamente a matar niños, mujeres y ancianos.

Estamos asistiendo a lo mismo estos días, masivamente, con el histerismo de siempre. Ahora bien, y para retomar mi preocupación inicial, cabe preguntarse si el uso casi exclusivo de la aviación para terminar con las bases de misiles iraníes que bombardean diariamente Israel y liquidar la infraestructura militar de Hezbolá es lo más indicado, precisamente cuando los grupos armados y las bases de misiles son móviles y, además, se "protegen" en medio de la población civil. Antes de bombardear, Israel avisó, y pidió a los habitantes que se alejaran, pero el Hezbolá se lo impidió, como hace siempre, con su chantaje de terror y sangre.

Pienso, por lo tanto, que no podrá evitarse una intervención terrestre de importancia, con la infantería avanzando de casa a casa, por así decir, para ir descubriendo y destruyendo las bases de misiles, los depósitos de armas y explosivos, etcétera. La aviación se ha convertido en un factor esencial de las guerras modernas, pero en estas guerras contra "civiles" armados mezclados con civiles sin armas la infantería me parece indispensable. Digan lo que digan Kofi Annan, Javier Solana o el "islamizado" Zapatero descalzo.

Vale la pena recordar que hace 40 años el Líbano no era un país musulmán, ni siquiera se reivindicaba árabe; presumía, al revés, de ser el más occidental de los países del Próximo Oriente. Era un país próspero y pacífico, algo así como una "Suiza" –empleando una imagen muy usada– en una región con eternos conflictos. Si se convirtió en un caos no fue por culpa de Israel, como afirma la Internacional de la Mentira, sino por culpa de las organizaciones palestinas.

Expulsados militarmente de Jordania (en el denominado "Septiembre Negro"), muchos palestinos se refugiaron en el Líbano, y la plana mayor de la OLP, con Arafat a la cabeza, los primeros. Eso ocurría a principios de los años 70. Intentaron en el Líbano conseguir lo que no consiguieron en Jordania, o sea, imponer su poder.

Comenzó una guerra civil que duró unos 14 años (1975-1989) y terminó con la ocupación siria. Pero fueron las falanges cristianas libanesas (culpables de la masacre de Sabra y Chatila) las que se enfrentaron a la OLP y pidieron auxilio a Siria, contra los palestinos. Siria intervino brutalmente; contra los palestinos, primero, y para hacerse con todo el Líbano, después. Recuerden cómo los sirios acorralaron a Arafat y a su estado mayor en Trípoli (Líbano), y fue un navío de guerra francés quien les salvó in extremis y les condujo a Túnez. Todos los países árabes, como la progresía mundial, se gargarizan a diario con la solidaridad para "la heroica lucha del pueblo palestino", pero los jordanos y los sirios los masacraron cuando pudieron, en Jordania y en el Líbano. Hoy mucho ha cambiado, salvo lo esencial: el terrorismo.

El más evidente de los cambios es que el islam radical ha conquistado las organizaciones terroristas palestinas. La OLP era mucho menos integrista musulmana, y por ello los señoritos marxistas de la Sorbona, y del Gijón, la veneraban, pero Hamás, Hezbolá (partido de Alá) y las demás "brigadas de mártires" se han sumido en el fanatismo islámico más extremista.

Otros acontecimientos internacionales han desempeñado un papel, como la implosión de la URSS. Ayer, países como Egipto, Siria o Irak estaban en la "zona de influencia" soviética y proclamaban el socialismo árabe (más que el Corán), pero todo era un mejunje totalitario. Hoy, Egipto y Jordania no tienen la misma actitud agresiva contra Israel, y fácil es imaginar, en cambio, lo que haría hoy un Irak dirigido por Sadam Husein sin la intervención militar aliada. Debido a esa misma y necesaria intervención militar, Siria, por ejemplo, se muestra algo más prudente, retirándose a medias del Libano, y dudando más que ayer en atacar a Israel. Pero el terremoto islámico en esa y otras regiones del mundo ha convertido Irán en la primera potencia enemiga. La más pura coránicamente.

En cuanto a la situación política libanesa, es un rompecabezas absoluto: los aliados de la guerra civil se convierten en enemigos, y viceversa. Lo único cierto es que Hezbolá está en el Gobierno, y que el presidente libanés le defiende, y que ningún ministro se atreve a criticar al "partido de Alà", o a exigir que libere a los rehenes y cese sus tiras de misiles contra Israel. El simpático Amos Oz podrá afirmar que el Hezbolá es enemigo a la vez del Líbano y de Israel: no pasa de ser un vapor calenturiento. O una tontería.

Teniendo en cuenta la voluntad, hipócrita o cínica, de destruir Israel, que es lo único que tienen en común todas las organizaciones terroristas y la casi totalidad de los países arabomusulmanes, es muy posible que la guerra dure y se extienda. Ver a Israel tan solo en medio de esa tormenta da escalofríos. Me da escalofríos. ¿Quién va a defenderle, si no son los USA? Por otra parte, porque no hay que ser únicamente pesimistas, si esta situación de crisis grave permite a Israel destruir las instalaciones nucleares iraníes, eso sí que constituiría un gran paso hacia la paz; la verdadera, que no es la rendición.

Ante un enemigo cuya única voluntad es que Israel desaparezca del mapa –y además lo dice–, la única solución que le queda es el heroísmo. Porque cuando hace una concesión: retirada del sur del Líbano, o de Gaza, por ejemplo, sus enemigos se aprovechan para acrecentar sus agresiones, considerando que si se retira es porque tiene miedo y, por lo tanto, es el momento de atacar. El cuento de nunca acabar: Israel tiene que ganar esta batalla.

Tenía la intención, al comenzar esta crónica, de señalar y comentar, con admirativa sorpresa, las opiniones de quienes, en España, defienden, en esta ocasión, y contra viento y marea, el derecho a la existencia de Israel, porque de eso se trata, de su existencia como país soberano y democrático, como país "nuestro": "El único camino para nuestra supervivencia es entender de una vez por todas que Israel somos nosotros", ha escrito Adolfo García Ortega (El País, 20-7-2006); o el artículo de Hermann Tertsch, en ese mismo diario, el pasado martes, que ya le ha valido el varapalo de Ignasi Guardans, eurodiputado (ni se atreve a precisar de qué partido), y poquísimas opiniones sensatas más, perlas arrastradas por el lodo de la propaganda staffel proislamista.

Hay que ser conscientes de que lo que escribamos el puñado de verdaderos amigos de Israel es como plumas al viento, en tiempos de guerra e infamia. Nos queda el consuelo moral de haber dicho "no". Y la voluntad de repetirlo.

Por Carlos Semprún Maura

 

Libertad Digital, suplemento Fin de Semana, 22 de julio de 2006

La España del acomodo

Quiero hablarles del espíritu de comodidad y entrega que parece haberse apoderado de Cataluña y España toda desde las matanzas del 11-M, o incluso antes, desde que el Gobierno de Aznar cedió ante la huelga "general" convocada por los dos sindicatos políticos el 20 de junio de 2002.

Cierto es que en España siempre ha habido un sector de la opinión pública pacifista y estatista, blandeador y contemporizador, pero ahora su líder campa por sus respetos a la cabeza del Gobierno, entre el balido aprobador y el silencio pusilánime de los corderos.

Fíjense que he dicho "estatista", porque los blandos consienten en que el Estado se rinda en su nombre ante los grupos de matones que defienden sus rentas a costa del interés de la mayoría. Ejemplos recientes abundan. Recordemos cómo ha defendido el Gobierno la opa de Gas Natural sobre Endesa frente a la contraopa de E.ON, por empeño catalanista del ministro de Industria, Sr. Montilla, a quien el consejero económico de Zapatero, Miguel Sebastián, ha proclamado gran liberal hace unos días.

En un artículo anterior preguntaba yo: "¿Ganará el Gobierno español esta batalla tan mal planteada? ¿Son legales los decretos obstruccionistas del Gobierno? ¿Son éticas esas medidas? ¿Favorecen la tan mentada Agenda de Lisboa, cuyo objeto es hacer más competitiva la economía europea? ¿Se beneficiará de todo ello la economía española?". La respuesta a todas esas preguntas está resultando ser que no, pero el mal no se consumará porque el mercado parece tener una conciencia mucho más viva de lo que conviene que la silenciosa ciudadanía. ¿Se tendrá en cuenta a Montilla tamaña metedura de pata? La respuesta es, también, que no.

También podría recordarles el ridículo papel del Gobierno español en la cuestión de la OPA de Mittal sobre la productora de acero hispano-franco-luxemburguesa Arcelor. Los ministros de Industria de los países concernidos querían mantener el poder político que aún ejercían sobre sus acerías recién privatizadas, sin darse cuenta de que en realidad estaban defendiendo las rentas de gestores poco atentos al interés de los accionistas. Otra vez lo mismo: los accionistas han forzado una solución económica contra la político-sindicalista del Gobierno, al que la opinión pública parece haber concedido la bula de la Santa Cruzada.

En dos asuntos recientes ha vuelto a manifestarse la misma actitud acomodaticia de la opinión ante la rendición incondicional del Estado frente a rentistas y defensores de situaciones privilegiadas: Iberia y Radio Televisión Española.

La intervención pública en Iberia en defensa de intereses bastardos se pasa de la raya. Primeramente fue la entrada de Montilla como caballo en cacharrería, cuando la compañía aérea decidió reducir sus vuelos en el aeropuerto de El Prat, vista la competencia que, gracias a Dios, le están haciendo otras compañías. La opinión catalana, que aún no ha entendido que Iberia es una compañía privada, vio en esa decisión la larga mano de un "Madrit" siempre dispuesto a dañar a Barcelona. El ministro Montilla –ahora envuelto en la cuatribarrada en vez de en la roja y gualda– decidió regalar a Iberia unos terrenos públicos (mejor dicho, del público) en el aeropuerto catalán para incitarla a no reducir su actividad allí, una decisión que daña a las compañías aéreas competidoras de Iberia.

Aún más grave y revelador ha sido el acuerdo entre Iberia y su sindicato de pilotos, el Sepla. En este caso la ministra de Fomento ha intervenido para conseguir que los pilotos desconvoquen la huelga, a cambio del compromiso de la aerolínea de no presentar expediente de regulación de empleo de pilotos ni llevar a cabo despidos durante la vigencia del acuerdo, hasta el 31 de diciembre de 2010. Ese acuerdo ha evitado pérdidas para la compañía y molestias para los pasajeros, dicen los acomodaticios. Pero ¿tiene razón la ministra al considerar el pacto como "un éxito"? Pues no. Para hacer de la economía española un sistema capaz de verdadera competencia y sano crecimiento sería necesario romper el poder dañino de algunos sindicatos como el Sepla. Los pilotos tienen que comprender que no son quién para decidir la estrategia de Iberia, y que sus privilegios son los que pueden hundirla.

Igual debilidad ha mostrado la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) al conceder las prejubilaciones y las bajas incentivadas propuestas para reducir la plantilla de RTVE y legalizar, ante la Comisión Europea, otra ayuda más del Ministerio de Economía. Si el Ente Público fuera una empresa normal en curso de reestructuración, las bajas incentivadas serían a costa de los accionistas y la prejubilación de los 52 hasta los 65 años, un dispendio a costa de todos los españoles. Pero en el caso de esta corporación pública tanto dan prejubilaciones como bajas: todo lo financia el público.

Mi pregunta es: ¿qué habría importado una huelga en RTVE? Nada, pues hay otras cadenas privadas a las que el público puede acudir. Esta debilidad negociadora no es sino un síntoma del deseo enfermizo de diálogo y acuerdo social evidenciado por Rodríguez Zapatero.

Por Pedro Schwartz

© AIPE

Libertad Digital, suplemento Ideas, 26 de julio de 2006

 

Esperanza Aguirre recuerda a Zapatero que la Segunda República condujo a la mayor tragedia de nuestra historia

 

Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid fue entrevistada ayer en el periódico el Mundo, donde asegura que “la gran obsesión del presidente del Gobierno es cambiar las reglas de juego.” Aguirre recuerda también que el modelo de Zapatero es la Segunda República

Esperanza Aguirre afirma que el presidente del Gobierno “está dando oxígeno a ETA y que mintió al afirmar que primero sería la paz y luego la política.” Aguirre asegura que “la gran obsesión del presidente del Gobierno es cambiar las reglas de juego.”

Además, “hay una voluntad de excluir al PP de la vida política, que comenzó a plasmarse en el Pacto de Tinell, y que está impregnando toda la política de Zapatero. Para nosotros, el PSOE es nuestro adversario político, pero para ellos somos su enemigo; quieren que el PP desaparezca y excluir cualquier posibilidad de que volvamos al poder, ahora y en el futuro.”

Aguirre pone como ejemplo que “todavía estamos esperando a que Zapatero condene algunas de las agresiones a la sede del PP, los insultos a nuestros líderes en la campaña electoral catalana, o los hechos ocurridos la semana pasada. Calla, luego otorga, porque quiere sacarnos del mapa como sea.”

Análisis Digital, 23 de julio de 2006

Felipe González "planta" a jóvenes socialistas y lanza un dardo a ZP

Sonadas son las discrepancias del ex presidente del Gobierno con quien lidera su partido. La última la protagonizó el fin de semana a consecuencia de la foto del pañuelo palestino.


El ex presidente del Gobierno, Felipe González, era una de las estrellas principales que se esperaban en el festival internacional que las Juventudes Socialistas de todo el mundo han celebrado durante toda esta semana pasada en la Universidad de Alicante.

Su esperada presencia -prevista para el pasado viernes 21 de julio- no se produjo por lo que unos desconcertados organizadores no supieron dar explicación alguna a esta ausencia. Y es que González ni se molestó -según señalan- en anunciar previamente su ausencia. Así que con cara de circunstancias, y por lo que cuentan los asistentes muy contrariada, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, asumía parte del contenido de la disertación que tendría que haber protagonizado el ex presidente del Gobierno.

Inmediatamente después de asumir que el gurú del socialismo no iba a acudir a la cita, la organización del congreso trató de ponerse en contacto con el propio González para tratar de ofrecer una explicación del por qué del plante.

Fuentes socialistas cercanas a los organizadores han afirmado a Elsemanaldigital.com que llegaron a hablar con la secretaria personal del ex presidente del Gobierno español aunque "las respuestas fueron evasivas". Fue entonces cuando intervino el artífice del encuentro, el secretario general de las Juventudes Socialistas de España (JSE), el alicantino Herick Campos, quien en conversación telefónica obtuvo respuestas más claras que justificaron la ausencia de Felipe González.

Y las respuestas ofrecidas por el propio González no pudieron ser más contundentes. El ex presidente del Gobierno evitó acudir a la cita porque dijo -según fuentes solventes- no compartir "ni una sola de las palabras y gestos" con los que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, obsequió a los asistentes durante la jornada de apertura del evento. González "lamentó profundamente" la fotografía de Zapatero con el ya famoso pañuelo palestino, denominado kufiya, y se apuntó, aseguran las mismas fuentes, en buena medida a las tesis del PP que denunció, desde el primer momento el incidente de la fotografía, como "israelofobia" del presidente Zapatero.

González transmitió también a los organizadores que no compartía la línea del foro internacional de jóvenes socialistas a quienes acusó de haber tomado partido por "quienes apoyan acciones terroristas". Además destacó -en su conversación con la organización según las mismas fuentes- que comportamientos como estos "son los que provocan serios conflictos diplomáticos". Con todo ello, el ex presidente se negó a remitir un telegrama, o comunicación, excusando su anunciada asistencia al cónclave.

El encuentro internacional de Juventudes Socialistas, organizado por la Unión Internacional de Juventudes Socialistas y las Juventudes Socialistas de España, ha reunido durante una semana en Alicante a más de 4.500 jóvenes de 120 países diferentes que han tomado, como si de un camping se tratase, la Universidad de Alicante. Situación ésta que ya denunció Elsemanaldigital.com y que ha sembrado el malestar en la comunidad educativa por el uso que el PSOE hace del campus alicantino.

Felipe González tenía previsto asistir el pasado viernes a un debate sobre el desarrollo sostenible.

El Semanal Digital, 24 de julio de 2006