Blogia
Políticamente... conservador

Crítica social

Diez razones para decir no a la eutanasia legalizada

Ya hemos visto su efecto en Holanda y Oregón y la corrupción, falta de control y eliminaciones no consentidas que genera.Cada cierto tiempo, la prensa pro-eutanasia lleva a las portadas un caso más o menos trágico para intentar legalizar esta práctica, que consiste en matar a un enfermo, en teoría porque él lo pide libremente.
 
La experiencia de varios años en Oregón, la de Holanda y la breve de Australia (donde volvió a abolirse la eutanasia) demuestra que casi nunca el enfermo lo pide libremente, sino que está deprimido, con ansiedad u otros problemas mentales. Este tipo de problemas, suficientes para declarar nulos diversos actos al faltar la libertad (como casarse por ejemplo) impiden que una persona elija libremente.
 
Además, se sabe por el caso de Holanda que muchas veces los enfermos son "eutanasiados" sin que lo hayan pedido. Otros han decidido por ellos. En Holanda se considera que uno de cada tres "eutanasiados" lo fue sin su consentimiento.
 
El "riguroso control" y la "estricta libertad", en el mundo real, brillan por su ausencia.
El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha denunciado que cuando se ha pedido en Holanda que se revisen casos de eutanasias dudosas, de 2.000 casos revisados (es decir, sospechosos de ilegalidad), sólo 3 casos han sido criticados por la comisión de revisión. Es evidente que, como en el caso del aborto, el fraude de ley se generaliza una vez la clase médica y el funcionariado asume un ritmo de normalidad y aplica criterios económicos y de eficacia en vez de criterios de justicia y humanidad.
 
Recordamos diez argumentos clásicos contra la legalización de la eutanasia, que los años refuerzan.

1- La eutanasia legal favorece una "pendiente peligrosa" en contra del derecho a la vida en otros campos
En Holanda la eutanasia se aplica no ya a enfermos, sino simplemente a gente que no quiere vivir, como el senador socialista octogenario Brongersma, que pidió y logró ser "finalizado" no porque estuviese enfermo o deprimido, sino porque estaba cansado de vivir. Se calcula que en Holanda se dejan morir a unos 300 bebés al año por nacer con minusvalías y hay casos (en este país rico) de negar la implantación de marcapasos a mayores de 75 años; la eutanasia favorece otras actuaciones de "eliminación de los inútiles". 2- La eutanasia empeora la relación médico-paciente e incluso la relación paciente-familiares¿Queda algún margen para que los enfermos, ancianos o incapacitados, sigan manteniendo aquella plena confianza en quienes, hasta ahora, tenían por obligación -casi sagrada- procurar la sanación de sus dolencias? ¿Quién impondrá a la víctima potencial el deber de confiar en su verdugo? ¿Quién podrá devolver a los enfermos holandeses su sentimiento de fiducia en la clase médica? ¿Y cómo confiar en que el médico va a esforzarse por mi vida si mis parientes presionan en un sentido contrario? 3- La eutanasia desincentiva la inversión en cuidados paliativos y en tratamientos para el dolorDe 1995 a 1998 Holanda apenas invirtió en cuidados paliativos; sólo a partir de 1998 ha invertido en cuidados paliativos, pero presentados siempre como una alternativa más, siendo la eutanasia la más apoyada desde las instituciones e incluso por parte de la sociedad. Se tiende a pensar que si tratar el dolor con cuidados paliativos es caros, hay que fomentar la opción barata: matar el enfermo. 4- La eutanasia pervierte la ética médica que desde Hipócrates se ha centrado en eliminar el dolor, no en eliminar el enfermoLos médicos insisten en que la eutanasia, como el aborto, no son actos médicos, ya que el fin de la medicina es curar, y si no se puede curar al menos mitigar el dolor, y en todo caso atender y acompañar. La eutanasia no cura nada. Los médicos que entran en una mentalidad eutanásica la incorporan a toda su visión profesional y olvidan a Hipócrates. Como han recordado políticos italianos al hablar de la eutanasia a niños en Holanda es significativo que el primer régimen que instaura la eutanasia desde del viejo paganismo romano es la Alemania nazi... y sólo dos estados por ahora se han apuntado a la eutanasia. 5- La eutanasia no es solicitada por personas libres, sino casi siempre por personas deprimidas, mental o emocionalmente transtornadas¿"Piden libremente" la eutanasia los niños "eutanasiados" en Holanda? No tienen madurez para hacer este acto en libertad. Pero muchos adultos tampoco porque lo piden con enfermedades mentales o emocionales. Cuando uno está sólo, anciano, enfermo, paralítico tras un accidente... es fácil sufrir ansiedad y depresión que llevan a querer morir. En un país sin eutanasia, los médicos y terapeutas se esfuerzan por curar esta depresión, devolver las ganas de vivir y casi siempre tienen éxito si el entorno ayuda. Por el contrario, en un país con eutanasia, en vez de esforzarse por eliminar la depresión se tiende a eliminar al deprimido "porque lo pide". 6- La eutanasia no es un derecho humano, no está recogido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, por ejemploSegún el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el caso de Dianne Pretty en el año 2002, no existe el derecho a procurarse la muerte, ya sea de manos de un tercero o con asistencia de autoridades públicas. El derecho a la autonomía personal no es superior al deber de los Estados de amparar la vida de los individuos bajo su jurisdicción.7- La eutanasia, como el suicidio, es contagiosaUna vez una persona deprimida se suicida, otras personas deprimidas de su entorno pueden copiar su comportamiento con más facilidad. Esto es así en suicidios con o sin asistencia, lo cual incluye la eutanasia. 8- La eutanasia dificulta el trabajo de los terapeutas que trabajan con minusválidos, deprimidos, enfermos...Las personas que ayudan a otros a vivir con una grave minusvalía o en duras circunstancias ven su trabajo saboteado por la otra opción, la eutanasia, que legalizada aparece con atractiva insistencia como una salida fácil para el enfermo. 9- La eutanasia tenderá a eliminar a los más pobres y débilesComo el aborto, la eutanasia tenderá a hacerse especialmente accesible y promocionada entre las clases económicamente más débiles, los grupos étnicos desfavorecidos, etc... Al desatenderse la oferta en cuidados paliativos, éstos serán un lujo sólo para gente con medios adquisitivos. 10- La eutanasia legal no impedirá las eutanasias ilegales, sino que las potenciaráComo en el caso del aborto, aprobar una ley que permite la eutanasia "con todos los controles que haga falta" no impedirá que se extienda el fraude de ley, los permisos escritos sin examinar al paciente, la laxitud en la aplicación de la ley y el fraude de ley generalizado. El caso de Holanda demuestra que no hay control de los 2.000 casos denunciados, como ha señalado con indignación el Comité de Derechos Humanos de la ONU.Con todo, el mejor argumento contra la eutanasia siempre será el testimonio de miles de hombres y mujeres en circunstancias dificilísimas que, apoyándose mutuamente, con la ayuda de sus valores, su familia, amigos o profesionales demuestran día a día que la dignidad del hombre les lleva a vivir y enriquecer la vida de otros. Forum Libertas, 10 de mayo de 2006

PRIVATIZACIÓN Y DESREGULACIÓN: Seguridad privada y sociedad civil

Se suele decir que las funciones clásicas y naturales del Estado son la seguridad, la justicia y la defensa. El Estado, decían los liberales decimonónicos, debe limitarse a defender los títulos de propiedad justamente adquiridos y a ejecutar los contratos. No obstante, a pesar de esta restricción de sus actuaciones, la maquinaria burocrática seguirá dando lugar a un rotundo fracaso en su gestión.La simplista lógica izquierdista nos dice que, cuando hay un problema en la sociedad, el Estado tiene que intervenir. Si el problema persiste a pesar de la intervención, será necesario incrementar el gasto público. El Estado es infalible, por lo que sus errores sólo pueden deberse a una insuficiencia de medios. El análisis científico del liberalismo, no obstante, llega a conclusiones diametralmente opuestas. El Estado distorsiona todas aquellas actividades que regula debido a insuficiencias de información, incentivos y, sobre todo, cálculo económico. Cuanto mayor sea el ámbito del Estado, peores serán los resultados obtenidos.  De esta manera, si tenemos un problema y el Estado interviene para solucionarlo, empeorará; y si no somos conscientes de que ese agravamiento se debe al Estado pediremos una expansión del gasto público para remediarlo que, sin embargo, sólo provocará un sucesivo empeoramiento. Pensemos en los controles de precios. Si el Gobierno quiere impedir que un precio suba demasiado y establece un "precio máximo" inferior al de mercado, los consumidores estarán deseosos por comprar y los productores no estarán dispuestos a vender. En otras palabras, el mercado sufrirá una carestía del bien cuyo precio se ha regulado. Si el Gobierno quiere garantizar el acceso equitativo a ese bien, no tendrá otro remedio que recurrir al racionamiento, esto es, a una confiscación de facto de los bienes para su distribución.  Pero no olvidemos que la gente puede seguir adquiriendo ese bien en el extranjero, por lo que el Estado también deberá establecer un control fronterizo para asegurarse de que "los ricos" no obtengan un acceso preferente. Y para todo esto necesitamos un redoblamiento de la policía, de las inspecciones aduaneras y de los juzgados; esto es, un incremento de los impuestos que sólo empobrecerá aún más a la ciudadanía. Más Estado significa más caos y menos armonía.  Esto también es fácilmente observable en el caso de la policía pública. Al tratar de conseguir mejorar la eficiencia del sector privado en materia de seguridad, el Estado establece una serie de regulaciones torpes e innecesarias que sólo sirven para incrementar los costes de las empresas del ramo y distorsionar su funcionamiento.  Durante la Edad Media se desarrolló en Gran Bretaña un eficaz sistema de seguridad vecinal, por el cual los vecinos gritaban cada vez que contemplaran un delito. Sin embargo, durante el siglo XVII el ayuntamiento de Londres obligó a todo aquel que fuera testigo de un crimen a aprehender al malhechor. Esto socavó las bases de la convivencia y de la cooperación vecinal contra el crimen, ya que muy pocos estaban dispuestos a correr el riesgo de enfrentarse con el delincuente. Así, el Estado transformó la seguridad en una materia predominantemente crematística: "Si quieres que corra el riesgo de protegerte, págame".  Al socaire de estas leyes arbitrarias surgieron las primeras empresas privadas y de guardas vecinales. El problema es que el Gobierno siguió aprobando leyes, con la "noble" tarea de mejorar la eficiencia de estas empresas, y sólo consiguió agravar la situación. Se les exigió una ingente cantidad de papeleo y una jornada mínima de trabajo, de manera que sus costes se dispararon. Todos aquellos vecinos que tan sólo querían dedicar una porción de su jornada semanal a proteger la comunidad a cambio de una ligera recompensa fueron expulsados del mercado. La reducción de la oferta fue seguida de una seminacionalización de las compañías de seguridad (por ejemplo, los vigilantes nocturnos pasaron a cobrar del erario público, y no de sus clientes), lo que les desvinculó en buena medida de las necesidades de sus clientes. Todo ello condujo a que los delitos dejaran de perseguirse con la misma intensidad que antes (ya que se desvinculaba el salario del resultado). Finalmente, tras una fuerte campaña de publicidad, en 1829 se creó un cuerpo de policía metropolitano público, que contó con 3.000 hombres.  A partir de aquí la historia ya es de sobra conocida. Al igual que pasó con la educación pública, el Estado comenzó a cebar sus cuerpos policiales con el gasto adicional procedente de los impuestos. La seguridad privada fue progresivamente marginada y regulada, hasta el punto de que en la inmensa mayoría de los países europeos el derecho a la autodefensa y a la posesión de armas de fuego ha sido eliminado (en Gran Bretaña la prohibición comenzó en 1903).  Pero todo este incremento del gasto público y del número de regulaciones no ha conseguido reducir el crimen, más bien al contrario. Nunca el Estado ha sido más manirroto en seguridad que ahora, y nunca el crimen y la delincuencia han sido más elevadas. La razón es idéntica a la que hemos visto antes con respecto a los controles de precios. Cuanto más gaste en seguridad el Estado, cuanto más regule, más estrangulará las iniciativas privadas y comunitarias de asistencia mutua. Esto provoca necesariamente una disminución en la eficiencia de la lucha contra el crimen y, por tanto, un mayor incentivo a abrazar la delincuencia. Este incremento de la violencia trata de combatirse con más gasto policial y más regulaciones, que a la postre sólo favorecen nuevos aumentos de la delincuencia.  Las iniciativas privadas y comunitarias se ven enormemente dificultadas por la legislación estatal. Por ejemplo, hace un mes saltó la noticia de que 23 tiendas de una calle de Valencia habían contratado a dos personas para que vigilaran sus comercios, ante los frecuentes atracos y la absoluta falta de diligencia de la policía local. Con 40 euros al mes por tienda, disfrutan de una patrulla continua durante sus horarios de trabajo. En caso de que tengan algún altercado, basta una llamada perdida al móvil y el vigilante acude de forma inmediata. Ahora bien, el servicio de seguridad dista mucho de ser inmejorable. Es cierto que los comerciantes están muy contentos (de ahí que sigan pagándoles), pero el único mecanismo defensivo con que cuentan los dos vigilantes es una placa de policía falsa: la intimidación se produce por engaño a los delincuentes.  Las enormes restricciones de la legislación española a la tenencia de armas y a la autodefensa fuerzan a que la seguridad comunitaria tenga un campo de acción muy limitado. Si en lugar de con placas falsas estos individuos patrullaran con pistolas, la difusión de esos servicios sería mucho mayor y, en consecuencia, el crimen se desplomaría.  Sólo las compañías más eficientes en luchar contra los delincuentes prosperarían; las restantes estarían abocadas a la quiebra. Un servicio policial que no acudiera cuando debiera implicaría un cliente perdido. Las ingentes normas estatales sólo impiden que estas eficaces compañías afloren, pues los burócratas necesitan garantizarse el monopolio de la compulsión. No olvidemos que una sociedad desarmada y sin sistemas de defensa comunitarios es una sociedad postrada ante el Estado y su policía. Lenin decía que un hombre armado podía controlar a 100 desarmados; los impuestos y las regulaciones públicas necesitan estar respaldados por el monopolio de la compulsión. Y el Estado lo sabe. La privatización y la desregulación de la seguridad son el único camino para reducir la delincuencia y afianzar nuestra libertad. No podemos dejar el zorro al cuidado del gallinero. Por Juan Ramón Rallo Libertad Digital, suplemento Ideas, 10 de mayo de 2006 

Una política conservadora para salvar África

 Cómo la política conservadora puede ayudar al desarrollo del continente Africano

 

Si atendemos a la información que nos suministran los medios europeos, la política exterior de los conservadores norteamericanos se limita al apoyo incondicional a Israel y al dominio de las zonas productoras de materias primas. En esta clave interpretativa, la intervención en Irak tuvo como único móvil el asegurar las reservas de petróleo, aparte de conseguir sustanciosos contratos para empresas vinculadas a dirigentes del Partido Republicano. Tras el impacto psicológico derivado del 11-S, a estas líneas de acción exterior se sumarían las dirigidas a garantizar la supremacía militar norteamericana, por ejemplo impidiendo el desarrollo por parte de Irán de armas nucleares. Si preguntamos a cualquier español de a pie cuál es la política de los conservadores americanos respecto de África, las respuestas variarán desde “proyectos neocolonialistas para controlar el continente” a “ninguna, prefieren dejarles como están”. Sin embargo, los hechos desmienten estos prejuicios.

The Heritage Foundation, el principal think tank conservador dedicado a elaborar y proponer políticas públicas, ha elaborado una serie de recomendaciones sobre cuál debería ser la política exterior de la administración Bush en relación con este continente. Así, por ejemplo, Nile Gardiner, en su informe “A new vision for Africa”, señaló como una prioridad la cooperación antiterrorista, la ayuda activa a los países africanos en la lucha contra la corrupción, el aumento de la ayuda al desarrollo y llevar a cabo una protección activa de los derechos humanos incluyendo, cuando fuera necesaria, la intervención militar para evitar genocidios (debe tenerse en cuenta que las masacres en Ruanda fueron consentidas por la ONU, cuyas “fuerzas de paz” no hicieron nada por evitarlas). Desde este importante informe, que data del año 2003, The Heritage Foundation ha elaborado un amplio catálogo de propuestas dirigidas a aumentar y mejorar la ayuda al continente africano. Estas propuestas destacan porque consideran a los africanos como iguales; por tanto, les recomiendan los mismos principios (no las mismas concreciones, evidentemente) que han hecho posible el desarrollo de Estados Unidos. En este sentido debe entenderse el informe “Ten things that Africa can do for itself”, en el que abordan la cuestión de las reformas que necesitan los países africanos para que la ayuda internacional sea eficaz.

Estas propuestas no han caído en saco roto, y van siendo adoptadas por los políticos conservadores. A modo de ejemplo podemos señalar cómo el senador San Brownback las ha hecho, en gran medida, suyas. Brownback es especialmente significativo, pues es uno de los políticos más representativos del mundo conservador. En primer lugar porque es senador por Kansas, quizá el Estado más conservador de la Unión. En segundo lugar, porque pocos políticos como Brownback están tan identificados con la base conservadora, hasta el punto de que en su web institucional dedica apartados a explicar su compromiso político en cuestiones culturales (defensa del matrimonio, control de la violencia en los medios, etc.) o en la “cultura de la vida”. Finalmente, porque en junio pasado el prestigioso semanario “The Weekly Stándard” lo incluyó en la lista de posibles candidatos republicanos a la presidencia en 2008.

El senador Brownback realizó en el último trimestre del año pasado un viaje a varios países africanos, con objeto de conocer los problemas sobre el terreno. A su regreso, ha presentado un Informe que lleva por título “Esperanza para los olvidados de África” (Hope for Africa’s forgotten), en el cual concreta las políticas de ayuda que debe realizar EE.UU. en relación con la República Democrática del Congo, Ruanda y Kenia.

Ayuda al desarrollo, consolidación de instituciones políticas que garanticen el imperio del Derecho, defensa de la libertad de mercado, lucha contra la corrupción, ayuda para garantizar el acceso de todos a la educación...

Sí, los conservadores confían en sus principios. Por eso se los ofrecen a los africanos. Viendo el declive de Europa y la pujanza norteamericana, puede que no anden desencaminados, y sea de lo mejor que pueden darles.



Publicado en American Review por Pablo Nuevo López
American Review, 04-05-2006

Policías gays asociados: De la discriminación al privilegio

 

Se constituye la primera asociación de agentes homosexuales de España con el objetivo de ‘sensibilizar’ a todos los cuerpos policiales sobre su orientación sexual: ¿Defensa de los derechos u homosexualismo político?

¿Se aceptaría que se constituyera una asociación de policías comunistas en defensa de los derechos de este colectivo? ¿Y si fueran cristianos? Son las preguntas que podría hacerse la sociedad española ante la creación de la Asociación de Policías Homosexuales de España, nacida el pasado 28 de abril en Sitges (Barcelona) en el marco de las primeras Jornadas de Estrategias y Políticas de Seguridad Pública alrededor del colectivo de gays, lesbianas bisexuales y transexuales.

El objetivo de la recién estrenada agrupación es el de “sensibilizar” a todos los cuerpos policiales sobre las particularidades de su orientación sexual, así como el de velar por los derechos profesionales de los gays y lesbianas que pertenecen a la policía, tal como afirmó uno de sus promotores, el policía local de Sabadell Víctor Argelaguet. Sin embargo, cabe preguntarse también si la creación de esta nueva asociación supondrá una verdadera defensa de los derechos de todos los homosexuales o es una nueva manifestación de homosexualismo político.

Pérdida de objetividad

Argelaguet indicó a la agencia EFE que, al igual que “en los casos de violencia doméstica o violación a las mujeres las atiende una policía mujer”, piden para estos casos “un agente especializado, a ser posible gay, o un enlace con la víctima que la atienda con confidencialidad y con la complicidad que da sentir y vivir la vida como él o ella”. Pero, la creación de una asociación policial de estas características supone también una evidente pérdida de la supuesta neutralidad y objetividad que define a los cuerpos de Seguridad del Estado.

Si dentro de la Policía o de la Guardia Civil, entre otros cuerpos, cada grupo con unos determinados intereses creara una asociación sería el fin de estos instituciones, al menos en lo que se refiere a su objetivo de encargarse de la seguridad general. Y no vale la excusa de que de esta forma se puede luchar mejor contra la homofobia. Quien ha de defender a los homosexuales contra estos ataques es la Justicia española.

Homosexualismo político

Así pues, todo apunta a que esta decisión tiene también un evidente contenido político, que ya se ha manifestado en otras iniciativas lanzadas por el lobby homosexual. Porque, ¿representará esta asociación a todo el colectivo gay? Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, hay homosexuales que no creen que deba haber una ley de matrimonio para las parejas del mismo sexo. En ese sentido, más bien parece que se trata de una asociación ideológicamente dirigida.

Lo que se presenta como un nuevo avance en la equiparación de los derechos del colectivo homosexual, al poder canalizar los agentes gays y lesbianas sus reivindicaciones a través de la asociación, no deja de ser un intentar pasar de la discriminación al privilegio.

A la caza de la subvención

Como de privilegio habría que calificar también la decisión de la plataforma de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (GLBT) de reclamar a la Generalitat de Catalunya una subvención  de 4,9 millones de euros, como mínimo, amparándose en el incremento del presupuesto de políticas sociales para la mujer.

Según una nota informativa de XarxaGay fechada el 25 de abril, el espacio profesional de esta plataforma, el colectivo se siente discriminado respecto a otras agrupaciones que reciben mayores subvenciones en ese apartado. XarxaGay destacó en la nota, para argumentra su petición, que si las políticas sociales dirigidas a la mujer en Cataluña están dotadas de 48,8 millones, a ellos les correspondería “una décima parte que la de las mujeres”. Lo dicho, de la discriminación al privilegio.

Forum libertas.com, 3 de mayo de 2006

 

Pero ¿dónde está la izquierda de verdad?

Porque, hombre, esta cosa que nos aflige ahora blasona de izquierda químicamente pura y no ceja en exhibir limpieza de sangre, pero vamos a ver:

Se supone que la izquierda defendía la igualdad y la solidaridad, pero lo que esta izquierda está haciendo es alimentar la desigualdad económica y la insolidaridad entre las regiones de España.

Se supone que la izquierda debería poner el acento en los llamados "derechos civiles", pero lo que esta izquierda ha hecho es detener ilegalmente a ciudadanos que se manifiestan contra el Gobierno y, por lo que va pareciendo, montar un chiringuito de cacicazgo policial.

Se supone que la izquierda tendría que "favorecer al obrero", pero lo que esta izquierda está haciendo (véase la Ley Caldera) es introducir en España una gran porción de mano de obra muy barata, con lo cual bajan los salarios, se deteriora la calidad del empleo, los trabajadores españoles quedan perjudicados y, en fin, terminaremos padeciendo ese mismo proceso que ya hemos visto en otros países de Europa.

Se supone que la izquierda tendría que defender a las mayorías sociales frente a las minorías privilegiadas, pero lo que esta izquierda está haciendo es favorecer a grupos muy minoritarios –el lobby gay, la industria biotecnológica, qué sé yo- y perjudicar a las familias, que cargan con el mayor peso del esfuerzo social.

Se supone que la izquierda debería atar corto a los grandes poderes económicos en provecho del interés público, pero lo que esta izquierda está haciendo es trabajar para poderes muy concretos, en el terreno de la comunicación o en el de la energía, completamente al margen del interés de los ciudadanos.

¿Izquierda? Vale, pero ¿qué izquierda? Lo que el socialismo ZP está recogiendo es lo peor y más turbio de la izquierda propia y ajena: la obsesión por el desmantelamiento de la nación española (una obsesión insólita, exclusiva de "Estepaís"), la vieja herencia comecuras del XIX, la fascinación progre por los dictadores populistas o comunistas, un nihilismo social que en realidad es individualismo burgués elevado al cubo, el recurso a la propaganda y al espectáculo para sepultar el debate civil…

- Ya, pero, oiga, ¿Qué hace usted pontificando sobre la izquierda? ¿No era usted más de derechas que el cardenal Cisneros?

Sí, bueno. Pero, por un lado, con esta derecha que tenemos, tan centradita y tan mona, uno nunca sabe dónde puede acabar. Y por otro lado, ¿qué quiere que le diga? Desearía encontrar a alguien de izquierdas de verdad con quien poder discutir en serio. Porque a lo mejor resulta que si unos y otros nos olvidamos de cosas como la alabanza de Bush, por un lado, y la deriva nihilista, por el otro, que no son cosas propiamente nuestras, sino que nos las han colado nuestros políticos; si nos olvidamos de eso, digo, a lo mejor resulta que estamos todos mucho más cerca de lo que parece. Y eso siempre alegra el corazón.

 

 

José Javier Esparza

 

 

El Semanal Digital, 3 de mayo de 2006

 

La conservadora Coca-cola trata de ‘vender’ la cultura de infidelidad en España

Muchas veces la publicidad tiene una gran carga ideológica, tan elevada o más, que otro tipo de programas, y a veces más peligrosa por inesperada

 

 

Es conocido que la publicidad genera a veces más opinión pública y cultura que los editoriales sesudos de los principales diarios. Se supone que es un efecto no deseado, porque el ánimo de una compañía no es transformar una sociedad, sino vender un producto o servicio o mejorar la imagen de determinada marca.

 

El problema es que en sociedades desarrolladas como las nuestras, cada día consumimos menos productos y compramos más “satisfactores psicológicos”. No buscamos un coche, sino un instrumento para ligar. No queremos hacer deporte sino que buscamos el reconocimiento social. Y como nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en El, desaparecido el Salvador, las apetencias son infinitas y crecientes.

 

No compramos Coca-cola, sino un refresco que nos identifica con lo joven y saludable, aunque después lo mezclemos con alcohol. Coca-coca es de los asentados lo que Pepsi es a los transgresores. Es la imagen de marca. Pero está visto que las tornas han cambiado. Les explico. Resulta que Coca-cola tiene en España una marca de tónica muy desconocida: Nordist Mist. Además, deben de competir contra una marca superasentada como es Schweppes, que bastantes millones invirtieron en que los españoles pronunciáramos semejante palabro. Lo consiguieron. En el subconsciente consumidor, Schweppes es a la tónica lo que el Dodotis al pañal desechable.

 

Y para competir contra semejante barrera psicológica, no se les ha ocurrido nada mejor que apelar a la infidelidad. Y por si fuera poco, para darle ese aire científico al asunto, nada mejor que una encuesta. Una encuesta que no tiene porcentaje de error y que probablemente no responde a la realidad. Una empresa de dentríficos estudió los hábitos de limpieza bucal de los españoles. Al preguntarles cuántas veces se lavaban los dientes, la mayoría respondió que tres veces al día. El resultado de ese estudio es que el consumo era tres veces superior al existente. ¿Consumían pasta de dientes de extraperlo que escapaba al circuito comercial? Evidentemente mintieron por vergüenza al entrevistador. ¿Contestarán con sinceridad cuando se trata nada menos que de una infidelidad conyugal?

 

Da igual. La cosa es revestir el asunto del manto de la ciencia. Y así, según el estudio realizado entre 3.000 personas, el 50% de los hombres y el 40% de las mujeres engañarían a sus parejas si tuvieran la certeza de que nunca lo sabrían. Conclusión: si engañas a tu pareja, ¿por qué no engañar a Schweppes? ¡Vente con nosotros que te ofrecemos un mundo nuevo de sensaciones!

 

De esta forma, Coca-cola contraviene su imagen de marca: joven, saludable y conservadora. Un señor error en términos de marketing. Pero es que además, bajo la apariencia de la ‘científica’ encuesta nos trata de vender una realidad social que resulta inexistente. Y lo peor es que las imágenes terminan construyendo realidades. O sea, que Coca-cola se ha introducido en el delicado mundo de la propaganda para construir un modelo social más acorde a los nuevos vientos. Y eso ya no es legítima publicidad. Es un intento de destruir una de las pocas cosas verdaderamente valiosas que nos quedan: nuestras relaciones conyugales. Una actitud irresponsable que nunca sale gratis.

 

 

Luis Losada Pescador

 

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 104, abril de 2006

 

Los ciudadanos de la Unión Europea financian con sus impuestos el aborto y la destrucción de la familia en América. Argentina, un caso testigo.

Según la información de la Cancillería, en el marco de la cooperación bilateral Argentina-Unión Europea, el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, junto al ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus y al ministro de Salud y Ambiente, Ginés González García firmaron el 20 de abril pasado un acuerdo de cooperación con el Presidente del Grupo de Trabajo de la Delegación para las Relaciones con Mercosur del Parlamento Europeo, Diputado Emilio Menéndez del Valle y el Director para América Latina de la Oficina de Cooperación de la Comisión Europea, Fernando Cardesa García, ambos del Partido Socialista Europeo.

 

El acuerdo comprende dos proyectos. Uno del área Educación, denominado "Fortalecimiento Pedagógico de las Escuelas del Programa Integral para la Igualdad Educativa", que cuenta con una donación de 10 millones de euros, y otro correspondiente al área de Salud, denominado "Fortalecimiento de la Estrategia de Atención Primaria de la Salud", para  el que se destinarán 15 millones de euros. (Nota: Un euro equivale a poco menos de 4 pesos argentinos). (vid. Ministerio de Relaciones Exteriores, Gacetillas de prensa, 20-04-06).

 

Taiana, Filmus y González García

 

En esa ocasión Taiana declaró: "Los países en desarrollo valoramos la importancia de la ayuda internacional para el cumplimiento de las metas del milenio (de la ONU), pero al mismo tiempo tenemos la certeza de que para alcanzarlas es necesario que la cooperación internacional apoye los planes nacionales y se adecue a las realidades nacionales". Como informamos reiteradamente las metas del milenio de las Naciones Unidas incluyen los llamados derechos sexuales y reproductivos, es decir entre otras iniquidades, el aborto por medios químicos y/o quirúrgicos. (vid. NG 696; 722, ONU: Metas del Milenio y cultura de la muerte; NG 735, 737, 738).

 

Es de notar también que Taiana desde su ministerio presiona al Senado para que ratifique el Protocolo Facultativo de la Convención Internacional de eliminación de la discriminación contra la mujer (CEDAW), que abriría las puertas a la legalización del aborto por imposición internacional, según lo manifestó dos veces la Conferencia Episcopal Argentina.

 

Por otro lado Daniel Filmus, ministro de Educación, es directivo de FLACSO, una de las instituciones que intenta imponer en América Latina una ideología anticristiana: feminista, neomarxista basada en la educación desde la perspectiva de género. Entre sus socios figuran las organizaciones abortistas: Red de Salud Mujeres Latinoamericanas y del Caribe; ISIS Internacional; CLADEM; IPPF, la internacional del aborto y la corrupción de menores; y el grupo de apóstatas Católicas por el Derecho a Decidir. (vid. NG 277; 461; 591: El lobby homosexual y el lobby abortista; NG 647; 659).

 

En julio de 2004, el Observatorio Argentino de Bioética perteneciente al Proyecto Bioética de FLACSO, presentó el documento “Salud pública y anencefalia”, que propicia el aborto en esos casos de enfermedad del niño no-nacido. Presentaron el trabajo las abortistas Eva Giberti y Marcela Rodríguez, actual diputada del ARI. El Observatorio está integrado por otras conocidas abortistas, por ejemplo, Silvina Ramos y Mariana Romero del CEDES y Diana Maffía de la Red Argentina de Género.

 

Atención primaria de la Salud

 

Los centros de atención primaria de la salud, a los que hace referencia el acuerdo firmado con la Unión Europea, se han convertido en centros de distribución de anticonceptivos -especialmente del abortivo “píldora del día después” y preservativos-. En la inauguración de uno de esos centros, el abortista Ginés González García, ministro de Salud, decía hace poco en Tucumán: “No tengan más hijos que los que puedan criar. Tenemos un programa de salud reproductiva y a través de él repartimos preservativos y anticonceptivos para que se cuiden”, (La Gaceta, Tucumán, 10-02-06)

 

También en Wilde (Avellaneda-provincia de Buenos Aires) declaró el ministro abortista, "estamos apostando a que la Atención Primaria de la Salud (APS) llegue a todos los rincones de nuestro país, porque queremos que desde Wilde hasta la Quiaca haya medicamentos a través del programa Remediar o que en cada lugar de la Argentina haya anticonceptivos", dijo Ginés González García, que estaba acompañado por el intendente de Avellaneda, Baldomero Alvarez, (Hoy, Avellaneda, 19-04-06).

 

Recordamos que según la información oficial: “La ley nacional que avala y legisla el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable en la Argentina (ley 25673), promulgada en noviembre de 2002, promueve las normas y los mecanismos de información así como el acceso universal y gratuito de las personas a los métodos anticonceptivos confiables y efectivos, entre los cuales el preservativo es además el método por excelencia de prevención de las ETS. Esta ley permite que los jóvenes desde los 14 años (e incluso menores de esa edad) puedan concurrir a un hospital o centro de salud para realizar la consulta médica y recibir gratuitamente el método anticonceptivo que hayan elegido para cuidarse, sin la necesidad de la presencia de un adulto que los acompañe. Esta misma ley delega al Ministerio de Educación la implementación de los programas de educación sexual para el pleno ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos de los niños, niñas y adolescentes. Pero esos programas todavía no se han escrito”. Según datos oficiales, desde 2003 hasta marzo del año pasado fueron distribuidos insumos de salud reproductiva (preservativos, anticonceptivos y dispositivos intrauterinos) por valor de 33 millones de pesos. (vid. web Educar, del estado argentino).

 

Desde hace pocos días este marco legal se completó con la reglamentación de la ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (ley 26061), por la que el Estado se apropió de los niños y adolescentes en materia de distribución de anticonceptivos (abortivos). FIN, 30-04-06

 

________________________________

 

NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja; E-mail: noticiasglobales@noticiasglobales.org ; http://www.noticiasglobales.org ;

 

 

Republicanos, familias y California

El Partido Republicano se presenta como defensor de las familias, ¿tiene este posicionamiento un impacto real?

 

No es de extrañar que en Estados Unidos proliferen los analistas políticos. En el país del marketing hace mucho que se estudian los comportamientos y sus pautas, las tendencias y cómo potenciarlas o crearlas. También en el ámbito político: cuando aquí se estilaban los sesudos discursos al otro lado del Atlántico lo que se llevaba era el mensaje directo, claro y, a ser posible, envuelto con cintas de colores. Pero esta tendencia, como bien señalaba en un artículo publicado en este mismo blog por Guillermo Elizalde, La Convención popular y la convicción republicana, no se limita a lo superficial sino que pretende profundizar, ganando una solidez analítica de la que carecen las más de las veces nuestros analistas patrios.
El último ejemplo es el estudio realizado por Steven Sailor, colaborador de la revista The American Conservative y columnista en VDARE.com. Su tesis es la siguiente: el voto norteamericano se guía cada vez más por el factor “familia”. La insistencia del Partido Republicano por presentarse como un partido que defiende los “valores familiares” es recibida con mayor simpatía por aquellos que han formado una familia. Bastante evidente, pero como muchas cosas en esta vida alguien tenía que decirlo. Un padre de familia, a priori, se identificará más con los postulados a favor de la familia que un soltero. Si continuamos este hilo de argumentación será previsible encontrar mayor grado de apoyo a los republicanos en aquellos estados en los que haya una mayor tendencia a formar familias. Y si damos un paso más podremos identificar las condiciones que ayudan a que se formen o establezcan familias. En palabras de Sailor, donde es barato comprar una casa con jardín en un vecindario con buenas escuelas es más probable encontrar más matrimonios, más hijos y mayor apoyo al GOP (Great Old Party, Partido Republicano).
Si acudimos a la estadística podremos ver confirmadas nuestras sospechas: en 2004 George W. Bush consiguió sólo el 44% de los votos de las mujeres blancas solteras, mientras que el porcentaje subió hasta el 61% entre las mujeres blancas casadas. De este modo se llevó la victoria en los 25 estados en los que existe una mayor probabilidad de haber contraído matrimonio entre los 18 y los 44 años. En la misma línea, Bush ganó en 25 de los 26 estados en los que los niños nacidos están por encima de la media nacional.
En cuanto a la cuestión del precio de la vivienda, Sailor sostiene que el camino de casarse, tener hijos y votar republicano empieza cuando una pareja joven es capaz de asumir el coste de una hipoteca. Las cifras que aporta para defender su argumento no son despreciables: Bush consiguió la victoria en los 20 estados con precios de la vivienda inferiores y en los 26 estados en los que la subida del precio de la vivienda ha sido más reducido desde 1980. Además, en un país como Estados Unidos con una alta movilidad geográfica, estos diferenciales pueden provocar a medio plazo desplazamientos que modifiquen los equilibrios políticos en un estado. Es justo lo que podría haber pasado en California, en otros tiempos un buen lugar para establecerse. En la actualidad, Hollywood y Silicon Valley son los referentes de un estado que, para repasar los datos antes analizados, está en el puesto 49 en lo que se refiere a probabilidad de una mujer de estar casada, en el 45 en niños nacidos (cuando en 1990 estaba en el número 15), ha sufrido un enorme incremento en el precio de la vivienda que le coloca en el número 46 en el ranking y que le ha convertido en el estado con un precio de la vivienda más alto de todo Estados Unidos. Se calcula que 2,2 millones de californianos abandonaron California durante la pasada década, principalmente movidos por el deseo de encontrar un lugar más barato en el que criar a sus hijos. Sailor, él mismo californiano, explica que la vida en California se parece cada vez más a una novela de Jane Austen, con parejas esperando a que se muera algún abuelito que les deje una herencia que les permita casarse. En este contexto, ¿adivinan a quienes votan los californianos que han optado por trasladarse a otros estados en los que resulta más fácil y barato vivir en familia?

 

Publicado en American Review por Jorge Soley Climent, 27-04-2006