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Políticamente... conservador

'LTI - La Lengua del III Reich', por Viktor Klemperer

Ya en 1933 este filólogo alemán recogía muestras de lenguaje nazi, su uso y tergiversación, que luego trató con pasión y amenidad.

Desconozco cuál pueda ser la definición médica de la patología psíquica que consiste en alterar la realidad hasta convertirla en una ensoñación ilusoria. Pero, en cualquier caso, es una de las enfermedades típicas del nacionalismo y guarda estrecha relación con otra de sus variantes: la ontofobia.  

O lo que es lo mismo, sufren de un profundo y mal disimulado desasosiego ante la realidad: lingüística, en este caso. En concreto, las dos tipologías de este voluntarismo inútil y contumaz afectan de modo especial a nuestra piel de toro, tan proclive a los impulsos centrífugos.  

Por eso este libro se antoja imprescindible. Un libro sobre los años más escalofriantes de la historia europea que se traduce ahora por primera vez al castellano; una brillante crítica de la lengua del Tercer Reich [que] constituye la principal referencia de toda reflexión acerca del lenguaje totalitario.  

En este impresionante diario-ensayo, para el que Klemperer comenzó a recopilar información desde el año 1933, en el que los nazis se hicieron con el poder, y cuya redacción llevó a cabo clandestinamente mientras debía trabajar en una fábrica y residir en una "casa de judíos", se pone de manifiesto el don de este filólogo alemán para plantear cuestiones complejas de forma apasionante y amena.  

Más de cincuenta años después de su publicación, LTI se revela tan actual y provocador como entonces en la medida que muestra cómo ninguna sociedad permanece ajena a los peligros de la manipulación de la lengua. 

Y como muestra, un botón:  «El pasaje marca la decadencia de la palabra (...) Un año después de la caída del Tercer Reich ya podemos argumentar con singular solidez que “fanático”, palabra clave del nazismo, nunca perdió realmente su veneno, a pesar de su utilización excesiva. Pues mientras de la Lengua del Tercer Reich se extienden por doquier en el lenguaje del presente, “fanático” ha desaparecido. De ello puede deducirse con absoluta certeza que, durante esos doce años, el verdadero hecho se mantuvo presente, pese a todo, en la conciencia o en el subconsciente del pueblo: el hecho, concretamente, de que una mentalidad próxima tanto a la enfermedad como al crimen fue considerada durante años como la virtud suprema». 

Y aquí reside el aspecto clave de todo totalitarismo, la subversión del lenguaje y su manipulación, con la consiguiente falsificación de la realidad. Los resultados son tan trágicos como previsibles: la arbitrariedad ontofóbica, la cobardía y el cinismo constituyen los ejes vertebradores del fanatismo nacionalista. Sea cual sea el ámbito geográfico en que (como los lepidópteros, de los que son herederos intelectuales) nace, crece, se reproduce y muere.
 
De hecho, en toda esa jerigonza lacrimógena subyace un doble propósito: por un lado, ofrendar las libertades individuales al altar de la religión lingüística, ese dios-nación al que nunca sacian los continuos sacrificios que se le hacen. 
 

Y por otro, victimizando a la lengua y creando una especie de mala conciencia colectiva, imponer una visión parcial de la realidad, pero que tiene afán de totalitaria.  

Y uno, que tiene amigos nacionalistas, termina por preguntarse: ¿por qué esa aversión y esa deformación incansable de la realidad tal cual es? ¿Por qué esa ontofobia?  Y sobre todo, ¿es sólo una alteración psicológica individual fruto de un espejismo, o es un delirio colectivo?  

LTI. La lengua del III Reich. 
Viktor Klemperer
Editorial Minúscula, 2006.
410 págs.
 

Pablo Romero

Forum Libertas, 30 de junio de 2006

¿ESTÁ DE ACUERDO EL REY CON LAS NEGOCIACIONES ENTRE EL GOBIERNO Y ETA?

A muchísimos españoles les asombra el silencio del Rey ante la sumisión de Rodríguez a los terroristas. ¿Está de acuerdo con el proceso de paz y con la reforma encubierta del Estado?

El artículo 56 de la Constitución Española afirma que “El Rey es el jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones...”.

¿Por qué entonces no interviene en una situación que millones de españoles, monárquicos o no, consideran más grave que el 23-F?

Un editorial de la Biblia progre, ‘El País’, publicó la siguiente frase: “EL GOBIERNO Y EL REY ACTÚAN AL UNÍSONO, COMO NO PUEDE SER DE OTRO MODO EN UNA MONARQUÍA PARLAMENTARIA, Y SU CAUTELA ES LA DEL EJECUTIVO DE ZAPATERO”.

El editorial, apareció en la edición del 28 de marzo de 2006, durante la visita oficial del Rey a Francia, en la que también se reunió con descendientes de los exiliados en Tolouse.

Si la Monarquía apoya el proceso de desmembración de España, ¿cuál es su misión? 
 

Minuto Digital, 30 de junio de 2006

Hispanos en USA: la bomba ya está aquí

Artículo en el que el autor se plantea las consecuencias políticas y electorales que va a tener el crecimiento de la población hispana en EEUU. La población hispana ha comenzado a ser tenida en cuenta por los políticos americanos.  

Mucho se ha escrito acerca de la cuestión de la inmigración en Estados Unidos, de la bondad de una amnistía general, de la posibilidad de blindar la frontera con México o de las dificultades para integrar a la población hispana por su magnitud y el mantenimiento de sus vínculos con sus países de origen gracias a la cercanía geográfica y a las mejoras en lo que a comunicación se refiere. Vamos a intentar aportar al debate un elemento, el demográfico, que creemos que es esencial para comprender la dimensión de la cuestión. Según los datos de 2003, los hispanos ya constituyen el 14% de la población norteamericana, superando de este modo a la minoría negra, estancada alrededor del 12%.

Esto significa que ya son la minoría más grande, superando a los negros, y a mucha distancia de los asiáticos (4%) y de los indios nativos (1%).

El escenario se modifica si consideramos no ya el peso de cada grupo sobre el total de la población, sino el porcentaje sobre los nacimientos en el mismo año. Aquí el avance hispano es grande: el 14% de la población genera el 22% de los nacimientos en el país. Esto significa que, de mantenerse esta tendencia, a medio plazo los hispanos se acercarían a una cuarta parte del país, y eso sin contar con movimientos migratorios.

Si nos fijamos en el detalle veremos que los mexicanos son quienes se llevan el mayor mérito pues ya un 16% de los nacidos en Estados Unidos tienen este origen. El avance hispano se realiza principalmente a costa de la población blanca que, aunque supone un 67% de la población norteamericana, sólo genera el 56% de los nacimientos.  

Si comparamos la evolución del número de nacimientos en Estados Unidos entre 1990 y 2003 los resultados so significativos. Mientras que la cifra de nacimientos absolutos se mantiene estable en torno a los 4 millones, su composición varía sustancialmente. El nacimiento de blancos desciende un 12% y el de negros un 13% mientras que los grupos que aumentan son los indios en un 10%, los asiáticos en un 56% y los hispanos, que con casi un millón de nacimientos experimentan un crecimiento en algo más de una década del 53%. Una vez más el grupo más dinámico dentro de los hispanos son los mexicanos, con un crecimiento del 70%. Esto se debe, evidentemente, a una mayor tasa de fecundidad, que entre los hispanos se sitúa en 2,8 hijos por mujer. 

En definitiva, no son necesarios unos conocimientos exhaustivos de demografía para comprender que la presencia hispana en Estados Unidos va a consolidarse y aumentar en un futuro no tan lejano. De ahí su creciente importancia en la configuración de la política norteamericana y en consecuencia lo delicado del asunto. El apoyo de los hispanos será un factor decisivo en el futuro y cualquier paso en falso puede alejarlo de las filas republicanas; harán bien pues los estrategas del GOP en atender a esta cuestión con especial cuidado y tino. 

Jorge Soley Climent, 28-06-2006

American Review 

El día en que a ZP se le entendió todo (a su pesar, tal vez).

Tal y como exigió ETA, el presidente del Gobierno ha cumplido sus compromisos y en la fecha indicada ha anunciado la apertura del diálogo con los terroristas.

El anuncio ha venido envuelto en la habitual parafernalia retórica del zapaterismo: una mezcla un tanto indecente de buenas intenciones, medias verdades y mentiras enteras, todo ello vertebrado por una confusión ética y conceptual que quita el aliento. En la pieza oratoria de ayer hay muchas cosas que llaman la atención: la burla de hablar en un Congreso sin diputados, el reconocimiento brumoso del derecho a la autodeterminación, el maquillaje de la Ley de Partidos, la contradicción de negar concesiones (políticas) y anunciar conversaciones (políticas), la voluntaria ceguera ante la persistente actividad de ETA… Pero, junto a todo eso, hubo un momento decisivo: el momento que a ZP se le entendió todo.

Ese momento es aquel en que Zapatero, tras reconocer el altísimo grado de autogobierno del País Vasco, constata que la violencia persiste y de ahí deduce la necesidad de negociar. Reduzcámoslo a esta oración: "Habéis sido más libres que nunca, pero ETA ha seguido matando; por tanto, hay que hablar con ETA". La conjuntiva –"por tanto"- no figura expresa en el texto de
ZP, pero va implícita en el argumento y es lo único que le da sentido. Estamos ante un ejemplo perfecto de razonamiento perverso o, mejor, pervertido. Traspasémoslo a una situación cotidiana: "Vivís muy bien en vuestro chalé, pero los ladrones os sigue robando; por tanto, hay que hablar con los ladrones, a ver qué quieren". Lo que los ladrones quieren, evidentemente, es lo que hay dentro de la casa; si se les da sin necesidad de romper cristales o disparar, tanto mejor para todos y, sobre todo, para los ladrones, ¿no? Y aquí es lo mismo: lo que ETA quiere es la autodeterminación, la amnistía para sus presos, la legalización política de ETA y la anexión de Navarra; si se les da sin necesidad de asesinar, secuestrar y chantajear, mejor para todos, ¿no? Pues no: será mejor sólo para ellos.

El País Vasco, en efecto, ha sido más libre y autónomo que nunca; para empezar, ha sido un país, cosa que antes no era. Pese a ello, ETA ha seguido matando. Lo que pide el sentido común, por tanto, es que se acabe con ETA, no que se negocie con ella. Porque si aceptamos la negociación, entonces estaremos reconociendo implícitamente que su derecho a matar era tan bueno como nuestro derecho a una generosa forma de autogobierno. Zapatero, quizá sin darse cuenta, ha enunciado el principio general de todas las rendiciones indecorosas: ceder ante quien te amenaza. El espíritu de la claudicación.

(En La Moncloa han habilitado un contenedor para dar cabida a una insólita correspondencia masiva. Son miles de sobres que llegan a Palacio. En su interior, cada sobre guarda una pluma blanca).
 

José Javier Esparza

El Semanal Digital, 30 de junio de 2006

Gays, Lesbianas y Transexuales celebran el primer aniversario del “matrimonio” homosexual con una campaña contra el recurso de inconstitucionalidad del PP.

Desde que el Congreso de los Diputados diera luz verde, hace hoy un año, a la Ley de Matrimonios Homosexuales, unas 4.500 parejas del mismo sexo han contraído “matrimonio”, según datos presentados ayer por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT).

Se cumple un año desde la aprobación el 29 de junio de 2005 la Ley de Matrimonio Homosexual. Lo que hasta el momento era la unión entre un hombre y una mujer, el Ejecutivo socialista aprobó la implantación de una norma que equiparara el “matrimonio” homosexual a los verdaderos. Aprovechando el primer aniversario de esta controvertida reforma del Código Civil, la FELGT lanza una campaña para reprobar ante la sociedad el recurso e inconstitucionalidad que mantiene el Partido Popular a una de las normas estrella impulsadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Aproximadamente, 4.500 parejas formadas por personas del mismo sexo se “beneficiaron” de la reforma del Código Civil, aunque la realidad de las cifras son muy distintas. Aunque, en la actualidad hay 261 registros civiles informatizados, del total de 432 que hay en toda España. Asimismo, en todo el Estado hay más de 7.000 juzgados de paz. Como tales, el departamento de Juan Fernando López Aguilar ha registrado de forma informatizada un total de 1.591 matrimonios. De ellos, cerca del 65 por ciento fueron contraídos entre hombres.

Por comunidades autónomas, las que registraron un mayor número de bodas homosexuales fueron Madrid (569), Cataluña (393), Valencia (152) y Andalucía (129). En el resto de comunidades, los datos son los siguientes: Aragón (46), Galicia (17), Asturias (59), Baleares (56), Cataluña (393), La Rioja (9), Andalucía (129), Cantabria (15), Extremadura (29), Castilla y León (46), Castilla La Mancha (30), Murcia (28), Ceuta (2) y Navarra (11).

Este fin de semana se produjo en España la primera separación entre homosexuales. Siete meses después de la boda, uno de los “cónyuges” vive con otro hombre y exige a su esposo una pensión de 7.000 euros al mes, además de la custodia sobre los perros. 

Análisis Digital, 30 de junio de 2006

LA TREGUA DE ETA: La otra iglesia vasca

Durante los años en que la sociedad española, y dentro de ella, muy especialmente, la vasca, ha padecido el terrorismo de la ETA, muchos fieles católicos amenazados por el totalitarismo etarra se han sentido, con todo derecho, cuando menos olvidados por la jerarquía católica vasca, cuya ambigüedad al tratar el fenómeno de la violencia terrorista ha sido especialmente dolorosa para quienes esperaban de sus pastores una mayor implicación en su sufrimiento.  

Al contrario que los obispos de las diócesis vascas, cuyas pastorales relativas al terrorismo han abusado siempre en sus análisis de los tópicos de la ideología nacionalista (equiparación del sufrimiento de los presos etarras con el de sus víctimas, llamadas constantes a la superación del llamado "conflicto político", etcétera), tanto Juan Pablo II como la Conferencia Episcopal Española han sido saludablemente, cristianamente claros a la hora de enjuiciar el fenómeno de la violencia terrorista.

El anterior Pontífice condenó siempre, sin ningún tipo de matización, no sólo esta violencia física, sino la ideología que le da sustento. Así lo dejó claro en multitud de actos de carácter diplomático oficial, y en sus visitas pastorales a nuestro país. La Conferencia Episcopal Española, por su parte, dio a la luz el 22 de noviembre de 2002 la instrucción pastoral Valoración del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias, en la que se refería al terrorismo de la ETA como "una realidad intrínsecamente perversa, nunca justificable" y, lo que es tal vez más importante, advertía de que "quien quisiera servirse del fenómeno del terrorismo para sus intereses políticos cometería una gravísima inmoralidad"; para concluir con un nítido "no se puede ser neutral ante el terrorismo".

El documento, aunque no lo mostrara expresamente, era la respuesta de la Conferencia Episcopal a la pastoral conjunta que los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria hicieron pública en junio de ese mismo año para oponerse a la ilegalización de Batasuna mediante la Ley de Partidos, entonces en discusión, y ahondar en su ya tradicional ambigüedad, con apelaciones al fin de la violencia a través del diálogo sin condiciones (no mediante la victoria del Estado de Derecho), a las supuestas torturas de los presos etarras denunciadas por sus organizaciones pantalla y a la preexistencia de un conflicto de dimensiones históricas como origen del terrorismo. Un totum revolutum que los hisopos de Monseñor Setién y sus sucesores no se han cansado nunca de asperjar. 

Frente a esa realidad de una jerarquía vasca esclerotizada y convertida en la Brunete Episcopal del nacionalismo hay otro sector eclesial, más humilde, que siempre ha sabido estar al lado de quien le necesitaba y, sobre todo, lo merecía. El Foro El Salvador nació el 10 de junio de 1999, en un gesto de sana rebeldía frente a las estructuras de la iglesia local, para estar al lado de las víctimas y condenar sin ningún tipo de componenda tanto el terrorismo como la ideología que lo sustenta. En su manifiesto fundacional aseguraba que "ETA debe disolverse y entregar las armas sin reclamar contrapartidas políticas que no son acordes con la democracia...", un mensaje muy alejado, cuando no abiertamente apuesto, al tradicional de la jerarquía vasca cada vez que se ha referido a este problema.

La cuestión del terrorismo etarra y el nacionalismo vasco es el eje central del libro que recientemente ha publicado un ramillete de intelectuales cercanos al Foro el Salvador, vista desde la perspectiva de la tregua anunciada por la banda terrorista y la negociación que el Gobierno español pretende llevar a cabo. En él se ofrecen interesantes estudios antropológicos, históricos, teológicos y políticos, vertebrados a través de la convicción inequívoca de que frente al terror no cabe la ambigüedad, sino la condena expresa que exige el compromiso auténticamente cristiano. 

Se trata de una colección de breves ensayos con el objetivo de abordar el problema terrorista desde múltiples ángulos. En conjunto, constituye un compendio esencial para comprender su origen, su desarrollo y las perspectivas que cabe esperar tras el anuncio de tregua de la banda armada. Especialmente recomendables son el estudio de Jesús Laínz (autor de un espléndido libro –Good Bye Spain– sobre la historia del nacionalismo vasco), titulado, precisamente, "Doce preguntas sobre el nacionalismo vasco", y los capítulos debidos Jaime Larrínaga, ex párroco de la localidad vasca de Maruri, obligado al exilio por la presión nacionalista y presidente del Foro.

Por su claridad, valentía y decoro cristiano, es una obra que conviene estudiar, especialmente ahora que el clima político, entre el reparto de rosas blancas y los continuos alegatos al inicio del proceso de paz, amenaza con nublar el entendimiento sobre la cualidad moral de los que finalmente intervendrán en ese festival del talante. 

Pablo Molina 

José Luis Orella Martínez (dir.): La tregua de ETA. Mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas. Grafite, 2006; 340 páginas.  

Libertad Digital, suplemento Libros, 30 de junio de 2006

LA UE FINANCIA UN FORO DE SECTAS EN NAVARRA

«Obispos» alternativos, gurús, teólogos, promotores del «New Age», futurólogos, grupos orientalistas, jesuitas y franciscanos, entidades camufladas... y, entre ellos, varios grupos catalogados como sectas a nivel internacional.

Variopintas «personalidades» que, desde el pasado viernes, se reúnen en Estella-Lizarra (Navarra) en un «Foro Espiritual» para promover, en sus propias palabras, «espacios para el diálogo y el encuentro».

Pero, para Juantxo Domínguez, concejal socialista en el País Vasco y presidente de Red Une (Asociación para la prevención de la manipulación sectaria), el Foro de Estella es en realidad «un auténtico mercadeo, y no sólo de espiritualidad». Y todo ello con las subvenciones de la Unión Europea a través de los fondos Teder y el auspicio del Ayuntamiento de la ciudad y de Federico Mayor Zaragoza, en representación de la Fundación Valora, según informan fuentes del Foro.

Vuelve la «Secta Moon». La página web del Foro de Estella (foro espiritual.org) informa de las más de doscientas actividades en las que participan ponentes como Armando Lozano, reconocido líder en España de la Iglesia de la Unificación o «Secta Moon». Esta vez, se presentarán en el Foro como Federación Internacional Interreligiosa para la Paz Mundial.

La «Secta Moon», según explica monseñor Francisco Azcona -que fue responsable de Estadística de la Conferencia Episcopal Española (CEE)- en un informe elaborado en 1987, es una«mezcla de cristanismo, budismo, anticomunismo, ocultismo, espiritismo y cientifismo». Manuel Guerra, máximo experto de la Iglesia española en sectas, sigue en la misma línea calificándolos de «ideología política e imperio económico».

Otro de los ponentes es Guillermo Elvira, en representación de Sathya Sai, más conocidos como «Sai Baba». Este grupo, como tantos otros que participan en el Foro, aparece citado como secta en varios informes oficiales, como el de la Cámara de Representantes de Bélgica en 1997, la Asamblea Nacional Francesa en 1999 o un informe del Parlamento de Alemania en 1998.

Brahma Kumaris, muy presente en eventos de diálogo interreligioso y ahora también órgano con estatus consultivo en la ONU, tiene tras de sí acusaciones en informes oficiales franceses, belgas, suecos y alemanes. También Ananda Marga (conocida como la Asociación Espiritual Mundial), otro grupo que ha tenido serios problemas en la India por haber sido responsabilizado de atentados y asesinatos, aparece en el Informe Cottrell que el Parlamento Europeo elaboró en 1984. El primero de ellos ha sido calificado también como secta en el informe de «Las sectas en España» realizado por monseñor Francisco Azcona en representación de la CEE, y el segundo recibe la misma calificación en el «Diccionario Enciclopédico de las Sectas» de Manuel Guerra.

Desde el Foro, Koldo Aldai -responsable de prensa- y el franciscano Javier Arregi (del comité organizador) defienden el evento y particularmente a estos grupos (exceptuando la «Secta Moon», de cuyo ponente dicen «no saber nada») alegando que si no existen sentencias condenatorias «es injusto calificarlos como sectas». Sin embargo, Domínguez, que también ha sido presidente de la Comisión de Investigación sobre sectas del Parlamento Vasco durante cuatro años, denuncia que «algunos de estos grupos son tapaderas de mafias, atentan contra los derechos de las mujeres, o contra la protección de la infancia». «Es hora de que, por higiene democrática y mental, los partidos políticos se pongan a trabajar en este tema sin miedo y creen un Observatorio de Protección ante estas sectas», concluye.

Publicado en el diario La Razón y recogido en Navarra Confidencial, 28 de junio de 2006

ESPAÑA SIN RUMBO

“El primer deber patriótico de cada generación que adviene a la vida nacional consiste pues, ante todo, en ser fiel a la esencia de la patria. Y se es fiel a la esencia de la patria cuando a un mismo tiempo se la conserva y se la empuja hacía nuevas formas futuras”.

Sin embargo nos encontramos en una tesitura político social en la que no solo no se conserva la esencia nacional, sino en la que ni siquiera sabemos hacía qué futuro nos encaminamos. Y es que difícilmente podemos confiar en ese futuro cuando se va negociar el mismo con terroristas y se gobierna con el apoyo, y por supuesto influencia, de separatistas.

Lo único que sabemos a ciencia cierta es que se ha creado una coalición entre separatismos e izquierda que desea romper con el pasado. Al menos con cierto pasado. Una ruptura con el régimen constitucional que nació del franquismo. Porque si en algo están de acuerdo los miembros de esta coalición es, paradójicamente, en mirar hacia atrás, en devolvernos a la II Republica, contrariamente a la propia realidad histórica que como realidad temporal es irreversible. Conformes en vencer hoy a la media España que les venció ayer, nos han embarcado en una serie de reformas sobre las que ni ellos mismos están de acuerdo ni saben hacía donde nos van a llevar. La alianza del PSOE con el separatismo parece que quiere desterrar del poder para siempre a la derecha española, pero es que junto a esa derecha, el proceso que han puesto en marcha estos juramentados amenaza con llevarse por delante a España misma.

Pero tampoco desde la derecha se fija un norte para trazar rumbo a esta España desorientada. Los caminos de los españoles parecen que discurren por lugares diferentes a los que transita su clase política. La alta abstención en la consulta del estatuto catalán demuestra ese divorcio entre política y ciudadanía. Pero es que tampoco los ciudadanos tienen claro rumbo nacional alguno. Disfrutan del bienestar económico que tanto esfuerzo costó lograr, pero olvidan el sacrificio de las generaciones pasadas por legarnos las bases de ese bienestar, que se podría perder si no aprendemos las lecciones del pasado.

Y es que la miserable situación a que llegó España en 1936 no se puede entender sin las constantes discordias civiles que durante todo el siglo XIX y primer tercio del XX impidieron el trabajo armónico de todos los españoles en pos del progreso.

Y es que hoy de nuevo la brecha de la discordia se abre paso en la sociedad, precisamente porque no hemos sabido conservar las virtudes de la unidad nacional, virtudes olvidadas que sin duda deben volver a marcar el rumbo de la sociedad española.

Editorial de Minuto Digital, 29 de junio de 2006