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Políticamente... conservador

Stalin, el regreso

Un 30% de los ciudadanos rusos considera a Stalin un tirano que exterminó a millones de personas, una imagen muy cercana a la que se tiene en Occidente del antiguo dirigente soviético. Hasta ahí todo normal. Ahora bien, hay otro 35% que tiene una visión más positiva del dictador y le recuerda como el artífice de la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Otro 30% ni siquiera se pronuncia.Al tiempo que esto sucede, en Occidente se multiplican los textos sobre el régimen soviético y sobre el propio Stalin, textos que subrayan habitualmente la compleja personalidad del dictador y resaltan las numerosas matanzas llevadas a cabo durante su mandato. Así, acaban de publicarse ahora Stalin, de Robert Service (Ed. Siglo XXI) y El siglo soviético. Qué pasó realmente en la Unión Soviética, de Lewin Moshe (Ed. Crítica).Así, mientras en las sociedades de Europa Occidental aumentan las posibilidades de conocer la realidad de una clase de regímenes que antes permanecían fuera de nuestra mirada y de nuestro conocimiento, en Europa del Este crece la nostalgia por un tiempo en el que, en la mente de sus seguidores, sus anteriores líderes eran más honestos, Stalin incluido. Tiempos en los que la gente no se rodeaba de lujos, que dirigían sus acciones con el propósito de beneficiar al pueblo y que no acumulaba recursos materiales en su solo provecho.Hay un conjunto de factores que, para el historiador Ricardo de la Cierva, explicarían estos nuevos movimientos. “Hay en Rusia una gran nostalgia. Hay que tener en cuenta que ha pasado, a regañadientes, de ser una gran potencia a desempeñar el papel de potencia secundaria; que todavía quedan muchos supervivientes del ejército rojo, aun cuando algunos de ellos se hayan reciclado aparentemente con la democracia; y que con el nuevo régimen político han aparecido muchos inconvenientes: con los comunistas no pasaban hambre”. Nuevo populismo para combatir la corrupciónAdemás, la percepción de una extendida corrupción incrementa el malestar de la población, que recuerda tiempos en los que los privilegios de sus líderes eran menos visibles, donde no había carencias materiales básicas y donde no sólo los adinerados podían disfrutar de unas condiciones de vida mínimas. Se hace comprensible, pues, que surja un nuevo populismo y que se apoye en los viejos símbolos.Pero ¿por qué este interés en Stalin? Hay historiadores que apuntan, como hace Santos Juliá, que “lo que justificaba el número de publicaciones es la posibilidad de acceso a archivos ocultos o ignorados hasta ahora”. Para De la Cierva, en cambio, ese aspecto no es el esencial. “Se ha publicado mucho sobre Stalin en los últimos años. No sé si será alguna consigna o simple moda, pero este interés no responde a que se hayan abierto archivos. Desde muy poco después de su muerte se han sabido muchas cosas acerca de lo que hizo y se han venido editando muchas cosas sobre él”.Para Miguel Riera, director de la revista El viejo Topo, la cuestión estriba en que existe “un intento notable de equiparar fascismo y comunismo, de hacerlos aparecer como iguales. En ese sentido podríamos interpretar las últimas iniciativas del Consejo de Europa y muchas lecturas de intelectuales europeos de derechas. Y Stalin es una figura muy fácil de demonizar; con él se hace más sencillo llevar a cabo esa operación”. Igualmente, es más fácil contener en los países del Este la nostalgia cuando se apoya en mitos tan deteriorados como éste. En tal sentido, apunta Riera, la figura de Stalin sirve esencialmente a los propósitos de “una derecha conservadora [fundamentalmente estadounidense] integrista”.A la sombra de LeninPara Ricardo de la Cierva, sin embargo, este interés en Stalin también tiene una posibilidad de ser aprovechado desde el lado comunista. “Al exaltar los crímenes de Stalin, que eran ya evidentes después de la denuncia que hiciera Jruschev, se está logrando que se olviden las atrocidades cometidas por Lenin, que son iguales o peores. Mientras se carga la tinta sobre Stalin, no se denuncian los crímenes de Lenin”.Para Miguel Riera, “ya hay astutos intentos de demonizar a Lenin, de hacer ver que Stalin no fue más que la continuación de todo lo que Lenin inició, que lo que Stalin hizo ya estaba prefigurado en Lenin. Y eso es un gran error. Imagino que dentro de un tiempo todo comenzará a verse con otros ojos, y se podrán analizar las cosas con mayor objetividad, situando más las cosas en su contexto. No es el caso de la actualidad, donde el comunismo viene siendo atacado ferozmente por la derecha”.En una encuesta publicada por el diario Novye Izvestia, en la que se preguntaba qué monumento simbolizaba menor a la Rusia de hoy, la mayoría de las obras citadas en las respuestas fueron construidas por Stalin. Igualmente, en las manifestaciones, cada vez hay más efigies del dictador. Si el interés de Occidente por la antigua URSS está en los libros, en el Este se encuentra en la calle.  Esteban Hernández 

Elconfidencial.com

CUBA Y BIELORRUSIA: Las últimas dictaduras de Occidente

Vimos recientemente en toda su crudeza el carácter autoritario de la dictadura dirigida en Bielorrusia por Lukashenko, un residuo del bloque soviético que se ha incrustado en el poder con puño de hierro y escrúpulos de algodón. Inevitablemente lo comparamos con Castro, el dictador cubano.

Alexander Lukashenko ganó las elecciones en 1994 y ejerce de dictador desde 1996, año en el que, mediante un referéndum trufado de fraude, cambió la Constitución. Fidel Castro, como es bien sabido, no ha pasado nunca por las urnas: llegó al poder por la fuerza en 1959 y manda en Cuba desde entonces. O sea, casi medio siglo de dictadura.  El Gobierno bielorruso, sin duda, discrimina y reprime a la oposición. Pero al menos ésta existe legalmente, y hay varios partidos registrados que compiten oficialmente en las elecciones, si bien éstas son fraudulentas. Pero al menos los ciudadanos tienen un variado "menú", aunque luego se amañen buena parte de los votos.

En las últimas, después de pasar el rodillo del fraude masivo, al menos quedó casi un 20% de los sufragios para la oposición. El dictador reconoce que ésta existe.  Pues bien, en Cuba no ha habido elecciones donde poder elegir algo en los 47 años que dura el régimen. Ni 20%, ni 5% ni 1%. No existe legalmente ningún otro partido que no sea el comunista, y Castro se niega a admitir la mera existencia de una oposición legítima. No hay candidatos opositores en ninguna elección.  Respecto a los medios de comunicación, en Bielorrusia la prensa libre sobrevive a duras penas a la represión del Gobierno, que cerró 25 medios independientes en 2005. En Cuba no hay medios independientes que cerrar, tan sólo periodistas que encarcelar, como los más de veinte que se pudren en las cárceles castristas. Todos los medios de comunicación con difusión interna legal en la isla son del Gobierno, algo que no ocurre en Bielorrusia.

Todas estas comparaciones –y otras muchas que omito– nos llevan a concluir que las dictaduras cubana y bielorrusa son semejantes, si bien la americana es, objetivamente, más autoritaria, y deja incluso menos resquicios a las libertades y derechos de sus ciudadanos que la europea.  Dada esta realidad, viene la gran paradoja de contemplar cómo el trato de los gobiernos europeos a la dictadura bielorrusa y a Lukashenko es distinto que el dispensado a Castro y a su régimen. Ante el fraude bielorruso los dirigentes europeos se han llevado, con razón, las manos a la cabeza, y han abanderado resueltas sanciones contra los responsables de la dictadura, que van desde retirada del visado de entrada a la UE hasta la posible congelación de sus cuentas bancarias.

Esto no ha ocurrido con el régimen cubano. Los jerarcas de esa dictadura militar tienen entrada libre en la Unión Europea, y muchos de ellos cuentan con prósperos negocios administrados por familiares o personas de confianza.  ¿Por qué estas diferencias de trato? Se deben, además de a décadas de relaciones públicas castristas y a una tupida red de intereses creados y chantajes, a varias percepciones equivocadas en la mente de muchos europeos. La primera es pensar o creer que Castro es mejor que Lukashenko.

Fidel sería "el dictador bueno", un benefactor que se dedica a hacer el bien, mientras que Lukashenko, ese calvo avergonzado de flequillo descapotable y bigote hitleriano, es claramente el malo de la película.  Este error se combina con otro que lo hace creíble: el factor EEUU. Castro es el Astérix hispano que lucha contra el imperio del Norte. Y, finalmente, otro concepto reprobable, el neocolonialismo ideológico de pensar que los bielorrusos, como europeos, merecen la democracia y saben administrarla, mientras que los cubanos, pobrecitos ellos, no están preparados y más vale que estén en manos de un patriarca protector, de lo contrario corren el riesgo de caer en las redes de sus ambiciosos vecinos. Mitos y errores mezclados entre sí, que se refuerzan mutuamente.  La realidad es que el Gobierno de Lukashenko es la última dictadura de Europa, y como tal una vergüenza colectiva para todos los europeos. El Gobierno de Castro es la última dictadura de la América hispana, y como tal una afrenta especial para todos los demócratas españoles.

Ambos regímenes son dictatoriales, si bien el cubano es objetivamente más despótico que el bielorruso; los cubanos merecen la democracia tanto como los bielorrusos, y los gobiernos europeos deberían tener una posición consistente en ambos casos. Y hacer todo lo posible para lograr que toda Europa y toda América gocen de la democracia. 

Ricardo Carreras Lario, presidente de Solidaridad Española con Cuba.  

Libertad Digital, suplementos Exteriores, 30 de mayo de 2006 

Una silla para dos

Uno es un conservador de hierro; el otro, un auténtico liberal, aunque respecto al aborto no es tan demócrata. Es el desafío que tiene a América con el alma en vilo.Los americanos han tenido en general grandes dificultades para entender cuáles han sido las cuestiones decisivas para el reciente desenlace electoral italiano. Puesto que también en América habrá elecciones importantes dentro de pocos meses, he querido hacer un elenco de los asuntos que separan a los candidatos nacionales para ocupar los asientos del Senado y de la cámara de representantes. A nivel local también se pueden tocar otros temas, que tal vez sean los decisivos, pero ésta es una lista de cuestiones de ámbito nacional. Éstos son los temas: aborto, medio ambiente, sanidad, economía, control de armas, empresa, criminalidad, derechos civiles, drogas, educación, energía y petróleo, familia e infancia, guerra y paz, inmigración, trabajo, libre comercio, política exterior, seguridad social, principios y valores, reforma gubernamental, reforma fiscal, seguridad nacional, tecnología, bienestar social y pobreza.En este momento, me parece, los problemas que atraen mayoritariamente la atención de la opinión pública son: aborto, sanidad, empresas (en particular los beneficios de las compañías petroleras), energía y petróleo (aumento del precio de la gasolina), guerra y paz (la guerra en Iraq y la guerra contra el terrorismo), inmigración, principios y valores (gays) y seguridad nacional. No es que las otras cuestiones sean menos importantes, pero éstas son las que más se oyen en el bar y en la radio. Teniendo cuenta todo esto, el duelo más interesante a nivel nacional, es el que se libra por el puesto de senador en Pensilvania. Allí los electores tendrán una clara posibilidad para escoger entre un republicano conservador (el senador Rick Santorum, que también está sopesando la posibilidad de presentarse como candidato a la presidencia de los Estados Unidos en el 2008) y un demócrata auténtico (Bob Casey Jr., hijo de uno de los gobernadores más populares de Pensilvania). Casey es un demócrata liberal tradicional, porque lo que resulta ser el adversario perfecto para Santorum en todos los temas, menos uno. La cuestión sobre la cual Casey piensa de forma diferente a la mayor parte de los demócratas es el aborto. Tanto Casey como Santorum están claramente en contra del aborto.El giro de los progresistasResulta increíble, en cualquier caso, que Casey haya tenido la oportunidad de presentarse como candidato de los demócratas, pues no hace mucho tiempo a su padre, que había sostenido a Bill Clinton y al Partido Demócrata sobre todas las cosas menos el aborto, le ha sido negado el permiso para hablar en el congreso del partido. Por lo que parece, este extraño cambio de ruta por parte de los demócratas no es una casual. Recientemente, el presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean, ha admitido que los demócratas no vencerán si no dan espacio a antiabortistas como Casey. Como consecuencia, también algunos de los más favorables al aborto están empezando, aunque de mala gana, a aceptarlo como su candidato.Tanto Rick Santorum como Bob Casey Jr. son católicos practicantes. En resumen, no hay que sorprenderse si todos tienen los ojos mirando hacia Pensilvania.Lorenzo Albacete(traducido por Carolina Gómez)Páginas Digital, 30 de mayo de 2006

Entrevista a Jesús Laínz, autor del libro "Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos":

"ETA nace de una enorme mentira histórica"

Jesús Laínz, además de experto en terrorismo es colaborador de Semanal digital.com, autor de libros como "Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos" y uno de los nueve coautores del libro "La tregua de ETA, mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas". En esta entrevista concedida a Análisis Digital habla de los orígenes de la banda terrorista, de las grandes mentiras y afirma que por mucho que se empeñen los nacionalistas, las lenguas no crean naciones. "Los nacionalistas radicales se empeñan en imponer una lengua como contraseña nacional pero las lenguas no crean naciones".

 ¿Cuáles cree que son las principales mentiras de la tregua?

Hay una mentira esencial en la tregua y es que en toda esta cuestión, aunque el campo de batalla sea el campo de la política, las armas de batalla no han sido las de la política sino las de la historia.

Toda la excusa para lo que llaman conflicto vasco y para lo que la ETA representa, nace de una enorme mentira histórica. El propio Ibarretxe lo ha dicho muchas veces, cuando se discutió su plan en el Parlamento afirmó que el problema de los vascos es que están en conflicto con España desde hace 160 años, desde la primera guerra Carlista y ETA siempre habla del conflicto que hay que resolver de naturaleza política. Esa es la gran mentira, porque no hay ningún conflicto entre vascos y españoles desde hace 160 años; no es verdad que las guerras carlistas fueran un conflicto entre vascos y españoles y todo este supuesto conflicto vasco que arranca en el siglo XIX es falso.

ETA se escuda en esa falsa invasión española y dicen que el culpable es el gobierno español que les ha invadido, naciendo así una mentalidad victimista fruto de una irreal injusticia.

De esta mentira también nacen las llamadas fuerzas de ocupación; en ninguna otra parte de España hay la idea de que la guardia civil sea las fuerzas de ocupación, sólo en el País Vasco y en Cataluña, porque ahí han falseado la historia diciendo que les invadió el ejército español en el 39 y ellos son una nación invadida, oprimida y ocupada militarmente. De ahí surge ETA como el ejército vasco que lucha contra esa supuesta ocupación. Sin duda es todo una enorme alucinación.

Las distintas lenguas son una excusa para que los nacionalistas radicales quieran convertir en una nación el País Vasco?

Los nacionalistas radicales siguen con una mentalidad decimonónica, romántica, encarnando en las lenguas la existencia de una especie de alma nacional, pero no es verdad que la lengua sea sinónimo de nación.

Porque exista una lengua no significa que haya una nación distinta; mucha gente se ha aferrado a este hecho y es falso. Igualmente en el supuesto caso de que la lengua implicara una nación, que no es así, la única lengua que hablan el noventa y nueve por ciento de los vascos es el castellano. Hay enormes zonas del País Vasco donde no se ha hablado vasco jamás y eso qué significa, ¿que ellos no son vascos?.

Los nacionalistas radicales se empeñan en imponer una lengua que no han hablado nunca como contraseña nacional, pero no se dan cuenta de que las lenguas son instrumentos de comunicación, no de separación como intentan hacer verellos. El PNV afirmó una vez "hoy somos más nación que nunca; hemos conseguido que todo el territorio vasco, incluso donde no se hablaba euskera hoy en día se hable" ellos mismos lo dicen, no es una labor de facilitar la comunicación, sino de marcar nacionalmente a la gente.

¿Sin el PNV habría existido ETA?

ETA nació del PNV; La ideología que ha dado lugar a ETA es la del PNV. Cuando nace ETA en los años 50 Batasuna no existía. El partido que incita desde la guerra civil hasta hoy el odio basándose en que son un país ocupado es el Partido Nacionalista Vasco. Fue éste el que reclamó ante la ONU el derecho de determinación en los años 40 y 50 para los vascos por ser una colonia de España.

Los primeros actos terroristas fueron gente del PNV y una escisión de las juventudes del PNV son las que dan origen a Egin, el primer partido de ETA. Todo en el País Vasco está controlado por el nacionalismo y de ahí surgen los terrorismos, de hecho, ¿por qué no han surgido terroristas en Albacete o en Sevilla? porque en el País Vasco se les ha educado para ser terroristas, y eso lo ha hecho el PNV.

Qué esperanzas cree que tiene la tregua para los españoles?

Si la tregua fuera de verdad, es decir, si ETA se fuera a disolver, sería estupendo. Ahora se habla mucho de negociación política, pero se olvida que durante 40 años no se podía hablar en libertad. La opinión de los vascos se ha forjado en 40 años de amordazamiento de una de las opciones posibles. Hoy en día el pueblo vasco ha forjado su opinión pública habiéndole sido secuestrada la mitad de las posibles opiniones, por lo tanto, la opinión política hoy en día del pueblo vasco no es fraguada libremente.

Por ejemplo en Mondragón el 90 por ciento de la propaganda y de los carteles que hay son de Batasuna y el resto del PNV, pero curiosamente en las elecciones el PP saca tantos votos como Batasuna, este hecho se debe a que esos miles de votos no están representados en la calle porque no hay libertad.

Por eso creo que si la tregua sirve para devolver esa libertad y para conseguir que ETA abandone las armas sería una noticia estupenda, pero como la tregua ha estallado con el gobierno actual tengo grandes temores de que pueda vender cualquier cosa con el fin de conseguir el poder.

¿Qué opinión le merece el próximo diálogo del gobierno con ETA?

Desde un punto de vista democrático es inaceptable tener a los terroristas como interlocutores, porque el único interlocutor válido en un régimen democrático es el que sale de las urnas. Lo que no se puede hacer en democracia es dialogar con un grupo terrorista. Me parece un bochorno que el gobierno de el perdón en nombre de las víctimas.

¿Cree que la tregua tendrá un precio político?

Evidentemente ETA no va a dejar las armas sin pedir algo a cambio. Ellos han entrado ahora en la dinámica de la tregua porque esperan sacar algo de ello, si no lo consiguen sacar, volverán a las armas. Si este gobierno no les da lo que ellos piden no abandonarán las armas.
 Análisis Digital, 30 de mayo de 2006  

De lo que pasa en España

Los partidarios del “no a la guerra” han desatado una cruda guerra cultural en España. EEUU nos demuestra que, si se acude a la batalla, la cultura de la muerte no es invencible. ¿Qué cree Ud. que pasa en España? La mayoría son malos jueces acerca de las cosas propias, así que traigamos la respuesta de los lejanos estadounidenses. “Nosotros pensamos que nuestra política está polarizada. Comparado con España, el discurso político norteamericano es un gentil y dulce diálogo”. Así escribía el conservador Richard Neuhaus en First Things, refiriéndose a la tensión entre la vida religiosa y política que había detectado durante un viaje a Madrid a finales de 2005. A principios de marzo de 2006, el Washington Post repetía el mismo diagnóstico del problema español: “La batalla entre la Iglesia y el gobierno de Zapatero se ha extendido desde el parlamento a las calles (...) creando en España uno de los cismas socio-políticos más profundos” desde 1978. ¿Qué pasa, pues, en España? Que se libra una guerra cultural. ¿Quién ha desatado tal guerra? Los del “no a la guerra”. ¿Quiénes contienden? Los cristianos y los secularistas. ¿Bajo qué banderas? La libertad y el laicismo. ¿Qué defienden? La cultura de la vida y la cultura de la muerte. ¿Qué es la cultura de la muerte? El odio a la persona, la vida, la familia y a su libertad. ¿Han atacado a la persona? Sí, proponiendo en el Congreso su equiparación con el mono y anunciando para el verano la elección caprichosa del sexo. ¿Han atacado la vida? Sí, promocionando el aborto y legalizando la clonación y eliminación de embriones humanos. ¿Han atacado a la familia? Sí, modificando el Código Civil para fomentar el divorcio e inventar el matrimonio homosexual, mientras intentaban borrar “padre” y “madre” del Libro de Familia. ¿Han atacado la libertad? Sí, expulsando la enseñanza religiosa de la escuela pública y acosando a la privada. En definitiva, España ha pasado a la vanguardia de la guerra contra la cultura de la vida.¿Qué debe pasar en España? Lo mismo que viene sucediendo en EEUU desde mediados del siglo XX: hay que saber que hay una guerra, hay que desear acudir y hay que desear ganar. Hay que estimular el avivamiento espiritual, personal y comunitario, como sucede en los “awakenings” estadounidenses. Hay que recordar que fue la cobardía episcopal la última responsable de la crisis de la Iglesia estadounidense en 2002. Hay que rechazar, por tanto, la tibieza y ambigüedad de los obispos catalanes con su nuevo Estatuto, y seguir a los andaluces, que tan valientemente se han enfrentado al suyo. Hay que luchar por la vida en cada caso de eutanasia, como se hizo en Florida con Terry Schiavo. Hay que estimular la asociación de políticos por la cultura de la vida, al estilo de la Christian Coalition norteamericana. Hay que organizar cada año una alegre Marcha Por la Vida en Madrid, como sucede en Washington, con objetivos alcanzables y progresivos. Hay que tomar la delantera en las propuestas intelectuales, según el ejemplo de los “think tank” estadounidenses. Hay, en fin, mucho más por hacer.¿Qué está pasando ya en España? Los cristianos se alistan. Se fundan medios de comunicación, asociaciones y grupos de pensamiento contraculturalmente cristianos. Se sale a la calle. Algunos obispos y sacerdotes muestran su coraje. Unos se apean, y a otros habrá que apearles. Pero no estamos solos. Tiempo atrás, un inválido vestido de blanco nos llamó desde la vanguardia: “¡No tengáis miedo! ¡Levantaos! ¡Vamos!”. El próximo julio, su sucesor acude a España para enfrentarse a los lobos y renovar la llamada. ¿Nos levantaremos e iremos de una vez? Publicado en American Review por Guillermo Elizalde Monroset,
30-05-2006 

Bolivia 2015 y M.A.S.

Recientemente las ONG del PSOE e IU, organizadas bajo la Plataforma 2015 y más, han arremetido contra los medios de comunicación en su último “Comunicado sobre la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia” y su contenido es demasiado revelador de una posición política e ideológica que plantea la lucha contra la pobreza en clave de confrontación de clases y de apoyo al establecimiento de regímenes políticos afines.En su comunicado, la Plataforma 2015 y más, que en realidad es un instrumento para politizar la cooperación al desarrollo en España, y a sus publicaciones me remito, apoya que el legítimo gobierno boliviano de Evo Morales nacionalice los hidrocarburos porque lo llevaba incluido en su programa electoral. Parece que, tal y como ha ocurrido en España, las promesas electorales se han convertido en la justificación idónea de todo quebranto del Derecho, pero lo que ningún gobierno debe hacer, por muy soberano que sea, es vulnerar el principio de seguridad jurídica y los acuerdos que conforme a la legítima legalidad habían suscrito gobiernos anteriores, como el de Sánchez de Lozada, que también era un gobierno legítimo.No en vano, causa desasosiego que otra de sus promesas electorales, la convocatoria de una Asamblea Constituyente, se realice sin la previa y necesaria disolución del Parlamento, lo que permitiría a Evo Morales y al M.A.S . (Movimiento Al Socialismo) perpetuarse en el poder, al estilo de su vecino Hugo Chávez, lo que, como a éste, le habilitaría para ir minando las instituciones del Estado.Resulta paradójico que la Plataforma 2015 y más olvide esta amenaza, como también las similitudes con el modelo venezolano de Chávez cuando, para tener tranquilos y cómodos a los militares, se les incorpora al patronato que regulará los hidrocarburos en el futuro, viciando torticeramente tanto al Ejército como la gestión de los hidrocarburos.Es sorprendente que el comunicado de la Plataforma 2015 y más afirme que los beneficios de Repsol YPF no son de los españoles, sino exclusivos de sus accionistas. Semejante afirmación, más propia de un nacionalista independentista, justificaría desamparar a cualquier español, también un cooperante secuestrado en el desarrollo de su trabajo, y por los que afortunadamente cualquier esfuerzo enérgico del Gobierno español no es en balde, aunque ese cooperante sólo beneficie a su ONG o a sus socios “accionistas”. Será interesante ver la cara de Esquerra Republicana de Cataluña cuando se materialice la ya anunciada nacionalización del agua y pongan contra las cuerdas a Aguas de Barcelona .La Plataforma 2015 y más olvida que la población boliviana indígena y pobre lo será aún más cuando la ineficiente gestión pública de los recursos mengüe los beneficios (como ha denunciado la prensa a la que la Plataforma tanto critica), o cuando la inversión extranjera salga despavorida del país. Pero lo más triste es el olvido de la historia y la censura de las claves que nos permiten su comprensión.Falso indigenismo y oportunismo políticoLa terrible situación de este país de diez millones de habitantes tiene unos antecedentes que merece la pena conocer, y no proyectar sobre él las circunstancias de otros países del área.1º Uno de los términos que introduce más confusión al hablar de Bolivia es precisamente el concepto de “indígena” y su identificación con grupos vulnerables.Pero ya en la Bolivia del siglo XIX los indios tenían garantizada su representación y participación pública. Tanto es así que sólo el indígena, que por entonces era un concepto “fiscal”, tenía derecho a la tierra, lo que hizo que muchos descendientes de españoles se registraran como indígenas. Se convertían de este modo en sujetos “productivos” y, por ello, con derecho al voto, según su Constitución de 1826, muy influenciada por las libertades que promulgaba la Constitución de Cádiz.La población indígena ha sido históricamente en Bolivia muy participativa y ha decidido gobiernos. Sin embargo, el discurso historiográfico moderno niega al indígena su protagonismo introduciendo la figura del campesino revolucionario que salva al indígena.Evo Morales, que ahora reivindica el indigenismo, hace tan sólo cinco años rechazaba ser confundido con los indígenas y reclamaba su carácter de “ cholo ”, mestizo. Por eso, donde cala su discurso no es entre los indios, que comprenden que su jersey es el de un cholo , sino entre la opinión pública internacional, ajena e ignorante de la realidad boliviana.La visión del indio como una víctima tiene evidentes réditos políticos; sin embargo denigra a las personas reduciéndolas a sujetos dependientes y subsidiados.Lo cierto es que el discurso indigenista que se cacarea de puertas afuera no existe en Bolivia, pues iría en contra de los blancos, y muchos blancos de tendencia “ progresista ” han votado a Evo, y la que ha elaborado el discurso de Evo Morales ha sido precisamente la tendencia trotskista blanca (véase el gabinete del Gobierno), formada por filósofos, sociólogos e historiadores, aquélla que dio origen al ejército Tupac Amaru .Como dato elocuente, Evo, nacido en Oruro de familia mestiza, emigra a Cochabamba y, desclasado , se convierte en sindicalista cocalero. No habla ni quechua ni aymara, pero hace carrera blandiendo su perorata populista, y es el propio líder indígena Felipe Quispe (el Mallku) el que le llega a acusar de negar su pasado con fines electorales.Desgraciadamente, como siempre, la primera víctima de este discurso indigenista es la mujer, que en una sociedad muy participativa, organizada, con presencia en la calle, prefiere una tendencia “ chola ” que respete su individualidad frente a perfiles indigenistas comunitarios.Este discurso preñado de contradicciones está denigrando ahora, al mestizo al que ningunea frente al indio “puro”. Estos prejuicios van lastrando el imaginario colectivo, donde las distintas etnias quechuas y aymaras, en realidad muy mezcladas, han competido históricamente entre sí.Elites gremiales y clientelismo político2º Otra de las claves para entender la realidad boliviana ha sido el desarrollo de procesos clientelares de gran magnitud. El corporativismo hunde sus raíces en las continuas crisis del país, dividido en gremios de mineros, campesinos, transportistas, cocaleros, maestros, etc. que representan una diversidad de elites que dividen un movimiento indigenista, en realidad muy fraccionado, incluso dentro de los propios quechuas.Son estas elites y gremios las que manejan la riqueza del país, y es bien conocido, por ejemplo, que el sindicato de transportistas controla la riqueza en la frontera con Chile y Perú.Esta fragmentación, expresión de la sociedad, también ha dado lugar a un forzado sistema de coaliciones entre partidos políticos que se ha convertido en un intercambio de prebendas y soluciones de compromiso que no ha permitido reformas legislativas duraderas y que ha sido caldo de cultivo de grupos antisistema.Si bien en el gobierno boliviano, justificando las apariencias, los ministros son sindicalistas e indígenas, detrás hay viceministros muy fuertes de la confianza de Evo Morales que, como experimentado sindicalista, de cara a la galería mantiene un discurso agresivo, pero debajo de la mesa negociará al precio que sea. Ejemplo de esto es la entrada de los militares en la gestión de hidrocarburos, o algunos golpes de efecto como la detención de los funcionarios de Repsol que ya el Tribunal Constitucional boliviano ha declarado ilegal.La gran contradicción es que Evo ha subido al poder apoyado por estas corporaciones (que no son democráticas, sino clientelares) y en un principio se supone que él debería desmontar el sistema gremial-canceroso que le ha aupado al poder.Colonización ideológica y amenaza imperial venezolanaEl papel que podía haber jugado Evo era el de hombre fuerte frente a los gremios y sindicatos metidos en un contrabando que acogota el país, pero en realidad se ha echado en brazos de su mentor Chávez que, con su contundente apoyo técnico y político (casi 2.000 venezolanos y cubanos han llegado a Bolivia para ayudar al Gobierno de Morales a lanzar misiones en las áreas de educación, salud, reforma constitucional, etc.), ha permitido sustituir a Repsol YPF y Petrobras por Petróleos de Venezuela (PDVSA), que ya está formando empresas conjuntas en Bolivia con YFPB (Petróleos de Bolivia).Las consecuencias nefastas para las empresas españolas que invirtieron cientos de miles de millones de dólares en la década pasada serán aun peores en Brasil, donde el aumento del precio del gas disparará los costes de producción, transporte, y por tanto la inflación, lesionando el crecimiento de su economía. El primer interesado en el debilitamiento de Brasil (recordemos aquí la hostilidad del Gobierno Morales hacia Petrobras) es precisamente Argentina, que podría ver un horizonte propicio para renacionalizar YPF.Por si fuera poco, el Gobierno de Venezuela donó el pasado 17 de mayo ocho millones de dólares a través de distintos programas, entre los que destaca el registro de ciudadanos, que traducido significa mayor control social mediante registros electorales, y apoyo a la alfabetización a través de know how cubano que permitirá una mayor penetración ideológica.Sin duda, la sombra de Chávez en el embajador venezolano, Julio Montes Prado, recién llegado de su anterior destino en Cuba, y disfrazado de liki liki caqui militarizado, nos recuerda demasiado a Stalin y su régimen.Roberto VeiraPáginas Digital, 29 de mayo de 2006  

Los colombianos premian la firmeza antiterrorista de Uribe y lo reeligen presidente con el 62% de los votos

El compromiso y la firmeza contra el terrorismo han fidelizado a los electores colombianos, que este domingo han reelegido presidente a Álvaro Uribe. Cuando el escrutinio de las papeletas ha rebasado el 80%, la victoria de Uribe es un hecho. Con un 62% de los sufragios, no será necesaria una segunda vuelta. Su adversario, Carlos Gaviria, del Polo Democrático Alternativo, ha obtenido el 22% de los votos, según el mismo escrutinio provisional.L D (EFE) Los últimos sondeos, difundidos el pasado domingo según establece la ley electoral, aún daban a Uribe entre un 53 y un 60 por ciento, pero Gaviria subía de un escaso 10 por ciento a más de un 23 por ciento.Finalmente, Uribe ha superado todas las previsiones demoscópicas, cosechando un 62% de los votos.

Más de 26,7 millones de colombianos estaban llamados a las urnas.

Uribe, que ha rechazado durante la campaña debatir con los otros cinco candidatos con el argumento de que durante los últimos cuatro años lo ha hecho a diario con los colombianos y que todo el mundo conoce su posición en todos los temas, ha insistido en los últimos días en pedir a sus compatriotas que acudan a las urnas.
La Organización de Estados Americanos (OEA) mantiene su llamamiento a los sectores políticos y sociales para contribuir a la paz y a la tranquilidad en la jornada electoral. Así lo expresó el jefe de la misión de observadores, Santiago Murray, quien precisó "que hacemos votos para que la tolerancia, el diálogo y el respeto sean los principales rectores de la etapa postelectoral".

La misión de la OEA está compuesta por 35 observadores internacionales, provenientes de catorce estados miembros así como, de Holanda y Suecia.
 

Libertad Digital, 29 de mayo de 2006

La «muerte asistida» derrotada, por ahora: La Cámara de los Lores británica rechaza la propuesta

¿Qué harán los países de Europa con menos niños?

MADRID, sábado, 27 mayo 2006 (ZENIT.org).- No está resultando fácil encontrar una estrategia eficaz para ayudar a las familias europeas. Este mes el Instituto de Política Familiar publicaba un estudio titulado, «Informe de la Evolución de la Familia en Europa 2006». El informe observaba la creciente conciencia de proteger la familia y la vida familiar. Sin embargo, a pesar de esta preocupación, la familia cada vez sufre más presiones.

Las primeras secciones del informe consideran el problema del descenso del índice de natalidad y del envejecimiento de la población. Luego pasa a considerar la situación del matrimonio. En el periodo 1980-2004, el número de matrimonios en los 25 países miembros de la Unión Europea cayó en más de 663.600, a pesar de que la población creció en 31,1 millones. En el 2003, la media de edad al casarse era de 30 años para los hombres y 27,7 para las mujeres. En 1980, las edades eran de 26 y 23,3 años respectivamente.

Otra tendencia es el creciente número de niños nacidos fuera del matrimonio. No es posible hacer una estricta comparación de los actuales 25 miembros de la Unión Europea debido a la reciente incorporación de 10 países. Pero en los 15 antiguos miembros de la Unión, en 1980, sólo nacían de madres solteras y parejas sin casar el 9,6% de los niños. En el 2004 esta cifra se elevó hasta el 32,8%. La cifra en el 2004 para todos los 25 países de la Unión Europea es de 31,6%.

Esta media total oculta las amplias diferencias existentes entre los países. La proporción de nacimientos fuera del matrimonio en Suecia alcanza el 55,4%; en Dinamarca, el 45,4%; en Francia, el 45,2%; y en el Reino Unido, el 42,3%. Grecia e Italia, con un 4,9% y un 14,9%, respectivamente, tienen niveles relativamente bajos.

El índice de divorcios, por su parte, ha aumentado hasta cerca de la mitad en las últimas dos décadas. Desde 1990 hasta el 2004, se rompieron más de 10 millones de matrimonios en los 15 países de la Unión Europea, afectando a más de 16 millones de niños.

Para hacer frente a estos desafíos, los gobiernos están prestando más atención a las necesidades de la familia, indicaba el informe. Pero los recursos dedicados a ayudar a las familias son todavía limitados. Los gobiernos europeos gastan de media el 28% de su producto interior bruto en el sector social, pero sólo el 2% se dedica a la familia.

También aquí existen grandes diferencias. Una familia con dos hijos podría recibir al mes 611 euros (785 dólares al cambio actual) en ayudas en Luxemburgo. En Alemania esta cifra desciende hasta los 308 euros, y en el Reino Unido, hasta los 270 euros. Entre los 15 países de la Unión Europea los gobiernos de España, Italia, Portugal y Grecia son los que menos gastan en ayudar a las familias. Una familia con dos hijos recibe en España sólo 49 euros. Los nuevos países incorporados a la Unión también tienen niveles bajos. Una pareja con dos hijos recibiría sólo 38 euros en la República Checa, y 22 euros en Polonia.

Políticas a favor de la paternidad
El informe del instituto no es el único en subrayar los problemas de la política familiar en Europa. La BBC publicaba en marzo una serie de artículo sobre el tema.

El artículo del 27 de marzo indicaba que, si las previsiones actuales sobre la tasa de natalidad resultan ser correctas, Estados Unidos, que ahora tiene 160 millones de habitantes menos que la Unión Europea, la habrá igualado para el 2050. Muchos países europeos tienen políticas ya en marcha, añadía la BBC, pero no queda claro qué éxito tengan estos incentivos.

Noruega es uno de los países que ha dado pasos importantes para ayudar a las parejas. Las madres noruegas tienen derecho a 12 meses de baja laboral con el 80% del sueldo, o a 10 meses con el sueldo total, informaba la BBC el 28 de marzo. Los maridos también tienen derecho a la baja, y deben tomarse al menos cuatro semanas de baja tras el nacimiento de un hijo.

No obstante, la tasa de natalidad de Noruega de 1,8 hijos por mujer, aunque alta para Europa, se queda corta para asegurar el nivel necesario para el relevo generacional. De igual forma, Suecia, cuyas políticas de bienestar familiar son igualmente generosas, tiene una tasa de natalidad de alrededor de 1,5 hijos por mujer.

Incluso Polonia, donde todavía prevalecen los valores católicos y cerca de dos tercios de su población va a Misa los domingos, está atravesando una crisis en la vida familiar. El 29 de marzo, la BBC comentaba que la tasa de natalidad polaca, de 1,23 hijos por mujer, está entre las más bajas de Europa. De hecho, la población ha descendido en medio millón en los últimos seis años.

Según la BBC, sólo una parte del cambio es achacable a presiones económicas. En vez de casarse jóvenes, más mujeres van a la universidad y planean conseguir un trabajo antes de crear su propia familia.

Según el artículo del 31 de marzo de esta serie de la BBBC, más del 10% de las mujeres en muchos países europeos alcanzan los 45 años sin haber tenido hijos. Muchas de ellas han hecho una elección deliberada de renunciar a una familia, comentaba Catherine Hakim, socióloga de la London School of Economics.

Prevé que el número de mujeres sin hijos se doblará en muchos países hasta el 20%, e incluso hasta el 30% en algunos casos, como Alemania. «La gente es muy consciente de lo que dice cuando afirma que tiene un estilo de vida diferente», añadía Hakim.

Propuestas
Para tratar estos desafíos a la vida familiar, la última sección del informe del Instituto de Política Familiar contenía una serie de recomendaciones para las políticas gubernamentales. Entre las propuestas:

-- La Unión Europea debería adoptar una postura orientada a la familia en todas sus medidas. Esto no sólo implica promover la convergencia de las políticas familiares de los países miembros, sino también presionar por la igualdad de oportunidades para todas las familias, y evitar cualquier discriminación basada en el número de hijos, el nivel o la distribución de ingresos.

-- Los gobiernos deberían ayudar a los padres a tener los hijos que quisieran; proporcionar asistencia a los casos de crisis familiar; reconocer el derecho fundamental de los padres a educar a sus hijos; y ayudar a las familias con necesidades particulares.

-- Los gobiernos deberían aumentar los beneficios sociales dirigidos a las familias y asegurar que dichos beneficios aumentan de acuerdo a la inflación. Debería haber también un estándar mínimo para las bajas de maternidad y paternidad y para la asistencia a las familias que cuidan a parientes ancianos en casa.

El bienestar de las familias ha sido un tema constante en los discursos de Benedicto XVI de los últimos meses. El 13 de mayo, en su discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, el Papa calificó a la familia basada en el matrimonio de bloque constructivo básico de la sociedad.

Es necesario que el Estado, continuaba, reconozca la importancia de la familia y que la ayude a llevar a cabo sus funciones. El Santo Padre también invitó a las familias a poner a Dios en el centro de sus vidas. Dios ayudará a la pareja casada en su tarea de criar a sus hijos, afirmaba.

La vida familiar corre un especial riesgo en el mundo actual y, para salvaguardarla, las parejas deben superar a menudo a las fuerzas culturales imperantes. Esto exige paciencia, esfuerzo, sacrificio y una búsqueda incesante de mutuo entendimiento. A pesar de estas dificultades todavía es posible, para las parejas de hoy, el ser fieles a su vocación, con la ayuda de Dios, afirmaba Benedicto XVI.

El Papa también expresó su esperanza en que una sólida vida familiar pueda ayudar a la sociedad, al proporcionarle ejemplos de cómo vivir los auténticos valores humanos y evangélicos. Las familias, por ello, no sólo reciben ayuda sino que también aportan una contribución esencial a la sociedad. Está por verse la rapidez con que se enraiza este mensaje.
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