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Políticamente... conservador

Pollos y conejos

SIEMPRE se me ha antojado entre redundante y rocambolesco que a la familia se la moteje de «tradicional». No me causaría mayor asombro si mañana entrara en un restaurante y, tras solicitar al camarero un guiso de conejo, éste me respondiese: «Perdone el señor, ¿se refiere a un conejo tradicional? Porque también podemos ofrecerle un conejo bípedo». «¿Y cómo han logrado obtener conejos bípedos? -preguntaría yo, sobresaltado ante la mención de tan portentosa quimera-. ¿Mediante manipulación genética?». «Oh, no señor -me respondería el camarero, con una sonrisita condescendiente-, son conejos criados del modo más natural: además de caminar sobre dos patas, tienen plumas en lugar de pelo y corona su cabeza una graciosa cresta». «Pero usted me está describiendo un pollo -le objetaría un tanto mosqueado al obsequioso camarero-. Y yo lo que deseo comer es conejo». «Creo que el señor no me ha entendido: existe un conejo tradicional, que hociquea y pega brinquitos; y existe un conejo bípedo, que se reproduce mediante huevos y come por el pico». «Que no, hombre, que no, que eso que usted llama conejo bípedo es un pollo de libro, un pollo de los de toda la vida, vamos», insistiría yo, entre divertido y exasperado. Ante lo cual, el camarero, herido en la víscera del orgullo y con ademán autoritario, me expulsaría del restaurante, murmurando: «Habráse visto, qué tío carca. ¡Pretender que los conejos tradicionales son los únicos que existen!».

 

Una impresión de desconcierto similar me golpea cuando oigo hablar de «familia tradicional», como una más de las posibles formas de familia. Uno puede entender que la gente se lo monte como le pete y pruebe las más imaginativas modalidades de combinación humana; uno puede entender incluso que, de resultas de algún trauma infantil o como consecuencia de una indigestión de pienso ideológico, llegue a aborrecer la familia. Pero que alguien que aborrece la familia desee usurpar su nombre ya requiere una explicación clínica. Yo, por ejemplo, aborrezco la gimnasia y me precio de no haber visitado en mi puñetera vida uno de esos quirófanos con olor a sobaco donde la gente mata su salud haciendo pesas y bicicleta ciclostática; pero cuando tengo que rellenar algún impreso oficial no se me ocurre poner en la casilla de la profesión «gimnasta de sofá». Tampoco pretendo concurrir en ninguna olimpiada, ni convencer a nadie de que mis confortables michelines, que tanto me abrigan en invierno, son en realidad músculos abdominales hiperdesarrollados. Digamos que acepto con plácida naturalidad que carezco de dotes gimnásticas; no entiendo por qué cierta gente que carece de dotes para fundar una familia pretende, en cambio, que la modalidad alternativa de combinación humana que escogen sea designada con el nombre que en realidad tanto detestan. Supongo que tanta terquedad obedece en el fondo a la supervivencia de un complejito; pero los complejitos, que merecen nuestra caridad, no pueden provocar el torcimiento del lenguaje. De una señora gorda podremos decir, por cortesía o sentido del humor, que está lozana, jamona o maciza; ponderar su esbeltez, en cambio, constituye un ejercicio de cinismo.

Y, salvo que juguemos al cinismo, hemos de reconocer que familia no existe más que una. Cuando decimos «familia tradicional» estamos formulando en realidad un pleonasmo, tan grotesco e hilarante como si dijéramos que después de comer nos gusta dar un «paseo pedestre». Pues «tradicional» viene del latín «traditio», que significa entrega, transmisión. No existe familia sin transmisión de vida, sin entrega de una generación a otra; y esa «traditio» se realiza mediante la unión permanente y fecunda de un hombre y una mujer que proyectan su fe en el futuro sobre una vida que los prolonga. Podemos jugar a torcer el lenguaje cuanto deseemos, podemos marear las palabras y someterlas a centrifugados y travestismos pintorescos; pero, por mucho que nos empeñemos, un pollo seguirá siendo un pollo, aunque lo envolvamos con una piel de conejo.

Por JUAN MANUEL DE PRADA.

ABC, 8 de Julio de 2006

 

To end all wars

¿Por qué presentar una película de 2001 cinco años después? To End All Wars no ha pasado por nuestras pantallas, no está doblada al castellano y ha pasado absolutamente desapercibida dentro del panorama cultural actual, no sólo el laicista o el políticamente correcto, también dentro de la cultura cristiana.

El film relata la penosa historia de un batallón escocés de la II Guerra Mundial que es capturado por los japoneses en el frente asiático e internado en un campo de concentración en Tailandia.

El argumento, desde luego, puede ser uno más de tantas películas del género bélico.

Pero lo que cambia, a mi modo de ver, son dos cosas. El enfoque que se ofrece no es el habitual, aunque debiera serlo: el drama humano. ¿Qué hacen unos cuantos hombres ante una situación límite y casi desesperada? ¿Cómo la afrontan? ¿Qué planes tienen? ¿Cuándo se pierde la dignidad humana y cómo se recupera?

El segundo aspecto es que está basada en hechos reales, que la historia sucedió, ha sido así. Y no es para menos. Me apuesto el gaznate a que ningún guionista escribiría una historia así. Y debe ser así, pues siempre es la realidad la que marca el camino y el corazón del hombre el que responde con toda su inteligencia, creatividad y energías al momento en el que se encuentra. La realidad supera toda medida, provoca hasta el mismo límite humano. La realidad obliga a la persona a hacer un camino, un recorrido, con la hipótesis en la que ha sido educado, escogiendo unas alternativas frente a otras, siempre dentro del fin de llegar a ser feliz.

La película ofrece tres tipos de planes a través de tres personajes principales.El primero, el del coronel, escapar cuanto antes y el recto y leal honor de defender la patria y la dignidad de sus hombres.

El segundo, del mayor, reventar a los japos tiranos y sin piedad (la escena donde aparece el teniente-coronel del ejército japonés tirado por un carrito llevado por personas en medio de la selva es escalofriante) que les oprimen, humillan y les llevan a una muerte segura.Un tercer “plan” de un soldado escocés llamado Ernest Gordon, verdadero protagonista de la historia, que propone la hipótesis más genuinamente cristiana en medio del infierno.

Hay muchísimos elementos que comentar pero interesa subrayar sobre todo uno: el mejor plan de todos es el que es más realista (salva a un mayor número de personas), el más humano, el más inteligente (el que mejor utiliza la razón), y el que mejor consigue su objetivo (salir con vida de aquel campo).

En definitiva, una película cinco estrellas que sorprende tanto a propios (cristianos) como a extraños, muy difícilmente contestable (narra hechos, no interpretaciones) y que vuelve a mostrar algo que a todos se nos olvida: la absoluta inteligencia y adecuación de la hipótesis cristiana a este mundo y a lo humano.

El cristianismo es razonable porque corresponde de modo inaudito a lo humano. Sólo por eso, lleva más de 2.000 años sobre la tierra.

Jesús de Alba

Páginas Digital, 7 de julio de 2006 

42 segundos sobre Corea del Norte

Corea del Norte ha lanzado esta pasada madrugada al menos seis misiles. Entre ellos se incluye el Taepodong-2, teóricamente capaz de alcanzar suelo americano.

Es dificil superar el grado de abyección del comunismo norcoreano. Es de todo punto imposible superar su estupidez. 5 de los misiles lanzados eran misiles de medio alcance, estos se hundieron sin dejar traza en el Mar del Japón.

El sexto, orgullo del programa armamentístico norcoreano es el Taepodong 2 cuyo alcance de 6000 km. le permitiría teóricamente alcanzar Alaska. Se convirtió en humo y carísimo polvo tan sólo 42 segundos después de ser lanzado.Cuatro son las consecuencias que podemos esperar del lanzamiento:

1) Los dirigentes de Corea del Norte han demostrado, una vez más su ineptitud. Si, como todo parece indicar, deseaban aguar a los americanos la fiesta del 4 de Julio y el lanzamiento del Discovery mostrando al mundo sus propios músculos de acero el fracaso no ha podido ser mayor. La exhibición de Corea del Norte, proveedor de armas al por mayor para todo estado gamberro que pueda pagarlas, no ha podido resultar peor. Que no esperen nuevos pedidos de momento.

2) Corea del Norte ha aumentado su aislamiento internacional. Una de las posibles razones que se barajan para justificar el lanzamiento era que el Régimen quisiera ganar fuerza en la negociación sobre la capacidad nuclear norcoreana. Estas negociaciones, paralizadas desde hace meses, estaban siendo impulsadas por el gobierno chino, aliado casi único de Corea del Norte. Se trataba del primer gran esfuerzo diplomático realizado por China en su recien adquirido papel de gran potencia. La diplomacia china había dedicado semanas de paciente trabajo precisamente a evitar este lanzamiento. El que se haya realizado significa el final de cualquier posibilidad de acuerdo por mucho tiempo y un sonoro bofetón que el regimen de Pyongyang da a sus «revisionistas» amigos de Pekin. En una cultura en la que «salvar la cara» resulta fundamental, Corea podría estar arrepintiendose durante mucho tiempo de su bravuconada.

3) Al igual que sucediera con el lanzamiento del Taepodong 1 en 1998, este lanzamiento servirá para unir a Japón, Estados Unidos y Corea del Sur, así como para renovar el liderazgo regional de estos paises. Al fin y al cabo Corea del Norte se comporta como el borracho que al final de la barra juega con un revolver cargado, nadie quiere estar cerca de él y pocos dudan de que acabará volandose la cabeza.

4) El lanzamiento reivindica a todos aquellos que, desde el principio, afirmaron la necesidad de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI) popularmente conocida como «Guerra de las Galaxias», lanzada durante la Presidencia de Ronal Reagan y continuada, bajo diversas denominaciones, por sus sucesores así como la presciencia de George W. Bush al retirar a Estados Unidos del Tratado De Misiles Antibalísticos (ABMT) que hubiera impedido el eficaz desarrollo de aquella. La única forma de evitar que un régimen tiránico someta a chantaje al mundo libre es, por una parte asegurarnos de contar con las mejores defensas disponibles en cada momento invirtiendo en su desarrollo y por otra asegurarnos de que tales regímenes sufren plenamente las consecuencias de sus actos.

Irán estará mirando con atención.

Humberto Vadillo | Miércoles, 5 de julio de 2006 a las 18:23 http://www.hispalibertas.com  

Numerosos países «blindan» sus legislaciones para evitar las «bodas gays»

Numerosos países «blindan» sus legislaciones para evitar las «bodas gays»
Según explica el catedrático Rafael Navarro Valls

VALENCIA, jueves, 6 julio 2006 (ZENIT.org).- El catedrático de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid Rafael Navarro Valls ha señalado que numerosos países occidentales están «blindando» sus legislaciones para evitar la equiparación de los matrimonios con las parejas homosexuales.

Navarro Valls, en su intervención en la tarde del miércoles en el Congreso Teológico-Pastoral que se celebra en Feria Valencia dentro del V Encuentro Mundial de las Familias, explicó que «algunos sociólogos» pronosticaron que la legalización de las bodas entre parejas de homosexuales en España y otros países provocaría un «efecto dominó» en el resto de estados.

Sin embargo, según recoge la agencia AVAN, el profesor señaló que lo que ha producido es un efecto «blindaje».

Treinta estados de Estados Unidos «han dictado leyes estableciendo el matrimonio como la unión legal entre un hombre y una mujer». Asimismo, Australia, «acaba de derogar la Ley del Territorio de Canberra que admitía el matrimonio entre personas del mismo sexo».

Por su parte, Letonia «ha admitido recientemente una enmienda a la Constitución para impedir este tipo de matrimonios» y el nuevo gobierno de Canadá «ha manifestado su voluntad de anular la ley del llamado ‘matrimonio homosexual’ aprobada por el anterior ejecutivo».

En América Latina, países como Honduras, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, «han adoptado medidas legales y jurisprudenciales para evitar que produzcan efectos en su territorio los ‘matrimonios homosexuales’ celebrados en otros países».
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ANTISEMITISMO EN AULAS BRITÁNICAS: el escuadrón académico de linchamiento


A finales de mayo, tras meses de debates y conflicto, el mayor sindicato académico de Gran Bretaña aconsejaba sus miembros boicotear a cualquier académico israelí que no desaprobase públicamente las denominadas "políticas de apartheid" del Estado de Israel. En la práctica, esto significaba que cualquier israelí que no suscribiera las opiniones políticas de la National Association of Teachers in Higher and Further Education (NATHFE) podría ser vetado en universidades británicas.

Esta era la tercera vez en cuatro años que los académicos británicos salían a la palestra para censurar y aislar a los académicos israelíes. La votación se celebró a pesar de una petición internacional iniciada por tres grupos académicos: Académicos por la Paz en Oriente Medio, radicado en Estados Unidos (del que soy miembro ejecutivo), la International Advisory Board for Academic Freedom, radicada en Israel, y Engage, radicada en Gran Bretaña, que recogieron casi 6000 firmas.

La votación fue ajustada, 106 a 71, y un buen número de los 70.000 miembros del sindicato la condenaron. Además, puesto que la NATHFE se disolvía recientemente y fusionaba con otro sindicato académico británico (la Asociación de Profesores Universitarios, que fracasó finalmente en su intento de boicotear a los académicos israelíes el año pasado), la votación de la NATHFE es no vinculante para la nueva entidad constituida, el Sindicato Universitario y Técnico.

Aún así, la votación de la NATHFE representa un punto de inflexión inquietante, que pretende retorcer la libertad académica y colocar la prueba de fuego de libertad en la academia. El trato a estos académicos israelíes es particularmente preocupante. Sólo ellos son responsabilizados de las políticas de su estado, al tiempo que académicos de Irán, Siria, Arabia Saudí, Corea o China –todos ellos países violadores confesos de los derechos humanos– no son boicoteados.

La votación es otro ejemplo más de la transformación del antisemitismo en anti-sionismo. Igual que los particulares judíos eran una vez perseguidos y demonizados, el estado judío se ha convertido hoy en el saco de entrenamiento del mundo. Al contrario que lo que a los académicos británicos les gustaría hacer creer al mundo, el sionismo no es "racismo" o "apartheid". Es el movimiento de liberación del pueblo judío, fundado por un pueblo de todos los colores reunidos de todos los continentes. La tentativa de poner a Israel y su pueblo en el punto de mira no es nueva. Es una antigua idea reconvertida con una vestimenta del siglo XXI.

73 años después de que Adolf Hitler despidiese a los profesores judíos de las universidades alemanas y quemase y prohibiese los libros judíos, un grupo de académicos británicos encabeza la carga contra los académicos israelíes. Estos académicos afirman que la "ilegal" ocupación por Israel de territorio palestino exige el mismo tipo de campaña que fue emprendida una vez contra la Sudáfrica del apartheid.

Conciben que tales boicots, desinversiones y sanciones pondrán fin en última instancia a "la ocupación sionista". Ellos, y sus muchos homólogos europeos y norteamericanos, académicos e intelectuales, se ven a sí mismos como luchadores por la libertad del oprimido que emprenden una batalla contra el imperialismo americano e israelí.

En mi opinión, el peligro potencial para judíos, la verdad, la democracia, y los restantes valores occidentales es tan grande hoy como lo era en 1933. La cultura propagandística de la guerra no se confina a un país, o ni siquiera a un continente. Hoy, es global, constante, sofisticada y altamente contagiosa. Aquellos presuntamente más dedicados a encontrar y contar la verdad pervierten la verdad y adoctrinan con lo mismo a incontables generaciones.

También refuerzan la penetración islamista en Occidente, que empieza por la demonización de Israel. La educación, el talento, ni siquiera el genio inmunizan a un académico de la enfermedad mental que representa el prejuicio racial contra los judíos.

Tales académicos políticamente correctos niegan el peligro islamista y jihadista. Por tanto, intentan apaciguar a la violencia islamista alineándose con ella frente a diversos chivos expiatorios, empezando por los judíos e Israel. Así, los académicos que deberían tener opiniones más formadas de los conflictos geopolíticos ven en su lugar al agresor jihadista como "la víctima", y sus verdaderas víctimas, civiles incluidos, como el autor material culpable.

En el 2000, los palestinos desataron una intifada salvaje y letal contra los civiles israelíes, el 80% de los cuales son judíos cuyos padres y abuelos sobrevivieron a pogromos, el Holocausto, expulsiones en masa de tierras árabes y cinco guerras de autodefensa. Desde el otoño del 2000 hasta finales de la primavera del 2006, Israel perdió 1113 civiles y soldados frente a la violencia terrorista. Ajustado al tamaño de la población, en términos norteamericanos, eso significa 50.274 asesinados, una media de 728 al mes.

Este es el motivo por el que los israelíes construyeron "la barrera de seguridad" o como es conocida para los miembros de la NATHFE, "la barrera de exclusión". Por el crimen de defenderse a sí mismos, algunos académicos británicos caracterizan a los israelíes sitiados como "peores que los Nazis" cuyas "políticas genocidas" justifican la oleada de atentados suicida palestinos. Tales académicos sin embargo no condenan la propaganda islamista genocida anti judía que convierte a incontables adolescentes en asesinos brutales con el cerebro lavado.

Célebres académicos británicos anti-sionistas respondieron a la guerra militar, terrorista y propagandística contra los judíos iniciando campañas de boicot y desinversión contra Israel en general y contra los académicos israelíes en particular. Así, en el 2002, 123 académicos británicos publicaron "una carta abierta" en el London Guardian pidiendo "una moratoria" de todos los vínculos culturales y de investigación con Israel. En el 2004-2005, la Asociación Británica de Profesores Universitarios votó el boicot a dos universidades israelíes por su presunta complicidad en las políticas militares de su gobierno.

La votación fue invertida solamente después de una tremenda lucha y la condena internacional. Se lanzaron campañas de desinversión y boicot contra Israel por todo el mundo occidental. Aunque la Asociación Americana de Profesores Universitarios –una organización profesional dedicada a impulsar la libertad académica– consta como opuesta a "los boicots académicos", una de sus miembros, Joan Wallach Scott, ex directora del comité de libertad académica de la AAUP, ha condenado públicamente la perjudicial influencia del "lobby pro-Sharon y pro-ocupación" en el campus. Según Scott, este lobby ha ejercido un efecto impactante sobre la libertad académica que recuerda a la era McCarthy.

La AAUP planeó una conferencia, a celebrarse en Italia en febrero del 2006, para debatir el concepto de boicot académico. Más de un tercio de los asistentes estaban a favor de los boicots, aunque un puñado de académicos israelíes antiboicot también había sido incorporado en el último momento. Sin embargo, cuando se descubrió literatura antisemita entre los materiales de la conferencia, los que financian a la AAUP, Fundación Ford incluida, se retiraron.

Aunque inicialmente la AAUP planeaba celebrar aún la reunión, el semanario online Inside Higher Ed informaba de que la AAUP envió un escrito a los participantes de la conferencia explicando que celebrar la conferencia "reactivaría una oposición que ha demostrado ser demasiado severa para permitirnos continuar".

Según la página web de la AAUP, la organización publicará los prolegómenos de la conferencia que nunca tuvo lugar en su revista Academe. La AAUP continúa comprometida con "la libertad académica" y afirma que "publicar los documentos demostrará... La calidad y la diversidad de las posturas que habrían sido presentadas en la conferencia", según su página web.

¿Hablan Los académicos británicos y los demás académicos europeos por todos los académicos y la gente razonable de buena voluntad? Afortunadamente no. Por ejemplo, la American Association for the Advancement of Science condenó el boicot, igual que las iglesias británica y escocesa y el gobierno británico. Mientras que algunos de los firmantes de estas peticiones no están de acuerdo con las políticas de Israel, también se oponen a boicots que provoquen un castigo colectivo, y al fichado político, nacional y racial.

Llamativamente, un buen número de los firmantes de la petición son profesores de físicas, medicina, matemáticas y ciencias computacionales que, al contrario que los profesores de ciencias sociales o de humanidades, no están tan politizados. Se toman sus disciplinas en serio y no las utilizan como plataformas de promoción de sus opiniones políticas. Obviamente también respetan el trabajo de sus homólogos científicos israelíes, que están a la cabeza del mundo en tecnología, ciencias e investigación. Un profesor comenta: "La ciencia construyó puentes. Es un ejemplo de colaboración sin fronteras”.

Los académicos firmantes de la petición de Académicos por la Paz en Oriente Medio caracterizaron el boicot de un buen número de maneras: "vergonzoso", "repugnante", "discriminatorio", "indefendible", "antisemita", "selectivo", "orientado al apaciguamiento", "anti-académico", y un ejemplo de peligroso de "pensamiento colectivo".

Muchos firmantes de la petición opinan que el boicot recuerda a la era Nazi. Los firmantes observan que no se ha presentado ningún boicot contra los académicos cuyos gobiernos están involucrados en "limpiezas étnicas" reales y que son verdaderos violadores de los derechos humanos; también observan que los palestinos, los árabes o los musulmanes no son responsabilizados de su salvaje persecución de académicos y disidentes.

Un académico observa: "Los británicos son responsables del desastre que vemos en Palestina. No convirtamos otra vez a los judíos en los chivos expiatorios". Otros se pregunta: "¿Planean boicotear a los académicos iraníes?".

Un profesor pide: "No nos convirtamos en el Savonarola de la academia moderna".

Otro observa que "la primera tarea de un régimen fascista es boicotear académicos". La verdad es que ya ha comenzado un boicot "silencioso". Algunos académicos británicos han rechazado escribir para diarios israelíes y rehusado publicar o revisar el trabajo de académicos israelíes y de artistas creativos en periódicos británicos. Por ejemplo, el profesor Richard Seaford, de Exeter, rehusaba recientemente contribuir con un artículo a una revista israelí de estudios clásicos a causa de "el brutal e ilegal expansionismo y la limpieza étnica a cámara lenta practicada por el gobierno israelí".

Una publicación británica, Dance Europe, rechazaba un artículo de una coreógrafa israelí a menos que "condenara públicamente la ocupación israelí".

En mi opinión, aquellos que están a favor del boicot o a favor de listas negras se aíslan en la práctica de la comunidad internacional de académicos. Según el presidente de la SPME, el Dr. Ed Beck, "este boicot ofende a la gente tolerante y de mentalidad equilibrada de todo el espectro político".

No obstante, cuenta como una victoria propagandística a favor de la intolerancia. También es un paso en la dirección equivocada, uno que impone sus miras, demoniza y castiga a un grupo de personas basándose únicamente en su identidad nacional.

Por Phyllis Chesler

Libertad Digital, suplemento Ideas, 5 de julio de 2006

La memoria histórica acorrala cada vez más a Zapatero (y a Rajoy)

Nuestra democracia no nace de la Segunda República. Buscar legitimidad donde no la había es un error histórico que se llevará por delante a Zapatero. Y a Rajoy si no reacciona.

El Parlamento Europeo ha aprobado una moción de condena del régimen de Francisco Franco, que acabó por la fuerza con un "régimen democrático" y "de libertades". Hasta ahora, esto no pasaba de ser una opinión que encontraba un apoyo menos que parcial en los hechos aunque más que notable en los historiadores. Notable, hay que decirlo, más por el desproporcionado sesgo ideológico de éstos que por la fiabilidad de sus opiniones al respecto. A partir de ahora esto viene a ser algo así como el Dogma de Fe Básico del nuevo régimen zapateril.

Esto de la "memoria" impuesta por ley tiene su gracia. La memoria es subjetiva, cada persona tiene una, cada comunidad puede tener una, y no se refiere a lo que sucedió en el pasado sino a la percepción que de ese pasado queda. Subjetivamente. Y otra cosa es la historia. En fin, un viejo debate erudito del que José Luis Rodríguez Zapatero no tiene probablemente ni la más remota idea pero en el que ha entrado como un dinosaurio en una pista de baile. Acompañado, eso sí, de tres cosas que la derecha política no tiene hoy: una ausencia total de complejos respecto al pasado y al futuro, una poderosa artillería de medios de comunicación y una aguerrida infantería de "creadores de cultura" (historiadores en este caso) bien amarrados al pesebre.

El hecho es el que es. Desde Europa Zapatero hace ratificar la luminosa legitimidad de los poderes operantes en España hasta el 18 de julio de 1936 y la ilegitimidad absoluta e inapelable del poder alzado a partir de esa fecha. Una condena que parece llevada hacia el pasado, y por eso parece ridícula. Pero que no lo es, porque la izquierda la quiere llevar al presente y más allá, sin que Mariano Rajoy se dé cuenta.

Por qué esta manía inesperada

La izquierda no perdona, nunca lo ha hecho. Pero Zapatero no es tan tonto como para llegar a esto por simple revancha. Su voluntad es construir un nuevo régimen y para lograrlo debe destruir el anterior, empezando por su legitimidad de hecho y de derecho.

No nos engañemos: el actual Estado español es el Estado nacido de la sublevación del 18 de julio de 1936. Esa nueva legalidad y nueva legitimidad evolucionaron, tras la muerte del dictador, hacia la actual democracia. Que no tiene nada que ver con la Segunda República. Hoy hay democracia porque los poderes del Estado franquista decidieron que la hubiese. Negar a esos poderes la legitimidad niega el fundamento mismo de la Constitución y sus cimientos necesariamente preconstitucionales, que no son en absoluto republicanos, desde la afirmación de la unidad indisoluble y soberana de la nación hasta muchas instituciones relevantes, Corona, Justicia, Fueros y Ejércitos entre ellas.

Así que no es un capricho de Zapatero: es un paso necesario hacia una legitimidad diferente, que excluya a la derecha y que incluya a la ETA.

Rajoy en malas compañías

Hermann Tertsch se nos escandaliza en El País porque junto al PP otros partidos se opusieron en el Parlamento Europeo a la osada, valiente y gallarda condena póstuma de Franco por Zapatero. Claro, tal vez el partido polaco Paz y Justicia de los hermanos Kaczynski no sea del agrado de Jesús de Polanco; pero es el mayoritario en Polonia y forma gobierno junto a Autodefensa y a la Liga de las Familias. Tal vez sean "revanchistas", pero al menos tienen buenas razones para serlo frente a un comunismo que han sufrido en sus carnes y que ha sido el régimen más sangriento de la historia de la humanidad. Peor es el revanchismo post mortem contra un régimen cuya principal culpa es fomentar la creación y enriquecimiento de Santillana.

¿Está Mariano Rajoy en malas compañías? Sí, pero seguramente no son las que José Borrell señala virilmente, sino la de esos democristianos que no votaron con él o lo hicieron a regañadientes, o la de esos consejeros áulicos y mediáticos que –aunque digan lo contrario- terminan azuzando sus complejos antinacionales y su monocultivo del centro liberal, que es la antesala necesaria del fracaso. Así que Rajoy puede, desde luego, hacer lo que quiera, pero su base social sabe perfectamente que en esto de la "memoria histórica" no caben deslices, porque no hay premios en un centro inexistente sino castigos probables en la sociedad real.

Hay errores por acción, y Zapatero está cometiendo uno. Rajoy cometería otro por omisión si se dejase vencer en este asunto. En torno a él se juega mucho más que la unidad, los principios y la continuidad del centro derecha en España. Rajoy debe defender un síntesis superadora de todas las divisiones, es cierto, pero sin aceptar la mentira y sin dejar que se le coloquen sambenitos por recibir el apoyo en Europa de partidos como el de Gianfranco Fini, el de Bertie Ahern o el de Pia Kjærsgaard, cuya legitimación democrática es notablemente más sólida que la de Armaldo Otegi, Gaspar Llamazares o Josep Lluís Carod-Rovira. Y menos viniendo del amigo confeso, en el pasado y en el presente, de los verdugos comunistas.

Cómo fue el "régimen democrático de libertades"

Zapatero nunca aceptará un debate cara a cara sobre esto de la "memoria republicana". Es demasiado fácil mentar Paracuellos o acordarse de Santiago Carrillo. La biografía de la Segunda República es sombría de esperanzas y roja de sangre. No se trató sólo de una persecución religiosa durante los primeros meses de la guerra civil y "explicada" por el apoyo católico a la sublevación del 18 de julio de 1936. Al revés, la Iglesia jerárquica apoyó la sublevación civil y militar, una vez que se había producido, como consecuencia de la persecución religiosa del Gobierno legal de la República.

Y la persecución no fue sólo religiosa. Contra lo que se pueda creer, fue esencialmente civil, social e ideológica, y los testimonios macabros para demostrarlo están ahí. Es difícil decir que la Segunda República fue un régimen de libertades porque, más allá de la letra de la Constitución y de las leyes –que por lo demás no eran especialmente generosas con la libertad de los no republicanos-, fue un régimen marcado por la intolerancia, por el sectarismo, por los asesinatos políticos, los golpes de estado, expropiaciones sin indemnización, censura de prensa, revoluciones marxistas y proyectos de revolución proletaria. Si fue un modelo, desde luego, no se trató del modelo adoptado en 1978. Afortunadamente.

Una vez despertada la "memoria histórica", es imposible ponerle coto. El obispo de Ciudad Real ha prohibido un homenaje al bando gubernamental de la Guerra Civil en los Dominicos de Almagro. ¿Una ofensa a la "memoria"? ¿Una muestra de la alergia "clerical y fascista" a la cultura? Tal vez, simplemente, que el vicario general del obispado de Ciudad Real, Miguel Esparza, ha recordado cómo murió en 1936 el obispo de la ciudad, y qué sucedió precisamente con los frailes de ese mismo convento. Ejemplos hay, desde luego, decenas de miles; la República de Zapatero consiguió que hasta en Olite haya hoy un beato, Juan Echarri. ¿Quieren ustedes que les cuente lo que el "régimen de esperanza" hizo en Barbastro en 1936?

Memoria tenemos todos. El gran problema es que si la memoria sesgada de unos pretende erigirse en alternativa a la verdad histórica todos tendremos que hacer memoria. Pero habrá sido una decisión del actual presidente del Gobierno. Quiere construir un cambio radical sobre la "memoria". Rajoy puede imponer el sentido común, y será mejor que se atreva a hacerlo.

Pascual TamburriEl Semanal Digital, 7 de julio de 2006

Calderón, declarado ganador oficial de las reñidas elecciones presidenciales mexicanas

El Instituto Federal Electoral (IFE) declaró ganador de las reñidas elecciones presidenciales mexicanas al candidato del PAN, Felipe Calderón Hinojosa.

Tras el recuento final de las actas electorales que se prolongó por más de treinta horas, el derechista obtuvo 35,88 por ciento de los votos escrutados, apenas 57 décimas por encima de Andrés Manuel López Obrador, postulado por el PRD.

El escaso margen ha levantado sospechas entre el izquierdista que anunció la impugnación de los resultados y pidió que se abran las urnas y sea contado sufragio por sufragio.

En su mensaje, Calderón ofreció a sus rivales políticos formar un Gobierno de coalición e impulsar un programa común. Ante miles de sus seguidores, Felipe Calderón, declarado ganador de las elecciones presidenciales en México, anunció que buscará un acercamiento con los líderes y legisladores de los diferentes partidos. Su objetivo inmediato, dijo, será buscar la conciliación entre las fuerzas políticas del país a quienes ofrecerá formar un Gobierno de coalición e impulsar un programa de gestión común. En su mensaje, el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) hizo un reconocimiento a cada uno de sus cuatro adversarios en la contienda electoral. De Roberto Madrazo, dijo reconocer en él y en su partido, el Revolucionario Institucional (PRI), una presencia histórica. Con Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo que "comparto su anhelo de justicia, y reitero mi compromiso expresado en la campaña electoral de trabajar sin descanso y dar igualdad de oportunidades que permitan superar la pobreza en la que viven millones de mexicanos, señaló". 

Calderón señalo que con más de quince millones de votos ganó la elección y agradeció a los mexicanos por su voto. "La primera felicitación es para los ciudadanos, mexicanos y mexicanas, que con su voto han votado por la paz y no por la violencia", dijo y añadió que entendía el mensaje de pluralidad expresado en las urnas, por lo que llamaba a un Gobierno de coalición.

"Desde hoy convoco a todos a que con generosidad y patriotismo logremos la integración de un Gobierno de unidad nacional que me propongo encabezar" lanzó. 

Regla de oro 

Minutos antes y durante una sesión del consejo general del IFE, el consejero presidente, Luis Carlos Ugalde, anunció que "el candidato que obtuvo el mayor porcentaje de la votación presidencial es Felipe Calderón". Agregó que "la regla de oro de la democracia establece que gana el candidato que obtenga más votos; han sido los ciudadanos y solo ellos quienes han decidido el resultado final". El panista obtuvo el 35,88 por ciento de los votos, 0,57 puntos porcentuales más que Obrador. A lo largo del recuento, Calderón, del Partido de Acción Nacional, el mismo del actual presidente, Vicente Fox, estuvo veinte horas en segundo lugar. Ambos estuvieron a la par durante casi el 97 por ciento del recuento de las más de 130.000 mesas instaladas para la jornada. 

En números y según el IFE, a la elección acudieron a votar 41.791.1322 ciudadanos, de los cuales 15.000.284 sufragaron por Calderón (35,89 por ciento), 14.756.350 por López Obrador (35,31 por ciento) y 9.301.441 (22,26 por ciento) por Madrazo. Patricia Mercado, de Alternativa Socialdemócrata, obtuvo 1.128.850 votos (2,7 por ciento) y Roberto Campa, de Nueva Alianza, 401.804 votos (0,96 por ciento).

Los sufragios para candidatos no registrados sumaron 297.989 (0,71 por ciento) y los nulos 904.604 (2,16 por ciento). Acudió a votar el 58,58 por ciento de los 71,3 millones de mexicanos registrados en el padrón electoral. 

Con el anuncio oficial, Calderón quedó declarado vencedor y ahora el Tribunal Federal Electoral abre un espacio de cuatro días para recibir impugnaciones y tiene como plazo hasta el 31 de agosto para resolverlas y el seis de septiembre para declarar al presidente electo de México.

El nuevo mandatario gobernará durante seis años a partir del primero de diciembre, fecha en que asume el cargo.  

Libertad Digital, 7 de julio de 2006

Agasajos y conferencias para combatir al populismo

 “Hay un tiempo para cada cosa, un tiempo de predicar, y un tiempo de orar, pero esos tiempos han pasado. Hay un tiempo para pelear y ese tiempo ha llegado” (Peter Muhlenberg).

Hispanoamérica enfrenta uno de los períodos más oscuros de su historia contemporánea. Tan oscuro como la generalización de gobiernos militares en los setentas, o como la ola de regímenes autoritarios y nacionalistas de los cuarenta. Lo que llega ahora es una recombinación de los tres males.

Una alquimia posmoderna de populismo autoritario, delirios nacionalistas reverdecidos con condimentos étnicos, y como frutilla del postre, alguna fantasía militarista pavimentando sueños de expansión imperial.

El revival del caudillismo del siglo XIX, trajo a presuntos líderes que respaldados por bien pagados dispositivos de agitación y propaganda han ahogado a la oposición y en algunos casos, se han encarnizado con la disidencia. El planteo regresivo es generalizado, aunque las miras para ese retroceso se han fijado en distintos puntos del pasado.

En Argentina, Kirchner apunta a reconstruir la Patria Peronista de los años cincuenta.

En Venezuela Chávez sueña un gran estado bolivariano, desmantelado hace ciento sesenta años.

En Bolivia, Morales –como el fallido Humala, en Perú- pregona un retorno más drástico, a las estructuras imperiales del Tahuantinsuyo.

En todos los casos, el proyecto se condimenta con el más recalcitrante antinorteamericanismo, o el rechazo más visceral a cualquier proceso de racionalidad económica que pueda remotamente vincularse al odiado neoliberalismo.

No es poco lo que hay en juego. Es el futuro de millones y millones de personas, que otra vez van a ver frustradas sus posibilidades de desarrollarse, de vivir en países con un mínimo de racionalidad, donde la propia iniciativa, y el esfuerzo tengan valor y recompensa.

A cambio se les ofrece el menú que le cocinan los capataces de turno, y las dádivas de Estados todopoderosos, donde no hay ciudadanos sino simples votantes.

Ante este panorama, en los que es difícil encontrar un resquicio para ejercer la crítica y construir alternativas, muchos esfuerzos se dilapidan en ineficaces e ineficientes happenings sociales, donde se reune la cremme de la cremme de la inteligentzia antipopulsta-antisocialista-antiantimercado, y se discursea sobre los males latinoamericanos, los avances del socialismo en Europa, las amenazas a la democracia y a la libertad en todos lados, pero donde jamás se hace nada práctico para evitarlo.

Entre canapés, appetizers variados y delicadas copas de champán, no aparece un ápice de seriedad académica, hay poco de difusión y nada de trascendencia, salvo en algún mail destinado a probables financiadores de futuros eventos similares.

No hay conclusiones, publicaciones, informes ni ponencias. Mas bien una fiestita endogámica donde cinco o seis padrinos en el exilio se reúnen con los delegados de miríadas de fundaciones y centros de estudios, que pululan en busca de financiamiento, para asegurarse un buen retiro, cambiando el empleo público que cunde en sus países por un óbolo ganado para fungir de claque de algún conferenciante profesional, opinador de temas generales o algún que otro escribidor de catilinarias para el diario del domingo. De estos shows hay a montones. De los dos lados del Atlántico.

Han proliferado tantas organizaciones, fundaciones, redes de fundaciones, que uno se pregunta cómo tantas entidades no reúnen gente suficiente para armar un partido político que pueda llevar a la práctica tanto debate.

Sucede que los discutidores profesionales, los mesarredondistas consuetudinarios, jamás ponen en acción ninguna de las ideas que pregonan. A veces, ni siquiera apoyan a los que lo intentan. Porque, vamos, tal política o tal propuesta no condice con lo que dijo Senholz en Age of Inflation, y porque ya se sabe que tal candidato es incapaz de entender los principios de la praxeología de Von Mises.

En realidad no intentan ninguna acción que pueda ser de eficacia en la sociedad, y se concentran en sus ágapes y conferencias, porque allí están cómodos y bien alimentados. Unos cuantos empresarios ponen en práctica la políticamente correcta y promocionada responsabilidad social, facilitando unos euros a los gestores de estas puestas en escena, a cambio de un asiento en primera fila para escuchar a tal o cual expositor de moda. Adhieren al sistema unos cuantos intelectuales, algunos que participan para mantener la ficción sobre su preocupación por los asuntos del país, mientras en un dorado exilio embolsan generosos honorarios por sus presentaciones.

Algunos han incluso probado suerte en la política, de donde huyeron tras recibir los palazos del mundo real, para retornar al cómodo ambiente de la conferencia rentada y los aduladores de conveniencia.

Es curioso, pero en estos ámbitos recurrentemente se apela a la imagen de los héroes que de una manera u otra pelearon para construir los países latinoamericanos, o a los founding fathers de la revolución norteamericana. Es difícil imaginarse en disertaciones de hotel cinco estrellas a personajes como Juan Bautista Alberdi que murió en la miseria luego de décadas de batallar defendiendo la causa constitucional argentina, o a su rival Domingo Sarmiento, que ácidamente lo criticaba por no “poner el cuero” para defender sus ideales, pasando la bandeja de bocaditos.

Ni que hablar de los norteamericanos, que cuando las papas quemaban, pusieron en práctica aquello que predicó Peter Muhlenberg, dejaron de lado los discursos, se arremangaron y se jugaron vida, honor y fortuna para construir un país de veras, y llevar, de una vez por todas, las ideas a la práctica.  

Rubén Benedetti | Jueves, 6 de julio de 2006 a las 23:00  

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